El México de los desaparecidos, la violencia y los rituales prehispánicos a través del lente de Yael Martínez

Fotógrafo documental mexicano que realiza trabajos de corte social en zonas de conflicto, Yael Martínez Velázquez (1984) cree con firmeza en la construcción subjetiva de la realidad a través de proyectos fotográficos como una vía para comparar perspectivas del mundo que nos rodea; a través de su lente exhibe y reconstruye símbolos, tragedias, rituales, emociones y cosmovisiones.

Iván Gutiérrez / A los 4 Vientos

Acreedor del prestigioso Premio Magnum Emergency Fundation y del Premio Magnum On Religion 2017 por la Fundación Magnum Nueva York, Yael Martínez tiene una trayectoria de impacto internacional, pues ha participado en múltiples muestras colectivas en México, Chile, Brasil, Colombia, Suiza, Estados Unidos, España, Argentina y Noruega, ganando en el camino diversos premios internacionales.

Dentro de la formación de Martínez destacan sus estudios en el Centro de Fotografía Álvarez Bravo (Oaxaca) y su participación en el Seminario de Fotografía Contemporánea del Centro de las Artes de San Agustín y el Programa de Formación “Foto Ensayo” a cargo de la Fototeca del INAH. El fotógrafo guerrernese también ha sido acreedor de varias becas, en donde ha tenido la oportunidad de aprender al lado de grandes fotógrafos internacionales.

Yael Martínez Velázquez obtuvo un estímulo de la Magnum Fundation, una de las fundaciones más importantes dentro del campo de la fotografía, para desarrollar un trabajo que buscará generar una memoria de lo que la violencia deja entre la gente que la sobrevive. Foto: El Sur.

Martínez siempre ha tenido inquietudes por la fotografía documental. Si bien inició realizando trabajos en blanco y negro de corte “tradicional”, en el 2010 dio un giro cuando estando en Oaxaca se vio inclinado a trabajar con los conceptos de familia y genealogía.

Más adelante, en 2013, pérdidas en el núcleo familiar inclinaron al joven fotógrafo a desarrollar proyectos de corte más social, abordando temas como las desapariciones forzadas: “Empecé a documentar familias de zonas en conflicto como el estado de Guerrero. Eso me llevó a trabajar con el desplazamiento forzado, que sería el próximo capítulo que añadiría a la serie. Si bien sí se ha tratado de manera periodística los hechos, los acontecimientos violentos que corren, a mí me interesa el punto de vista más humano, sobre lo que pasa dentro de las familias afectadas”.

En la montaña de Guerrero, una zona donde hay altos niveles de violencia, desapariciones y muerte por la fuerte presencia de amapola en la entidad, Yael también entró en contacto con una comunidad indígena que al día de hoy sigue practicando rituales prehispánicos: “Hacen peticiones de lluvia, que son rituales de sanación”.

Para Yael, este acercamiento representó el inicio de un proceso de “curación”, que concluiría con la serie La Sangre y la Lluvia: El hecho de trabajar con familias que tienen estas problemáticas implica un cansancio emocional muy fuerte. Por eso trabajar la documentación de este ritual, en el que se acude a la montaña para dar gracia, fue una gran experiencia”.

El título La Sangre y la Lluvia fue seleccionado por Yael tras presenciar los sacrificios que realizan quienes suben a la montaña, aunado a un ritual donde los participantes se visten de tigres y pelean entre sí: “la sangre y el dolor que brota de la pelea lo ofrendan como sacrificio. Para ellos la sangre es igual de importante que la lluvia, en el sentido de lo vital. En eso me enfoqué”.

Como varios de estos rituales no pueden ser fotografiados, La Sangre y la Lluvia también representó un reto para Martínez, pues tuvo que trabajar para resolver la construcción de la narrativa en el proyecto. Para ello contó con la participación de su hermano, quien desde su formación gráfica intervino fotografías de los rituales, ilustrando con figuras y trazos “lo metafísico que había ahí, lo espiritual”.

Si bien Martínez posee varios proyectos documentales, todos sus trabajos se enmarcan dentro de una misma serie fotográfica: “Me interesa ir más a profundidad dentro de los temas. El primer trabajo de la serie es La Casa que Sangra, que era un proyecto sobre mi familia. Cuando pasó lo de las desapariciones dentro del núcleo familiar hice Raíz Rota, que es otro capítulo donde trabajé con otras familias. El trabajo inició como algo personal y después se convirtió en algo más social, que pudiera tener estas idas y vueltas, estos diálogos, tratar de encontrar la problemática que estaba viviendo yo reflejada en otras familias. Ahora estoy con el tema del desplazamiento forzado, que es también una extensión de esta dualidad de violencia y migración. Entonces el contexto se va abriendo, porque ya no son cuatro familias, sino que ya hablas más de comunidades. El objetivo es uno: que cada trabajo tenga el mismo corazón, pero a la vez genera su propia raíz”.

