ATERRIZAJES: Oh, cansada juventud

Alguna vez fui joven… Pero logré curarme.

Adán Echeverría / A los 4 Vientos

Tengo 43 años este 2018 que vendrán nuevas elecciones federales. El país entra una vez más en proceso electoral. Y lo que debe ser una celebración democrática, se ha vuelto un “A ver a quién burlamos, a ver de quién podemos sacar raja”. Y se intenta destruir al otro en sus ideales, en sus pensamientos, en su intención de voto. No votes por aquel, aquel es malo, solo los tontos votan por ese partido, ese partido es de puros hambreados, y joyas de esta naturaleza tan humana.

Las redes sociales son otro de los inventos modernos que permiten la cercanía entre los unos y los otros; y a veces sucede que nos cansamos de las opiniones de las personas que se asoman a nuestras redes. Tenemos la víscera demasiado despierta, demasiado alerta, demasiado a flor de piel, listos siempre para contra atacar si se nos alienta.

Intentos de moderación no faltan. Algunos memes en campaña electoral que impulsan la sana tolerancia de los otros que piensan diferente. Pero cierto es que ahí se encuentran igual los fanáticos, o aquellos que por una beca de servicio social, pasarán horas y horas atacando al contrincante del partido o personaje que les de algún dinero.

Eres joven y brillante, eres joven y mercenario, eres joven e ignorante, eres joven y con mucha fortaleza, eres joven y parásito, eres joven y aún tienes sueños. No dejes que la política te quite el deseo de superación. La superación, mis queridos lectores, no está en los ceros de tu número de cuenta, pero tampoco está en el Cero Absoluto. No se trata de que los jóvenes no puedan perseguir un recurso económico tan necesario para todos, se trata de que sepas qué cosa hacer con ello, sepas cómo ganártelo sin pasar encima de los derechos de los demás seres humanos que te rodean.

No seas una foca aplaudidora de políticos, no te comportes como el groupie que busca abrazar al candidato para la foto. No te comportes como el chiquillo que está ahí en los cruceros entregando volantes, pegando calcomanías a los carros, sabedor de que si trabajas por el partido en algún momento tendrás un dinerito para irte a pasear con las amigas, para ligar de una manera más efectiva. No. No se es joven para ser bala de cañón, ni piloto de pruebas, ni vanguardia para que sea aniquilada en una guerra. No se es joven para llenar las discotecas, los moteles, los conciertos, saturar los cines, hacer largas filas para adquirir un celular o un video juego.

Se es joven para cambiar los mundos cercanos. Tu propio mundo. Se es joven para rebelarse a la autoridad, para discutir con los mayores, para negar a los padres. Se es joven para mostrarnos a los viejos que nos equivocamos.

Cada niño que nace hay una nueva oportunidad para la sociedad. Y si se llega a la edad de la juventud, es porque hay un destino trazado en el caminar de cada chico. Si naciste en el año 2000, este año 2018 podrás ejercer tu voto. No tienes que votar por el que votará tu padre. No tienes la obligación de votar por quien votará el maestro. Tienes el derecho a resistir, a evidenciar tu pensamiento, a ser tolerante con los demás. A votar por quien tú quieras.