López Obrador en Ensenada: Crónica de inclusión, diversidad… y 10 millones de ventaja (Audio, Videos y Galería de Fotos)

Un registro de calle, latido visual de Ensenada –jornalera, del mar, popular–, con su música de olas y su gente coreando: “¡Mo-re-na! ¡Mo-re-na!”. 5 mil voces, cinco mil gargantas, 5000 bocas en una sola palabra –que cuenta y hace constar su valía–; discurso, desgranado en la narrativa de la inclusión y la diversidad, que vislumbra en el rostro representativo de una nación otra cosa, otra manera de vivir: ¡un México a la altura de su riqueza, en la grandeza de su gente!

 

 

Olga Aragón-Rael Salvador / 4 Vientos

Fotos: Rael Salvador, Edgar Lima (foto dron), Yunuen Vamostodos, Maricela Horta y Olga Aragón

Eso hizo Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia de la República por MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), esta tarde de domingo y de sol en la bahía: declarar principios de honestidad, valorar a los profesores, las enfermera, los militares, los pescadores, los obreros, los mineros, toda esa gente trabajadora que sostiene y mantiene las esperanzas del país y, lo más importante, recuperar el Estado de Derecho y hacerlo viable contra la corrupción y la mafia que ha encallado, a la mala, en el poder político (RAEL SALVADOR).

 

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Más de 10 millones de votos de ventaja…

Frente a una multitud que se desbordó en entusiasmo y esperanza, el candidato presidencial de la coalición “Juntos Haremos Historia”, quien desde la precampaña electoral encabeza las preferencias del electorado mexicano en todas las encuestas, afirmó categórico que -de acuerdo con las más reciente encuesta-, ya se encuentra 20 puntos arriba de sus contrincantes.

Y aseguró al traducir ese porcentaje en un enorme número de electores: “Vamos a ganar con más de 10 millones de votos de ventaja”.

Así están las cosas, dijo, y eso tiene nerviosos a los barbajanes, a los de la mafia del poder, porque se va a acabar el bandidaje oficial, se va a acabar la robadera.

¡Bravo, Andrés Manuel!, gritó una muchacha que hacía ondear una bandera de Morena … Y todas las banderas ondearon. “Vamos a defender ese triunfo con nuestra vida, si es necesario”, agregó un hombre mayor que traía en su pecho un gafete con la leyenda Defensor de la Patria; su voz se escuchó fuerte en la zona que fue destinada a cientos de ciudadanos que vigilarán la elección como representantes de casillas. A ese ejército de la democracia ahí mismo le tomó protesta el candidato presidencial.

López Obrador, quien por tercera vez consecutiva contiende por la presidencia de la República, dijo que ahora se decidió empezar la campaña por el norte del país,  para sorpresa de los estrategas de sus adversarios que consideran que Morena concentra su fuerza en el centro de la república y que en la región norteña no tiene nada. Sin embargo, agregó levantado la voz, se está dando un fenómeno nuevo, nunca antes visto: Morena está ganando en todos los estados del norte del país.

“Estamos ganando en todos los estados del norte del país, según las encuestas: en Baja California Sur, en Sonora, en Sinaloa, en Nayarit, en Jalisco, en Guanajuato, en Aguascalientes, en Zacatecas, en Tamaulipas y…¡en Baja California!”, ennumeró López Obrador.

En la avanzada… (Foto: Rael Salvador).

La alegría estalló en aplausos, en consignas de triunfo y en vivas al candidato creando un ambiente festivo bajo el ardiente sol.

En su discurso, Andrés Manuel recordó que el año pasado, en San Quintín, un migrante, maestro poblano que se vino a trabajar a esta región de Baja California, le dijo: “Licenciado, así como el presidente Juárez separó al estado de la iglesia bajo la premisa de que a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, a usted ahora le corresponde separar el poder económico del poder político para que haya un gobierno que represente a todo el pueblo de México”

Esa es a la gran reforma ahora, agregó el fundador y candidato de Morena, separar el poder económico del poder político para que ya el gobierno “deje de estar convertido en un comité al servicio de una minoría rapaz, para que el gobierno represente a ricos y pobres, que represente a todos los mexicanos. Y yo no les voy a fallar. Me he regido en muchos años de lucha por tres principios: no mentir, no traicionar, no robar. Y así vamos a seguir. No los voy a decepcionar”

El compromiso central, reiteró, es terminar con la corrupción y restablecer el estado de derecho para que sea auténtica la democracia, la división de poderes y la legalidad en el país.