Sobre su estilo narrativo, el joven fotógrafo sostiene que todo proyecto documental es una construcción de la realidad con alta carga subjetiva: “Es complejo definir el concepto de realidad. Entonces a mí lo que me interesa es dejar cada vez más en claro que lo que estoy presentando es sólo una parte de esa realidad, mi visión subjetiva”.  

Para dejar claro esta parte de su metodología, Martínez comparte el acercamiento, a través de entrevistas, que ha tenido con gente de las comunidades retratadas: “Cuando entrevistaba a una familia había 4 distintas percepciones de un mismo hecho. Esto habla de cómo cada quién recuerda el mismo acontecimiento de distintas formas, aunque lo hayan vivido juntos: es un rompecabezas perceptivo. Entonces lo que busco es poner eso en claro con los proyectos que presento”.

Una forma de trabajo que Martínez ve con mucho interés son los proyectos interdisciplinarios: “El trabajo se nutre mucho si lo realizas con el apoyo de un antropólogo, un sociólogo, un politólogo, un músico, porque con ese vínculo se generan proyectos más complejos e integrales”.

Para Yael esta metodología documental se complementa con una visión de trabajo colaborativo: “Si encontramos una comunidad o un grupo que esté dispuesto a trabajar con nosotros para contar su historia, ellos ya son nuestros principales colaboradores. Entenderlo desde esa mirada, de saber que en realidad no somos nosotros, exclusivamente, el ente que crea, sino que estamos realizando un trabajo común”.

Del 21 al 25 de mayo Yael Martínez impartirá el taller “Narrativas Visuales / Estrategias Documentales” en Nube Nueve, espacio que tiene entre sus funciones principales el promover la formación fotográfica de la comunidad de Ensenada.

Dirigido a fotógrafos, productores audiovisuales y personas interesadas en desarrollar narrativas visuales a través de imágenes fijas o en movimiento, el taller que estará impartiendo Martínez tendrá entre sus objetivos principales el establecer una metodología que dé estructura a los proyectos.

Durante los 4 días de duración los participantes aprenderán estrategias de producción, planeación, distribución y crítica fotográfica, ello con la intención de iniciar o continuar proyectos fotográficos sólidos que puedan ser exhibidos, publicados, financiados y presentados para concursos nacionales e internacionales.

“Muchas veces creen que la fotografía documental no parte de una idea previa. Si bien la realidad y la gente con la que trabajas moldean tu trabajo, establecer una planeación y una metodología es importante para prever las posibles dificultades que te vas a encontrar en el camino cuando estás realizando una historia”.

Dentro del taller que está por impartir el fotógrafo se analizará material de autores que han trabajo fotografía documental, con el objetivo de entender sus metodologías y a partir de ahí realizar ejercicios que permitan desarrollar una estructura en el trabajo.

“El taller brinda una estructura metodológica que puede usar quien apenas está iniciando un trabajo o quien ya tiene una idea previa, es adaptable. Claro que si alguien ya trae una idea previa del cuerpo de trabajo que quiere hacer es más fácil resolver esas dudas de estructura y planteamiento, a diferencia de alguien que todavía no sabe qué quiere fotografiar. Lo ideal es para gente que tiene un antecedente o una idea, pero es aplicable para ambos casos”.

Sobre Nube Nueve, Martínez sostiene que este tipo de espacios son indispensables para seguir aprendiendo y generar diálogo entre personas con inquietudes afines: “Es vital que haya este tipo de plataformas para que se combata esta idea de la centralización del conocimiento”.

Contenidos temáticos del taller Narrativas Visuales / Estrategias Documentales:

  • Análisis y crítica de distintos artistas visuales clásicos y contemporáneos.
  • La edición fotográfica.
  • La fotografía como herramienta discursiva.
  • Estrategias y procedimientos de trabajo.
  • Formatos de salida.

Durante su visita a Baja California —gestionada gracias a Elena Suárez, coordinadora de Nube Nueve—, el fotógrafo Yael Martínez también participará en otras actividades culturales, por ejemplo la  Conferencia “La casa que sangra”: reflexiones y narrativas visuales, (impartida en el Centro Cultural de Tijuana y en la Facultad de Artes de UABC Unidad Valle Dorado) y la exhibición de la serie Raíz Oscura en Galería 184

Más información en:

Nube Nueve

Taller de Narrativas Visuales con Yael Martínez