SALTO CUÁNTICO: Plataformas de a $100 la docena

“La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.

Louis Dumur

¡Dios! ¡Qué bendición! ¡Salario mínimo de $85.00 a $100.00 pesos! ¡Ricardo Anaya es un genio! Podremos por fin pagar todas nuestras deudas, elevar la calidad de vida, ahorrar, salir de viaje, comprar seguro de gastos médicos mayores y lo más importante, podremos dejar una jugosa herencia a nuestros hijos. 

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

Jamás hubiera creído tanta capacidad al proponer un proyecto tan evolucionado para incrementar el poder adquisitivo de todos los mexicanos. Ricardo, ¡Gracias!

Primero se declaró en contra de sus reformas y luego esto, queda claro que el “chico maravilla” cuando menciona que es “una medida mínima de elemental justicia” tiene toda la razón, muy mínima y muy elemental.

Pero démosle crédito al chico, está diciendo la verdad, de llegar a la presidencia (cosa imposible), no haría nada más, no puede comprometerse a elevar el poder adquisitivo en un porcentaje mayor que la disciplinada Comisión de Salarios Mínimos, regulada y monitoreada por los organismos empresariales le permitieran, a los cuales Ricardo Anaya se debe. No puede atreverse, él forma parte de la derecha conservadora. Cada declaración de Anaya ha sido muy cuidadosa, está tan convencido  de ganar, que no desea ser blanco de promesas incumplidas. Nunca ha dicho algo que sea revolucionario, que rompa paradigmas o se divorcie de la estructura del modelo neoliberal, involucra sustantivos, verbos y adjetivos que parecen antibióticos cuando en realidad son placebos. Anaya critica las propuestas de MORENA en cada aspecto, pero en su plataforma de campaña aborda acciones que poniéndose a leer “la letra pequeña” existen varias inconsistencias que se encaminan a la continuación del régimen actual además de fortalecerlo para culminar la entrega del territorio.

En materia de desarrollo expone que abatirá la pobreza y el hambre, con la sugerencia de salario mínimo mencionado, no veo cómo. Cuando habla de no comprometer a las generaciones futuras, me pregunto, ¿entonces porque aprobó cada reforma estructural que ya puso en riesgo a dichas generaciones? También dice que las personas gocen de un nivel de vida digno, sigo sin entender de qué manera lo logrará si compartió cada decisión de las políticas públicas de Peña Nieto cuando fue presidente del Congreso. Llega al colmo de prometer proteger el medio ambiente y es el primero en apoyar el nuevo aeropuerto y el impacto ambiental que este significa.

En inclusión y bienestar propone un salario suficiente, ya dijo como ($100.00 pesos). En la parte donde menciona que las madres de familia cuenten con el apoyo de personal capacitado para que cuiden a sus hijos en centros de desarrollo infantil, francamente esta es una propuesta de una socialdemocracia muy avanzada y tomando en cuenta su silencio en torno al abandono sistemático del estado ante la violencia e inseguridad de las mujeres mientras no era candidato. También es ambiguo y tibio cuando se pronuncia del derecho de las mismas a decidir sobre su cuerpo (tema de aborto), además de aprobar la reforma económica que puso en jaque cualquier posibilidad de desarrollo de las clases más desprotegidas, éste punto como otros es demagogia pura.

“México ya no será el país de los salarios eternamente bajos”, dijo Ricardo Anaya, candidato de la Coalición México al Frente (PAN-PRD.MC) y prometió que si gana las elecciones presidenciales aumentará a CIEN PESOS el salario mínimo. Foto: SUN / A. Ojeda publicada en internet por Informador.mx

Donde menciona relanzar los factores de producción nacional, con una lógica de libre comercio e integración plena al mundo, deja clarísimo que en ese “libre comercio” caben únicamente quienes puedan competir con el mundo globalizado. En el rasgo de, con la promesa de tecnificar el sector agropecuario y la industria pesquera de manera progresiva, nunca menciona a los campesinos como propietarios de sus tierras o que va a asegurar precios de garantía, no, por supuesto que no, es una política de completa apropiación de los recursos por parte de privados nacionales y extranjeros, cuando habla de “mejorar la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras”, es decir, con su propuesta de salario mínimo  y que sólo serán mano de obra esclavizada.

Anaya es sagaz y muy mañoso, su intención de política económica es exactamente la misma que el régimen actual, no existe ninguna arista de socialdemocracia real y de inclusión que no sea la de su clase política y empresarios allegados.

Cada rubro en materia de desarrollo está encaminado a terminar de convertir al país en una maquiladora monumental con empleos mal pagados, esquemas Outsourcing y la promoción de la venta de cada recurso natural, es decir, asegurar que el Estado mexicano sea un administrador afinado y experto en beneficio de las empresas, principalmente extranjeras y que no tengan temor de acercarse a invertir ya que mediante la especialización del aparato represivo, no habrá huelga, manifestación o protesta que obstaculice el proceso.

En su propuesta de cambio de régimen, enaltece con orgullo que las personas opinen, incidan y decidan, pregunto de nuevo: ¿En qué momento el ahora candidato de la coalición tomó en cuenta a las personas para aprobar las Reformas Estructurales? ¿Cuándo se dignó a levantar la voz desde la máxima tribuna y frenar al Poder Ejecutivo que ahora dice odiar, para considerar a los ciudadanos que en su actual campaña presidencial dice querer representar?

La plataforma de Por México al Frente está plagada de fuegos artificiales tan coloridos como los partidos que lo integran, pero no oferta ninguna solución de fondo a la problemática nacional que por cierto, gran parte de la misma fue implementada principalmente por el PRI en complicidad con el PAN y el PRD.

“Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse.”

Francisco Pi y Margall (1824-1901) Político español.