SALTO CUÁNTICO: El miedo no anda en burro

“En un régimen de dominación de conciencias, en que los que más trabajan menos pueden decir su palabra, y en que inmensas multitudes ni siquiera tienen condiciones para trabajar, los dominadores mantienen el monopolio de la palabra, con que mistifican, masifican y dominan.” «Pedagogía del oprimido» (1970), Paulo Freire

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

La reciente declaración del grupo Herdez, deja mucho que desear de estos empresarios que con una postura de “mártires” del populismo, tratan de marear al electorado con experiencias de los gobiernos de López Portillo y Luis Echeverría.

En días pasados, en una misiva firmada por el director general del Grupo Herdez, Héctor Hernández- Pons Torres, y dirigida a sus trabajadores, menciona: “Así como me preocupa el bienestar de nuestra querida empresa, también me preocupa el de ustedes y de sus familias. Yo les sugiero que también tomen las medidas que ustedes consideren en su economía personal para amortiguar un posible deterioro a su patrimonio». No sin antes haber mencionado que: “Todos estamos muy enojados con los políticos por la corrupción, por la impunidad, por la inseguridad, por los malos servicios, por la falta de oportunidades y todo ello puede nublar nuestro juicio y puede llevarnos a tomar un camino populista, que resulta muy atractivo para mucha gente, pero que ha probado ser equivocado y afectar gravemente a la población”.

 

La empresa Herdez tiene más de cien años desde su fundación y una largar tradición como patrocinadora de telenovelas y programas chatarra de Televisa desde hace más de 40 años. Siempre ha contribuido a esquemas basura en materia de mercadeo. No es de extrañar que se sientan fuera de contexto ante el seguro triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Familias encumbradas que se han enriquecido a costa de pagar salarios miserables y condiciones de trabajo que distan mucho de brindar la seguridad social y sistemas de pensión y jubilación dignas.

Directivos del grupo Herdez, empresa con un siglo de existencia. Foto: internet

Francamente es muy difícil pensar en una debacle financiera de una empresa que tiene presencia geográfica en 18 países en América y Europa, 15 plantas de producción, 22 centros de distribución, 7 buques atuneros y más de 400 tiendas Nutrisa. Además, su estructura corporativa está ligada a Barilla, Kuo, McCormick, Nestlé, Del Fuerte y Hormel. Su desempeño financiero alcanzó hasta lo que va del presente año fiscal 19 mil 958 millones de pesos.

El gobierno corporativo de la empresa Herdez va desde Héctor Hernández- Pons Torres presidente del Consejo de Administración y Director General, pasando por Enrique Hernández-Pons Méndez, Director Aires de Campo, hasta Valentín Martínez Gama Zazueta, Director de Mercados Internacionales, por nombrar algunos, millonarios todos.

Dichas declaraciones, tendenciosas, tienen la finalidad de favorecer a los candidatos del proyecto neoliberal de José Antonio Meade y Ricardo Anaya, en franca descalificación peyorativa y aludiendo al candidato de «Juntos Haremos Historia» Andrés Manuel López Obrador, a quien sus adversarios han tachado de «populista» en repetidas ocasiones.

¿A qué le tienen miedo? Si la empresa no ha participado en moches, financiamientos oscuros o algún otro aspecto de licitaciones otorgadas ilegalmente, entonces no veo ningún problema respecto de sus muy sanos activos y redes corporativas.

Los paupérrimos salarios mínimos imperantes desde hace décadas, las escasas o nulas prestaciones sociales para los trabajares y la enorme exención de impuestos son prerrogativas que han gozado los grandes empresarios en México, nacionales y transnacionales, como el caso de Herdez, que además se atribuyen facultades para definir los rumbos económicos del país mediante políticas públicas impopulares.

Productos elaborados por el poderoso Grupo Herdez. Foto: Internet

El campo mexicano se ha visto gravemente afectado por estas política neoliberales que arrebataron los ejidos a sus propietarios originales en beneficio de esas grandes empresas, con esquemas de siembra sin rotación de cultivos, dejando estériles millones de hectáreas. Como ejemplo de ello destaca el caso de la península de Yucatán, donde los pueblos indígenas se han visto afectados por la siembra de soya transgénica promovida por el monstruo corporativo MONSANTO impactando principalmente a los apicultores. El uso de agroquímicos y la deforestación también son factores que afectan el uso indiscriminado del suelo.

 Anne Biarnb, Jean-Philippe Colin, Roberto García Mata y María de Jesús Santiago Cruz, en su estudio «Agroeconomía de la papa en México», sostienen:

“Desde el principio de la década de los años 1960, las transformaciones de la agricultura mexicana se ven marcadas por el desarrollo de cultivos directamente ligados a la difusión de nuevas costumbres alimenticias. Bajo el efecto de la urbanización del país y del desarrollo de las clases medias, las producciones de frutas y hortalizas, la ganadería intensiva y los cultivos forrajeros se incrementan rápidamente, paralelamente a un estancamiento de los cereales y de los grandes cultivos de exportación o industriales (fibras, oleaginosas, caña de azúcar). En vez de beneficiar a todos los productores, este cambio se opera de manera muy discriminatoria, resultando en una fuerte concentración de las producciones más dinámicas en un número reducido de cuencas de producciones especializadas, controladas esencialmente por unas explotaciones medianas o grandes fuertemente capitalizadas”

La industria agro alimentaria está en manos de pocos que han abusado del uso del suelo quitando los derechos y posibilidades a los campesinos y sin respetar precios de garantía.

Si lo que asusta a esos grandes empresarios es que llegue a la Presidencia de la República un político como Andrés Manuel López Obrador que ha expresado su decisión de redireccionar el mercado interno y fortalecer a los pequeños productores y regresar al ejido y a los ejidatarios su derecho a sembrar y vender sus productos a precios competitivos, entonces sí, que tengan miedo.

Por lo demás se dejan ver como lo que son: conservadores, pertenecientes a una oligarquía ignorante, prepotente, racista y que piensa que aun puede amedrentar a los trabajadores como si sus empresas fuesen aquellas haciendas porfiristas donde se obligaba a los peones a comprar sus artículos de primera necesidad en «las tiendas de raya» del patrón.

El voto debe ser libre y secreto. Foto: INE

La misiva del grupo Herdez aun circula en redes sociales, al igual que un video difundido por Javier Elizondo, presidente del grupo VASCONIA.

“Los mejores y más nobles dones de la humanidad no pueden ser monopolio de una raza o país en particular, y su ámbito de aplicación no puede limitarse ni podrá ser considerado como tesoro enterrado bajo tierra del avaro.”

Sri Pandit Jawaharlal Nehru

Imagen de portada: Anonymous/México