¿Por qué escuchar a Flor Amargo?

De melena china, piel morena y sonrisa que contagia vida, Flor Amargo es una de esas artistas virtuosas y enérgicas que tanto escasean en el mundo contemporáneo. Con un estilo que transmite sueños y sonrisas y canciones que abren el pecho para sacar despechos, lágrimas y nostalgias, la música de Flor Amargo se vale de recursos poéticos y la potencia de su voz para generar sonidos que siembran alegría, calidez, melancolía y goce en quien la escucha.

Iván Gutiérrez / A los 4 Vientos

Apasionada, enérgica, auténtica y talentosa. Así podríamos comenzar a describir a Mayté Carballo, mejor conocida como Flor Amargo, compositora del Estado México que integra géneros como el jazz, el pop y la música clásica para crear una experiencia musical explosiva que ella nombra como “Katartic-Pop”.

Desde que era pequeña Mayté Carballo tuvo inclinaciones por la música de orquesta y el baile. Es a los 6 años cuando la joven talento comienza a estudiar piano gracias a su madre; para los 12 años ya ha compuesto su primera canción, de nombre «La vida Loca». El siguiente paso en su carrera musical es estudiar piano clásico en el Conservatorio Nacional de Música.

Es en el 2010 cuando la joven artista lanza su primer disco «Carrusel» bajo el sello de OCESA-Seitrack. Posteriormente publica de manera independiente su segundo material discográfico: “Espejo Cristal”, disco en el que participan proyectos musicales como Torreblanca, Jaime Kohen, Mon Lafferte, Tren a Marte, René Lugo (de Adíos París), Dr. Shenka (de Panteón Rococó), entre otros.

Si bien entre las influencias de la artista se encuentran bandas como Al Caiola, The Beatles, Queen, Edith Piaf, Michael Jackson, Mozart, Enio Morricone  y la música europea de los años 20 y 40 (por mencionar unos cuantos), la música de Flor Amargo se distingue por lo misceláneo y ecléctico de su estilo escurridizo. Algunas de sus canciones de inmediato suenan a pop, pero al avanzar en la lista de reproducción uno se da cuenta de que también sobresalen géneros como el swing, el jazz, la balada mexicana y hasta la música clásica.

Lo virtuoso de Flor Amargo sale a flote cuando se le pone un instrumento entre los dedos. Ya sea un piano, una melódica, un acordeón o una guitarra, el estruendo floral se siente de inmediato. Si a este talento musical le agregamos una interpretación vocal apasionada, a la par de una actitud fresca, relajada, simpática y de mucha cercanía con sus fans, tenemos la receta perfecta para una gran artista urbana que gusta de compartir su música en cualquier espacio público que se preste para ello.

No podríamos escribir de Flor Amargo sin mencionar esa locura que se carga a todas partes, una fiesta que desborda no sólo en sus presentaciones sino también en sus vivencias cotidianas. Escuchar a Flor Amargo es sentir a una artista extravagante, cuyos gestos, cantos y vestuarios reflejan un espíritu lleno de vitalidad y creatividad.

La versatilidad carnavalesca de la compositora también se ve reflejada en los lugares donde comparte su música: plazas, vagones y pasillos del metro, tianguis y foros culturales son algunos de sus “escenarios” predilectos, espacios donde la cantante goza del acercamiento con el público.

Y es que hoy en día pareciera que no hubiera tantos músicos dispuestos a darlo todo por los fans: “Amo a todos mis fans, yo por mis fans doy mi vida; tú no das la vida por tus fans, yo sí”, comenta la cantante en el video de “Urge”, previo a una de sus potentes interpretaciones.

Con todo esto la respuesta al cuestionamiento inicial de este artículo podría haber quedado despejada, pero por si las dudas: hay que escuchar a Flor Amargo porque nos merecemos a más artistas como ella, creadoras que den todo por la música y nos recuerden que a pesar de lo pesado del ritmo contemporáneo, la vida es una fiesta que vale la pena vivir, cantar y bailar

El próximo jueves 5 de julio Flor Amargo se estará presentando en El Pato como parte de su gira por Baja California, en un concierto organizado por MED Music y Erizo Booking, donde también se presentará el proyecto de indie-folk ensenadense Valis Blu.