La educación es una puerta dibujada en la pared

Se ha realizado el “Encuentro sobre Educación, Arte y Cultura: una transformación operativa” y observamos que Rael Salvador es un reconocido escritor que, aun relacionado a los asuntos de la enseñanza –con la investidura de Asesor Técnico Pedagógico incursionó en el Sistema Educativo Estatal, coordinando el Plan de Actividades Culturales de Apoyo a la Educación Primaria (PACAEP) y el Programa Nacional de Lectura (PNL)–, pocas veces hace alarde de su perfil docente. Nacido en Ensenada, Baja California, el periodista y editor ha ejercido el magisterio de manera profesional por casi cuatro décadas, sus estampas sobre educación se encuentran reunidas en el libro “Claridad & Cortesía. La creación de una belleza nueva” (2015) y, de manera muy especial, se concentra en su “Carta abierta al Gobernador del Estado de Baja California”, donde puntualiza la injusticia que, en materia de Pensiones y Jubilaciones, afecta al profesorado.

Vanessa Rodríguez /El Vigía*

               En esta entrevista, pactada en medio del revisionismo cultural en México, el profesor conversa sobre su veteranía en el ámbito de la enseñanza y, a través de su inagotable experiencia lectora, toca inevitablemente algunos asuntos relacionados con la cultura del libro. 

               Vanessa Rodríguez: Todos sabemos que Rael Salvador es escritor y periodista, que a muchos ha de sorprender escucharlo hablar sobre los problemas que hoy atraviesa la educación. ¿Cuál es su formación como maestro?

                Rael Salvador: Vengo de una familia conformada por maestros y vinculada a la cultura del libro; desde temprana edad, mi madre hizo del conocimiento enciclopédico un regalo especial, alentando nuestra formación humanística; mezclados con los tomos de Argos, diccionarios diversos y la grandiosa Time Life, siempre hubo periódicos, revistas y libros en casa: circuló la información, permitiendo que el conocimiento se transformara en saber. Mi padre, con quien laboré como profesor desde que era estudiante en la Normal Estatal (1978-1982), se jubiló como Inspector Escolar, y siguiendo la misma tradición, mi hermana es un ejemplo de profesora. Estos 40 años como docente, tanto en el corazón del aula como en los programas que atendí como Asesor Técnico Pedagógico –PACAEP y PNL–, posesiona la experiencia de saberes adquiridos como fuente autorizada en la materia, lo cual permite que mi ejercicio crítico en los medios de comunicación sobre educación, política, arte y cultura, a través de artículos periodísticos, ensayos, conferencias, libros publicados, sea tomado en cuenta por otros maestros, intelectuales del conocimiento y la comunidad en general.

                V.R.: ¿Cómo observa el desempeño de los responsables de la educación en esta parte del país, el Sistema Educativo Estatal?

                R.S.: El Sistema Educativo Estatal (SEE), siguiendo las maromas innobles de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ha atendido de la manera más inadecuada la exigencia de la educación en Baja California, confundiendo un ajuste laboral con una Reforma Educativa, de tal forma que el maestro, haciendo hincapié en la justicia, seguido de lo políticamente incorrecto, deja de tener alumnos y pasa a formar discípulos. Discípulos a los que hay que explicar, en primer lugar, la situación del fracaso social que lo rodea.  

                V.R.: ¿De qué manera logra un profesor abatir el índice de ineficiencia observado actualmente en los educandos?

