LA POLÍTICA ALEGRE: De las Fake News a las Fake Calls

Me llamaron de un número oculto, no pude evitar pensar que eras tú, pero cunado levanté la bocina, a pesar de la voz fría que decía “Le vamos a realizar una encuesta”, no perdía la ilusión de que trabajaras en una compañía encuestadora. Luego pude notar que no: era una máquina programada para partirme el corazón.

Darío Grijalva* / A los 4 Vientos

Fue por más o menos compromiso que decidí atender el cuestionario porque cuando se trata de asuntos políticos de mi país ahí estoy de metiche. Tenía la oportunidad de ser un ínfimo porcentaje en las encuestas electorales, de decirle a México por quién votaría este primero de julio (muy discretamente, claro) pero pronto advertí la jiribilla, desde la primera pregunta.

Si hoy fuera el día de las elecciones ¿Por quién votaría? Pensé en Víctor González Torres pero doña robot se apresuró a lanzarme las respuestas; uno para Meade, dos para AMLO, tres para Anaya, cuatro para algún independiente y cinco para no sabe. Ahí fue cuando mi suspicaz conciencia sugirió el fraude. En principio no supe de qué empresa era la llamada, suficiente para sospechar que no tenía seriedad. Además las respuestas deben ser exhaustivas y mutuamente excluyentes, es decir, en la contienda electoral hay cinco presidenciables y la opción cuatro contiene a dos de ellos haciendo que no se cumplan los requisitos indispensables para que el instrumento tenga algún valor estadístico real. Presioné el 2.

— ¿Sabía usted de la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de ¡perdonar a delincuentes y criminales! si gana la presidencia? Ésta ya no era la misma voz autómata y semiagradable del principio, estaba cargada con un tono oprobioso que al parecer tenía el único fin de denostar al candidato de Morena. Uno para sí, dos para no.

Me pregunto qué hubiera sido de haber optado por Meade o Anaya; —¿Sabía usted que José Antonio Meade es un extraterrestre que le gusta comer gatos y dilapidar el erario? O —¿Sabía usted que Ricardo Anaya desvió recursos para financiar la secuela de Chicken Little? Ya no había marcha atrás y sí sabía de los planes de amnistía del Peje por lo que presioné el  número uno.

—Ahora que sabe de la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de ¡perdonar a delincuentes y criminales! si gana la presidencia ¿votaría usted por él? Uno para sí, dos para no. Justo después de marcar el uno se apresuró a decir gracias y a terminar la llamada…

La amnistía es un recurso político que generalmente se utiliza para garantizar la estabilidad o mitigar alguna situación desfavorable de interés público, siempre cuestionable y debatible como cualquier herramienta de cualquier gobierno. A AMLO le hace falta esclarecer los términos y condiciones del servicio y el público meta para que pueda verse como una propuesta de campaña real pero lo cierto es que el candidato sólo señaló, durante un mitin en Guerrero, que habrá que explorar todas las posibilidades “desdeeee… decretar,  unaa, amnistía. Ehh… escuchando, también a las víctimas… hastaaaa, exigir.. al gobierno de Estados Unidos queeee, lleve a cabo, campañas paraaaa aminorar, el consumo (…)” .

Primero con lo de Venezuela luego con lo de Andreiev Manuelovich. Ahora con la amnistía se pretende sembrar terror a través de cualquier medio; radio, televisión, internet, mensajes de texto, Whatsapps y hasta por llamadas telefónicas simulando encuestas. Lo realmente preocupante es que no todos tienen las herramientas para detectar lo falso de lo verdadero. En plena era de la información hay quienes todavía utilizan al Internet como su referencia y quienes dicen Internet para referirse a Facebook. (Nótese que utilicé la palabra con I para referirme a Facebook).

Los comicios contemporáneos en el país han tenido un formato distinto a la idea de convencer al electorado de quién la tiene más grande, ahora se trata de decirle a los votantes que hay que sufragar por el menos pior, engañando, profiriendo con sevicia injurias unos en contra de otros, aprovechándose de las propuestas de los rivales para decirle al pueblo que con esas ofertas el país se va para atrás, que todos los demás están mal.

Lo mejor hubiera sido una opción que permitiera soslayar la encuesta, algo como marque 9 para “ahorita no, joven, no está la señora de la casa”. Pero el único consuelo que queda es que cada una de las personas que asistirá a las urnas el primero de julio podría, como es de esperarse, elegir al mejor contendiente o cambiar el formato en el que ha estado votado y mandar a la chingada a cuatro candidatos.

* Darío Grijalva es estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), campus Valle Dorado (Ensenada). Actualmente es practicante en A los 4 Vientos.