Cuauhtémoc Cárdenas, un abstencionista, automarginado del proceso electoral 2018

Cárdenas se automargina en la elección 2018 cuando López Obrador se perfila para ganar la presidencia de la República.

Olga Alicia Aragón / A los 4 Vientos

“Estoy al margen de las elecciones. Yo estoy al margen”, dijo Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, con tono cortante y gesto adusto, evadiendo toda pregunta sobre la actual contienda por el poder en México, justo cuando Andrés Manuel López Obrador se encuentra más cerca que nunca de ganar la presidencia de la República y obtener con la coalición electoral Juntos Haremos Historia la mayoría en el Congreso de la Unión.

“No, yo estoy fuera, estoy al margen. No voy a opinar sobre eso”, reiteró una y otra vez.

Más parco que nunca, sólo agregó que le gustaría que los candidatos presentaran más propuestas al electorado, “pero eso es justamente lo que no estoy viendo que suceda, un debate que no estoy viendo.”

– Con todo respeto. En el momento actual del país, la pregunta directa es: ¿votar o no votar por Andrés Manuel? – Imposible era eludir el cuestionamiento planteado por un reportero de Ensenada.

Yo ya decidí mi voto: yo voy a votar por quien se comprometa públicamente a la reversión de las reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución en materia energética (reforma energética aprobada en el gobierno de Peña Nieto). Si ningún candidato se compromete públicamente a hacerlo, no votaré por ninguno. Esa es mi decisión de carácter personal.

También parca y contundente fue su respuesta al significado que puede tener la renuncia de Margarita Zavala a su candidatura por la presidencia.

“Nada. No significa nada”, dijo. Y agregó una breve explicación: qué puede significar el 5 por ciento de los votos, se distribuirían entre ellos y si a unos le dan medio punto y al otro tres, pues ya se acabó lo que traía.

El “heroico” equipo de campaña de Margarita Zavala se quedó con las ganas (Foto: politico.mx)

Quien fue tres veces candidato presidencial (1988, 1994 y 2000) y primer jefe de gobierno electo de la Ciudad de México (1997) por el Partido de la Revolución Democrática, del que fue uno de sus principales fundadores hace 29 años, también se negó a emitir opinión alguna sobre la alianza del PRD con el Partido Acción Nacional (PAN) en torno a la candidatura presidencial del panista Ricardo Anaya.

– ¿Cuál fue su sentir y su pensar cuando vio la fotografía de Anaya con los brazos en alto, en el enorme escenario montado para el festejo del aniversario del PRD?

– No hablaré de eso. Yo renuncié a ese partido. No soy ya de la casa. No me corresponde dar ninguna opinión.

Cabe mencionar que Cárdenas Solórzano fue candidato presidencial en 1988, por primera vez, luego de haber propinado el peor descalabro al Partido Revolucionario Institucional con la escisión de la Corriente Democrática, en la que participaran también Porfirio Muñoz Ledo y otros destacados priistas que intentaron democratizar el proceso interno para que el priismo eligiera a su candidato a la presidencia.

Ante el fracaso en esa lucha interna, decidieron renunciar al PRI, y el hijo del expresidente Lázaro Cárdenas participó en la contienda por la Presidencia de la República, postulado por el Frente Nacional Democrático y el apoyo de la principal fuerza electoral de la izquierda representada por el Partido Mexicano Socialista (PMS) luego de que el ingeniero Heberto Castillo declinara generosamente su candidatura a favor de Cárdenas.

Después de lo que calificara como un “fraude colosal”, Cárdenas y los principales líderes políticos que apoyaron su candidatura, optaron por unificar a las fuerzas democráticas y de izquierda y lanzaron la convocatoria para crear el Partido de la Revolución Democrática, mismo que en alianza con otros partidos más pequeños volvieron a postularlo como candidato presidencial en 1994, en los comicios que dieron el triunfo al priista Ernesto Zedillo.