En este punto, señaló que actualmente los magistrados del Tribunal Electoral actuaron como “achichincles” del presidente Enrique Peña Nieto al aprobar el registro de un candidato supuestamente independiente ( Jaime Rodríguez, el Bronco). Dijo que los magistrados que tomaron esa decisión lo hicieron por temor a perder su sueldo de 400 mil pesos mensuales.

Contundente, el candidato aseveró que su gobierno va a erradicar la corrupción de México, misma “que han querido institucionalizar en toda la sociedad”.

 

 

Es mentira, dijo, que la corrupción sea parte de la cultura del pueblo mexicano como una vez lo afirmó el presidente Enrique Peña Nieto. Y es mentira, agregó, que no se pueda eliminar. “Vamos a desterrar la corrupción del país, me canso ganso”, exclamó con claridad y soltura, en ese estilo peculiar que le permite conectar con la gente en sus anhelos y su sentir, porque además reitera una y otra vez que en el pueblo mexicano hay una gran reserva de valores morales, culturales y espirituales.

“El problema (de la corrupción) está arriba”, dijo y ejemplificó con un conversación hipotética que provocó hilaridad y aceptación en los miles de ciudadanos que acudieron al mitin, cuando planteó: “qué le puede decir Peña Nieto al gobernador de Baja California: oye, estás robando mucho. No, le contestaría Kiko Vega: y tu qué hablas, si tu robas más”

La anécdota del migrante de San Quintín, fue el preámbulo para que el candidato de Morena retomara en su discurso la propuesta histórica de emprender la “cuarta transformación de México”.

La primera gran transformación, fue la Independencia lidereada por los curas Hidalgo y Morelos; la segunda, la Reforma que encabezó Benito Juárez, la tercera la Revolución Mexicana iniciada por Madero y la cuarta transformación, enfatizó, es  la que necesitamos realizar ya porque México es un gran país al que le llegó la hora de renacer separando el poder económico del poder político.  ” pues está demostrado que en las últimas décadas la política neoliberar sólo es una herramienta de las élite económicas para entregar los recursos de la nación a unos cuantos.

López Obrador reiteró ante los ensenadenses compromisos fuertes a cumplir como presidente si gana la elección: “no habrá gasolinazos”, prometió. Y no aumentarán los  impuestos en todo el sexenio, ni se va a endeudar al país porque no hace falta, aseguró para insistir en un dato que forma parte de la columna vertebral de su propuesta de aplicar políticas que detonen el crecimiento de la economía del país y el mejoramiento de las condiciones de vida las familias, a partir de ahorros generados por un gobierno honesto que erradique la corrupción.

“Según el Banco Mundial, los políticos corruptos y los traficantes de influencias se roban el 20 por ciento del presupuesto nacional”, dijo el candidato de Juntos Haremos Historia y precisó: el presupuesto de este año es de 5 billones 300 mil millones de pesos, eso significa que “los corruptos se roban cada año más de un billón de pesos”,  pero aún en términos conservadores si “sólo se roban la mitad” serían  500 mil millones de pesos  (“muchísimo dinero, por lo que los criminales -de los cárteles- son niños de pecho comparados con los políticos corruptos de este país”), cantidad que López Obrador asegura tener “muy bien estudiada” para impulsar el desarrollo del país con los ahorros obtenidos eliminado la corrupción y los altos sueldos en la clase gobernantes, incluidos los magistrados de la Suprema Corte de Justicia que ganan 650 mil pesos al mes, los senadores que llegan a ganar 500 mil al mes y los diputados federales hasta 300 mil mensuales.

¡Al templete del pueblo! (Foto: Rael Salvador).

“Ya no habrá esos sueldos: vamos a bajar el sueldo de los de arriba porque vamos a aumentar el sueldo a los de abajo. Y no me importa lo que me digan que soy populista. Si acabar con el derroche y procurar que haya justicia es ser populista, que me apunten en la lista”, dijo López Obrador ganando la aprobación de la multitud en contraste con los ceños fruncidos de algunos “comentaristas políticos” ahí presentes.