Imagen de Biblioneyra (http://biblioneyra.blogspot.mx/2012/05/barometro-de-habitos-de-lectura-y.html)

                R.S.: Elaborando, desde lo particular, un discurso pedagógico inteligente, que al no dejar de contemplar sus carencias sociales en la escuela –evidentes en la fractura economía, la seguridad menguante, la violencia interfamiliar, la desnutrición evidente–, salvaguarda la integridad de su pequeña persona, arropándola de dignidad y ofrendándole los contenidos de respeto, atención y comprensión, a la vez que ofrece el aula como zona de refugio. Al no aparentar superioridad de clase, el profesor actúa a partir de la coherencia y establece un vínculo donde las demandas de la marginalidad formativa encuentran conducto hacia su resolución: de raíz, la educación está obligada a ofrecer rasgos de humanidad antes que de competencia. Contenidos y conocimientos deben ir de la mano de la dignidad, sino se degradan o se disuelven en un mundo que canibaliza el humanismo y lo vuelve inútil.

                V.R.: ¿Y cómo sería esa utilidad que ayudaría al crecimiento de la Educación?

R.S.: Sacándola de las ideas preconcebidas, de las racionalizaciones a partir de premisas arbitrarias, de la autojustificación frenética, de la incapacidad de autocriticarse, del razonamiento paranoico, de la arrogancia prescrita, de la negación a ultranza, del desprecio mediado por las jerarquías,  es decir, por la furtiva cadena de sobrevivencia de un Sistema Educativo Estatal, que agoniza en su principal actuación: salvaguardar la enseñanza. Estas serían sólo algunas de las causas y consecuencias de las peores incomprensiones e incompetencias provenientes del egocentrismo que priva en los docentes por la falta de razonamiento sensible de la hoy llamada Escuela Moderna.

               V.R.: Aquí se hace un recuento de la pobreza del pensamiento…

R.S.: Si realmente queremos que la educación contribuya a acabar con la pobreza, debemos acabar primero con la pobreza de la educación, es decir con la pobreza de nuestros educadores.

Los peores errores ortográficos en los libros de texto en México, editados en el gobierno de Enrique Peña Nieto Foto: Animal Político/ internet.          

                V.R.: ¿Alguna manera a la mano para iniciar el cambio?

                R.S.: Sí, conozco una muy práctica: leer es una manera ilustre para amanecer menos imbécil al día siguiente. Porque el profesor debe saber que leer es la única fuerza capaz de abrir esa puerta dibujada en la pared, que es la Educación.

                V.R.: ¿Y la función del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), qué hace, cómo resuelve la problemática de sus profesores agremiados?

                R.S.: Afectado porque le llegaron al precio, ya no hay virtud que lo represente; transformado en algo que da pena, el sindicalismo sólo se exhibe como víctima. El SNTE, ahora administrativamente inválido, ya no decide ni su propia desaparición: necesario como pantalla, su extinción programada se dará cuando la educación pública se derrumbe y se levante en educación privada. Si hablamos en términos específicos del asunto de Pensiones y Jubilaciones, el SNTE ha permitido que el Gobierno del Estado sustraiga, esfume, robe, desvíe –a través de misteriosos lazos cívicos y sociales– los montos económicos que debió resguardar ISSSTECALI, encargado de otorgar y garantizar las prestaciones económicas y los servicios de seguridad social de los servidores públicos como lo son los profesores.

Maestros de Baja California se movilizan en todo el estado exigiendo al Gobierno del Estado el pago de salarios que se les adeuda desde hace varios meses así como la jubilación justa a que tienen derecho. Foto: internet/ La JornadaBC

¿Tres mil seiscientos profesores en lista de espera, 10 años de jugar al optimismo ciego y nadie es capaz de discernir cosas concretas? Por favor, la más evidente lección sobre lo anterior fue en mayo pasado, cuando el SNTE abanderó, a su modo, a su paso y a su entender, el derecho de los maestros a ser jubilados: suspendió clases, comprometió a padres de familia, defraudó expectativas, engañó a los mentores, entusiasmó a ancianos, todo graznado con horror, en tono admonitorio, para cometer el siguiente error: “pactar”. La Ley no se negocia, señores.

*Publicado originalmente en El Vigía, en este enlace: http://www.elvigia.net/general/2018/5/15/educacin-mxico-303572.html

Fotos: Rael Salvador (cortesía)