Al depredador no le conmueven los alaridos de su presa

“Si fuera la patria como una madre cariñosa que da abrigo y sustento a sus hijos, si se les diera tierra y herramientas para sembrar, nadie abandonaría su patria para ir a mendigar el pan a otros países en donde se les desprecia y se les humilla”

Librado Rivera

¿Porqué se asustan ahora de observar a niños y niñas encerrados en jaulas? Aunque haya firmado el decreto de la no separación de las familias, nada garantiza que la violación a los derechos humanos deje de existir. No podía esperarse menos de Donald Trump. Tampoco podía esperarse más de Luis Videgaray, el artífice orquestador de la visita a nuestro país del entonces candidato a la presidencia de los Estados Unidos.

José Luis Treviño Flores / A los 4 Vientos

Trump insiste en culpar a México de la inmigración ilegal, somos su piñata favorita en materia de narcotráfico e inseguridad fronteriza, como si a las drogas les salieran patas y se distribuyeran solas en territorio estadounidense, como si los miles de inmigrantes no trabajaran en condiciones infrahumanas en las diferentes labores de mano de obra, tolerados a su antojo.

El mensaje claro de Trump al mundo civilizado cuando sin asomo de moral, humanidad o misericordia, utiliza a los más desvalidos para fijar una postura de intolerancia. No hay diferencia con las prácticas del régimen Nazi en la Alemania de Hitler. El estado israelita guarda silencio ante una manifestación que evoca su propia realidad y los millones de judíos que vivieron la misma barbarie, igual separaron a las familias e igual los enjaularon. Cuando se cometen crímenes de lesa humanidad la memoria no debe ser selectiva.

En 1945  el Acuerdo o Carta de París fechada el 8 de agosto, estableció el Estatuto del Tribunal de Núremberg, definió como «crímenes contra la humanidad» el «asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos»

La condena como discurso político no es suficiente cuando los niños ya fueron aterrorizados y tratados como animales. A este momento, el gobierno de Donald Trump debiera estar en proceso de desconocimiento internacional y a través de todos los instrumentos legales del mundo globalizado solicitar su inmediata revocación.

Cada país de cada continente puede cerrar fronteras, tratos comerciales, acuerdos políticos y lo que resulte, ante tal muestra de criminalidad; recular no es suficiente, la práctica de barbarie supera por mucho el discurso diplomático y los intereses económicos pesan más que un puñado de inocentes, los cuales se  siguen debatiendo en la ignominia “por culpa de las políticas migratorias de los demócratas” según Donald Trump. Ninguna vida importa cuando los intereses neoliberales se imponen.

Menores toman parte de una protesta contra las políticas de migración estadounidenses al exterior de la Embajada de Estados Unidos en México, en la capital del país este 21 de junio de 2018. AFP PHOTO / Pedro PARDO

Los miles de migrantes no lo son por gusto y paradójicamente el mismo imperio estadounidense ha generado dichas migraciones con sus políticas intervencionistas en América Latina que por años han puesto de rodillas a gobiernos marionetas corruptos como el nuestro.

Las presiones en materia de política económica para la firma de “acuerdos” desiguales son enormes y culminan en el saqueo sistemático de los recursos naturales, que a su vez dejan en la miseria a poblaciones enteras que deberán por lógica, migrar hacia el mismo país que extrajo toda posibilidad de crecimiento. Ambos, los gobiernos serviles a los intereses de Estados Unidos mas las empresas depredadoras son los responsables y ahora los niños, mujeres y hombres deben pagar el costo, así que el ridículo discurso de la cancillería mexicana no tiene validez moral ni política, cuando cada gobierno emanado del PRI y el PAN, permitieron tales vejaciones a la soberanía sin rubor alguno. Cobardes, es lo que son y como cobardes abandonarán Palacio Nacional el primero de julio y muchos se irán a refugiar en Estados Unidos, ellos sí con los privilegios de haber sido comparsas de la ignominia, aunque pudiera ser que Donald Trump les niegue asilo, puesto que no cumplieron las expectativas de mantener el régimen entreguista.

“Todos los países, sean grandes o pequeños, fuertes o débiles, deben gozar de igualdad de derechos en las relaciones internacionales. Su soberanía y su integridad territorial deben ser respetadas, nunca violadas.”

Zhou Enlai

Imagen de portada:  AFP PHOTO / Pedro PARDO