Colibrí, nuevo telescopio robótico en el Observatorio Astronómico Nacional de la UNAM

El Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir del Instituto de Astronomía de la UNAM en un proyecto junto con Francia, instaló un nuevo telescopio robótico, Colibrí, capaz de detectar con rapidez destellos de rayos gamma (GRBs), fenómenos explosivos en el Universo extremadamente energéticos, pero de muy corta duración, y cuenta con la habilidad de detectar fenómenos astronómicos cercanos al origen del Universo.

Instituto de Astronomía UNAM

La ceremonia de la Primera Piedra, presidida por el Coordinador de Investigación Científica de la UNAM, se realizó el 5 de mayo en las Instalaciones del Observatorio en la Sierra de San Pedro Mártir, en Ensenada, Baja California.

El telescopio Colibrí es un proyecto de colaboración entre Francia y México, en el que participan la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Instituto de Astronomía; el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; y por parte de Francia, la Universidad Aix Marseille, el Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS) y el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES).

Los Gamma Ray Burst, destellos o estallidos de rayos gamma, son explosiones muy violentas y luminosas que han sido observados en galaxias distantes a miles de millones de años luz de distancia. Sus destellos luminosos tienen una duración de algunos milisegundos hasta dos segundos, lo que dificulta mover los grandes telescopios en dirección a la zona donde tuvieron lugar en la inmensidad de la bóveda celeste.

El telescopio Colibrí ofrece la ventaja de moverse con rapidez hacia la región del cielo donde ocurra un GRB, una vez que reciba la alerta de la detección por un telescopio espacial, como el Monitor Espacial de Objetos Variables (SVOM, por sus iniciales en inglés).

Colibrí es un telescopio robótico con un espejo primario de 1.3 metros de diámetro. Está equipado con dos cámaras, una para detectar en infrarrojo y otra en visible, ambas construidas entre México y Francia. Este tipo de instrumentos ofrecen la capacidad de observar objetos cuya emisión de luz es muy variable, como supernovas o núcleos galácticos activos.

El detector infrarrojo ofrece la ventaja de observar objetos más viejos, por lo mismo muy lejanos, como estallidos de rayos gamma originados en etapas muy tempranas del Universo, cuando se estaban formando las galaxias. Colibrí podrá también reaccionar velozmente a alertas de ondas gravitacionales y detectores de neutrinos.

El nombre del telescopio “Colibrí” se decidió a partir de dos significados, uno es el acrónimo de Catching Optical and Infrared Bright Transients (detector óptico e infrarrojo de transientes brillantes, transiente es una señal o forma de onda que inicia en una amplitud cero). El otro significado es un ave pequeña muy abundante en México, que agita sus alas a gran velocidad y es capaz de hacer giros muy rápidos en distancias cortas.

La inversión del proyecto astronómico conjunto de México y Francia asciende a 3 millones de Euros (68,253,300 pesos), México contribuirá con el 20 por ciento de la inversión, que equivaldrá al menos a un 40 por ciento del uso de tiempo de observación del telescopio, que recibirá su primera luz en 2021.

El investigador principal por parte de México es el astrofísico William Henry Lee Alardín, investigador del Instituto de Astronomía, experto en Destellos de Rayos Gamma, y la coordinadora de infraestructura del proyecto es la investigadora Elena Jiménez Bailón, del mismo instituto.

Entre otros, en la ceremonia de la Primera Piedra del Proyecto Colibrí en el OAN SPM estuvieron presentes: Stephane Basa, Investigador principal del Proyecto Colibrí. William Lee Alardín, Coordinador de la Investigación Científica de la UNAM. Guy Perrín, Director para la Investigación Científica de Francia. Phillipe Marchal, del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia. Julia Tagüeña Parga, Directora adjunta de Desarrollo Científico, CONACyT. Jean-Joinville Vacher, Agregado de Cooperación Científica de la Embajada de Francia. Jesús González González, Director del Instituto de Astronomía. Thelma Castañeda, Secretaria de Protección al Ambiente de Baja California. David Gutiérrez Carbonell, Director de Proyectos Especiales de CONANP. Alfonso Blancafort, Delegado en Baja California de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Diputada Eloísa Talavera Hernández.