REDES DE PODER: La fuente de los deseos

Cuando Cesare Beccaria escribió su Tratado de los delitos y de las penas en 1764, se cimbró el pensamiento humano.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

Las posiciones ideológicas de Beccaria sobre la prisión modificaron profundamente la concepción del castigo.

La vida en prisión debe representar una oportunidad de redención. Sin embargo, hoy la cárcel ya perdió una muy buena parte de su función social.

Con penas de prisión elevadas lo que se espera es solamente sobrevivir a la condena.

Si la sentencia de prisión logra volver al sujeto útil socialmente habrá cumplido con su función.

La bondad debe ser uno de los sentimientos que se impongan durante el cumplimiento de la pena de prisión, aunque desde  luego, nuestras prisiones no incentivan en absoluto este sentimiento.

De lo que se trata es de sobrevivir.

Las largas condenas de encarcelamiento tampoco solucionan de fondo el problema. No se afirma con ello, que no se deba imponer castigo, sino que este debe cumplir una función: rehabilitar al sujeto para reintegrarlo socialmenteSi lo hace estaremos cumpliendo uno de los objetivos fundamentales de la prisión.

El régimen penitenciario  que describe el artículo 18 constitucional no cumple cabalmente con su objetivo.

Y tenemos aquí otro problema: nuestro derecho penal está enfermo de años de prisión. En derecho penal, todo se mide en castigos de encarcelamiento, pero no se piensa en la eficacia de la aplicación de las penas.

Si la prisión rehabilita estamos salvados. Cuando la legislación penal presenta problemas y defectos de orden legislativo, empezamos a tener problemas con la aplicación, y ejemplos sobran. La Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, por ejemplo, no clasifica criminológicamente, por lo que la división que debe existir para el correcto estudio de los jóvenes, tampoco existe.

Todos los problemas graves podrían empezar a resolverse si somos capaces de resolver otros, como el personal técnico que debe operar dentro de las prisiones.

Sin embargo, hay normas que desaparecen el Consejo Técnico, lo cual de inicio ya representa un retroceso grave en materia penitenciaria.

Se requiere de mejorar ampliamente la nueva normativa para entonces poder aplicarla debidamente y sin contratiempos.

Imagen de portada: fotografía publicada en internet por el blog Humanidad y Cosmos