El candidato presidencial aseguró que con esta política van a ganar más los maestros, las enfermeras, los médicos, los policías, los soldados, los marinos, los trabajadores, los campesinos.

Dijo que su gobierno aplicará una nueva política económica que consiste en impulsar las actividades productivas (afectadas durante 30 años por el neoliberalismo “que nos es más que una política de pillaje”), para reactivar el mercado interno y que el país pueda producir lo que consumimos, entre otros productos el arroz, el frijol, la carne, la leche , la madera y las gasolinas. Anunció al respecto que se apoyará a productores, a pescadores y se fijarán precios de garantía para los productos del campo.

 Por enésima ocasión, pero ante una multitud que la escuchó sin perder palabra, Andrés Manuel dijo que su gobierno construirá más refinerías en México, porque es inconcebible que sigamos vendiendo petróleo crudo e importando gasolina (“como quien vende  naranjas y luego compra jugo de naranja”).

¿No les parece sospechoso que desde hace 40 años no se construye una refinería en la país?, preguntó. Hay seis refinerías y deliberadamente han dejado que se conviertan en chatarra, dijo para luego contrastar este dato con las 150 refinerías que tiene Estados Unidos de donde importamos 600 mil de los 800 mil barrios diarios de gasolina que aquí se consumen. Resultando así que la gasolina sea más barata en el país del norte, con el agravante de que el sueldo de los mexicanos es diez veces inferior al de los estadounidenses. Peor aún, ahondó: en Guatemala, que no tiene petróleo, el precio de la gasolina es más barato que en México.

“Cuando triunfe nuestro movimiento no habrá huachicoleros ni abajo ni arriba”, dijo para subrayar que la corrupción viene de arriba y remató reiterando que después de ganar las elecciones se construirán dos grandes refinerías para dejar de importar gasolina.

 

 

¡Becarios sí, sicarios no!

Entre los asistentes al mitin de Morena una mayoría notoria fueron los jóvenes.  A ellos se dirigió López Obrador al comprometerse a entregar una beca mensual a todos los estudiantes de preparatoria y para estudiantes de escasos recursos económicos que ingresen a la universidad de nivel superior van a tener una beca de 2,400 pesos mensuales. En tanto, para los jóvenes desempleados también se creará un programa a fin de que perciban un sueldo mensual de 3600 pesos como aprendices en talleres, en empresas, en comercios.

También reiteró el compromiso de cancelar la “mal llamada reforma educativa”, con la convicción de que esta reforma en realidad fue de corte laboral para conculcar derechos gremiales a los trabajadores de la educación. “Nunca habían humillado tanto a los maestros, eso no sucederá más”, dijo. Y completó la propuesta de elaborar una verdadera reforma educativa pero con la participación de los maestros, padres de familia,  con pedagogos, con especialistas para mejorar la calidad de la enseñanza sin afectar los derechos laborales del magisterio.

Fin de neoliberalismo privatizador 

“Ya no se va a privatizar nada. ¡Se acabo! Y no es un asunto ideológico. es que la política privatizadora ¡no ha funcionado! Sólo ha beneficiado a una pequeña minoría y ha empobrecido al pueblo. El diccionario lo dice, busquen qué es privatizar, es pasar lo público a lo privado, pues ya no vamos a seguir entregando los bienes del pueblo y de la nación a particulares, ni nacionales ni extranjeros. Eso se acabó. No se va a privatizar el agua, no se va a privatizar el Seguro (el IMSS), no se va a privatizar el ISSSTE, al contrario, vamos a garantizar el derecho a la salud”, expresó contundente.

Y en este rubro de la salud pública, aportó un dato durísimo que golpeó como un marro especialmente a las personas de la tercera edad que escuchaban al candidato. Dijo López Obrador que cada año se destinan 40 mil millones de pesos del erario federal a la compra de medicamentos, cantidad que alcanzaría para entregar medicinas gratuitas a todo el pueblo, pero el gobierno adquiere, por ejemplo, una caja de pastillas para la diabetes que cuesta en el laboratorio a 6 pesos comprándola a 350 pesos a los traficantes de influencias que actúan como proveedores. Por eso no alcanza el dinero y no hay medicinas.

La juventud y su compromiso creciente (Foto: Rael Salvador).

