El otro Yucatán que se organiza

A punto de iniciar la cuenta regresiva hacia el primero de julio, candidatos de todos los niveles aprietan el paso en la carrera por el voto, visitan pueblos y colonias, regalan playeras, volantes, gorras, toallitas para el sudor, se toman la foto y se van…

Sandra Gayou Soto* / 4 Vientos

Los grandes ausentes de los discursos, acciones y promesas: los megaproyectos en el territorio yucateco y por ende el pueblo maya. Ninguno de los candidatos ha dicho palabra alguna, por ejemplo, del “Acuerdo para la Sustentabilidad de la Península de Yucatán” (ASPY), firmado en 2006 en Cancún y que actualmente se encuentra detenido por los amparos que interpusieron dos indígenas mayas: Pedro Uc y Rusel Pebá, que fue fallado a su favor en noviembre de 2017.

Mientras se discute el puntero en las encuestas para gobernador de Yucatán, Pedro, Rusel y por lo menos otros diez integrantes de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya, Múuch Xíinbal, recorren el estado informando a la población de los megaproyectos, (eólicos o fotovoláticos, granjas porcícolas, turismo ecológico y siembra de transgénicos), algunos ya están operando en la Península sin haber consultado a los pueblos indígenas como lo indica el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.

Contrario a lo que plantean autoridades y empresarios locales, la población indígena maya no está en contra del progreso en la entidad, están contra la desinformación y el despojo de sus tierras; algunos de ellos han sido engañados respecto a los términos en que se vende o se renta la tierra. En Sinanché, por mencionar un caso, el comisario ejidal se opuso cuando se enteró que querían pagarle 70 centavos la renta por hectárea al día. Pedro lo ha dicho alto y claro, están “en contra del modelo neoliberal que implica el arrebato de nuestro territorio”.

Pueblos Mayas de la Península de Yucatán se unieron para conjuntar fuerzas frente a megaproyectos. “Denunciaron los falsos proyectos de desarrollo que en nombre de la prosperidad están invadiendo nuestras comunidades despojándonos de nuestra vida, de nuestros territorios, de nuestras semillas, de nuestra agua, de nuestro viento, de nuestro sol, de nuestros montes” (Regeneración/Internet)

Recientemente hubo un acercamiento entre integrantes de Múuch Xíinbal e integrantes del Congreso Nacional Indígena en Yucatán, al que también pertenecen Pedro y Rusel, ambos decidieron no participar en la propuesta del Congreso Nacional Indígena (CNI) de entrar en el proceso electoral con la vocería de María de Jesús Patricio, Marichuy, pero una vez concluida esa etapa, están en busca del mecanismo para trabajar de manera coordinada con el CNI Yucatán.

Esto a su vez, propició una reunión con integrantes tanto de Múuch Xíinbal como de CNI Yucatán y la Red de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno (CIG) en Mérida el pasado 10 de junio, la intención es apoyar las tareas de difusión a las comunidades mayas sobre los cuatro megaproyectos que les están despojando de su territorio.

Así, en un proceso sin reflectores y que no responde a coyunturas electorales, las comunidades mayas se organizan de manera autónoma para defender lo que les pertenece, porque como asegura Pedro: “Cuando nos arrebatan el territorio también nos arrebatan nuestra lengua y nuestra cultura, eso es parte del territorio, el territorio no es la tierra, es mucho más que eso. Cuando nos quitan el territorio nos quitan todo lo demás”.

*Sandra Gayou Soto es Licenciada en Comunicación Social por la UAM-X, corresponsal en territorio maya y gestora cultural.