Cárdenas se postuló entonces para jefe de Gobierno del Distrito Federal; ganó la elección en 1997 y ante de concluir su cargo volvió a ser candidato presidencial en el 2000, año en perdió el PRI, pero a manos del PAN encabezado por Vicente Fox. El PRD volvió a ganar la capital del país, en esta ocasión con Andrés Manuel López Obrador, quien consolidó un liderazgo nacional y fue candidato presidencial en 2006, elecciones en las que oficialmente, y con los comicios impugnados en las calles y en los tribunales, quedó a 0.54% de diferencia de votos con el panista Felipe Calderón.

Una escena inusual e irrepetible (Foto: El Big Data).

La fuerza política que representaba Cárdenas al interior del PRD se fue debilitando. Entre sus principales dirigentes destacaba Rosario Robles, quien en el 2012 se fue a apoyar al priista Enrique Peña Nieto. López Obrador fue candidato presidencial por segunda ocasión y perdió la contienda frente al priista, pero logró consolidar la corriente electoral adversa al PRI y al PAN.

La relación entre Cárdenas y López Obrador se fue deteriorando conforme crecía el liderazgo del tabasqueño. Finalmente, ambos renunciaron al PRD, pero tomaron rumbos distintos.

Cárdenas renunció al PRD en noviembre de 2014 y dedicó de tiempo completo a la asociación civil Fundación para la Democracia, que había creado a principios de los años 90: Andrés Manuel López Obrador renunció dos años antes el PRD, en septiembre de 2012 y convocó a la creación del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) dedicó todo su esfuerzo a organizar el nuevo partido en el país y lograr su registro electoral.

Morena se perfila ahora como la favorita en el electorado mexicano. Su candidato presidencial encabeza todas las encuestas, con márgenes de ventaja que van de los 10 a los 20 puntos sobre el segundo lugar en que está colocado el panista Ricardo Anaya y tiene una ventaja de hasta 30 puntos sobre el candidato de la coalición que encabeza el PRI, José Antonio Meade.

Ahora, cuando como nunca antes en la historia electoral del país, se presenta la posibilidad de que una fuerza opositora al PRIAN, gane la presidencia de la República e incluso la mayoría en el Congreso de la Unión, justo ahora el ingeniero Cárdenas Solórzano -quien hace 30 años contribuyó a romper para siempre el dominio del partido único en el país y contendió por la presidencia con el generoso apoyo de Heberto Castillo, quien siendo candidato presidencial del Partido Mexicano Socialista (PMS) declinó a favor de Cárdenas para unir las fuerzas que lograran sacar al PRI del poder-  justo en este momento en que se desarrolla la contienda considerada por diversos analistas políticas como una elección histórica entre el continuismo o la ruptura del modelo neoliberal impuesto a México desde 1982, Cárdenas Solórzano decide automarginarse, se niega a llamar a votar por López Obrador y declara que su decisión personal es abstenerse si no hay candidato que declare públicamente revertir la reforma energética aprobada en este sexenio.

El tema electoral, abordado someramente por Cárdenas Solórzano a insistencia de reporteros locales, marcó el cierre de la reunión a la que asistió el tri-excandidato presidencial invitado para dictar una “conferencia magistral” el pasado miércoles 16 de mayo sobre “El Agua y sus implicaciones en el Siglo XXI en México”, en el Museo Caracol de Ensenada, a convocatoria del Colegio de Abogados Independientes y de Opinión Libre de Ensenada, A. C., la Barra de Abogados de Ensenada, A.C., Raquel Camacho, activista de Mexicali Resiste y la coordinadora Laura Shimanovich.

Cuauhtémoc Cárdenas, no obstante, escuchó con gran atención las intervenciones de varios de los convocantes para conocer la problemática del agua en Ensenada y en Baja California: la municipalización de la CESPE, el rechazo a la instalación de la Cervecera Constellation Brands en el Valle de Mexicali, la liberación del activista de Mexicali Resiste, León Fierro, preso político del gobierno de Francisco Vega. Y, con énfasis, la revisión del Tratado de Aguas Internacionales entre México y Estados Unidos firmado el 3 de febrero de 1944.