La esperanza resplandeció en las miradas de jornaleros agrícolas del sur del municipio cuando escucharon al candidato presidencial contraer públicamente un compromiso ante miles de ensenadenses. “Vamos a construir el hospital de San Quintín”, prometió. “Lo vamos a hacer por muchas razones, por la gente que vive ahí desde hace muchos años y por los migrantes que llegan de muchas regiones del país”. Y enseguida, López Obrador pronunció una consigna, la de la campaña de 2006, que hacía tiempo no se le escuchaba: “Por el bien de todos, primero los pobres”.

En la misma propuesta social, dijo que la pensión de los adultos mayores aumentará al doble a partir de diciembre de 2018, una vez que tome posesión del cargo si gana la elección presidencial.

Al respecto comentó que en Ensenada se entrega a los adultos mayores una pensión de 1,160 pesos cada dos meses, porque le copiaron mal su programa de gobierno que aplicó en el ciudad de México hace 16 años, cuando a los mayores de 70 años se les entregaba al menos medio salario mínimo cada mes (equivalentes actualmente a 1,500 pesos mensuales) en una pensión universal independientemente de que reciban pensión de alguna institución de seguridad social.

Ante esa multitud de aproximadamente cinco mil personas, el candidato de Juntos Haremos Historia expresó su más profundo anhelo: ser recordado como uno de los mejores presidentes de México.

“Quiero ser como Juárez, quiero ser como Madero, quiero ser como el presidente Cárdenas del Río”, dijo en medio de una aclamación que fue más intensa cuando ofreció fortalecer la democracia participativa de los ciudadanos mediante la revocación del mandato, mediante un referéndum a realizarse cada dos años, “para que la gente decida si el presidente debe seguir o no en el cargo, porque la política  debe ser asunto de todos, no solo de los políticos.”

Enfatizó que el primer domingo de julio próximo no será una elección más, porque ahora los ciudadanos estarán ante la posibilidad real de iniciar y participar en una transformación profunda del país.

López Obrador concluyó llamando a todos a “votar parejo” por todos los candidatos de Morena.

“Necesitamos ganar no solo la presidencia, sino también la mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados, porque sino los de la mafia del poder se van a atrincherar y van a estar poniendo obstáculos. Por eso les pido que voten parejo. Ayúdenos con eso. Por eso les recomiendo también a nuestro candidato a diputado a Armando Reyes”, dijo el fundador de Morena, y ni con todo su peso moral pudo evitar expresiones de rechazo al líder estatal del Partido del Trabajo, quien ahora es aspirante a legislador federal por el 03 Distrito de Ensenada. Un pequeño puñado de petistas que enarbolaban enormes banderas rojinegas intento amortiguar la rechifla haciendo ondear sus pendones, pero eso hizo más evidente que extrañamente ahora el PT no movilizó a sus contingentes. 

Al candidato petista de la coalición Juntos Haremos Historia no le fue muy bien que dijéramos (Foto: Juana Simone)

De mejor manera fue recibido Jaime Bonilla, candidato a senador, quien en su discurso destacó la realidad que vive Baja California bajo el gobierno panista de Francisco Vega Lamadrid, con la agudización de la violencia, los homicidios dolosos, las fosas clandestinas y los desparecidos, así como la corrupción gubernamental, los negocios privados a la sombra del poder. También cuestionó el hecho de que México sea quien pone los muertos en esta política de combate al narcotráfico mientras Estados Unidos tiene a los consumidores de drogas y permite la venta masiva de armas a lo largo de la frontera con nuestro país.

López Obrador también llamó a los ensenadeses a votar por la candidata a senadora Alejandra León. Y se despidió prometiendo que regresará a Ensenada como presidente de la República… Sus simpatizantes lo siguieron buscando el abrazo, la foto, una palabra más de esperanza, mientras que los y las integrantes de la estructura de defensa del voto seguían recibiendo en las mesas de afiliación a decenas de ciudadanos motivados por el candidato presidencial de Morena a integrarse al ejército de representantes de casilla dispuestos a cerrar filas contra un posible fraude electoral que “soltaría al tigre” (OLGA ARAGÓN).

Si quieres escuchar el audio completo del discurso que formuló en Ensenada este domingo 15 de abril del 2018, haz click en el reproductor: