A DOS DE TRES CAÍDAS: Juegos del hambre a la mexicana

Arrancan las campañas electorales y si, es como una versión de los juegos del hambre, en donde parece que los contrincantes se van eliminando uno a uno.

Arturo Ruiz, El Súper Cívico / 4 Vientos

Y en esta batalla electoral, entre más larga traigan la cola más riesgo corren, pero también entre más dinero tengan para comprar plumas en medos de comunicación y para operar a sus replicadores en redes sociales, más amplían sus posibilidades de competir y hacer daño a sus adversarios.

Esto me hace recordar el arte del pancracio en donde en una lucha campal se subían al ring muchos luchadores y peleaban todos contra todo. En esa batalla campal, algunos se unían para eliminar a otro, algunos usaban llaves o golpes ilegales e incluso objetos como sillas, botellas u otros objetos. Y todo esto ante la vista de uno o más réferis que no sancionaban a nadie e incluso podían ayudar a los más tramposos.  ¡Ándele! Réferis igualitos que los consejeros del INE y funcionarios de la FEPADE que no solo no ven ni actúan ante las irregularidades de partidos y candidatos, sino que incluso ayudan a los que quebrantan la ley electoral.

Pero bueno, esas luchas son simuladas por atletas que además son excelentes animadores y mimos grotescos. Mientras que los juegos del hambre son una ficción de la literatura y la cinematografía. Y en ambos casos, el espectador los ve y sabe que no habrá consecuencias para su vida real… pero esta batalla electoral  si tendrá consecuencias en la vida de las personas y en el destino del país.

Los electores podrán decidir si siguen apoyando a partidos que ya los han gobernado, ocasionando verdaderos suplicios para los ciudadanos a causa del incremento de energéticos como las gasolinas, el diésel y gas. El encarecimiento de los alimentos y la pérdida del valor adquisitivo del salario

Los ciudadanos mexicanos, podrán decidir si castigan a los partidos de donde más han emanado funcionarios corruptos que roban el dinero del pueblo a manos llenas.

Lucha libre campal, o el buen engaño de la simulación (Foto: am.com)

Y si apoyan o castigan a partidos en el gobierno que han ocasionado que haya sangre en las calles, que se asesine a periodistas y defensores de derechos humanos y ambientales. Y que han permitido la desaparición forzada de personas y el florecimiento de miles de fosas clandestinas en el país.

Sabemos de antemano que se juega con dados cargados, en donde los gobernantes hacen uso de programas y dinero público para comprar votos a cambio de despensas, tarjetas comerciales para adquirir productos, láminas, becas y hasta bicicletas.

También se sabe que recurrirán a las mentiras para intentar dañar el prestigio y la credibilidad de los adversarios. Mentiras que después se sabrá que son falsas, pero que cumplirán su objetivo de dañar ha determinado candidato en el corto plazo de las campañas electorales.

Pero… ¿la gente seguirá cayendo en esos juegos perversos? ¿Se seguirá sometiendo a la indigna compra del voto a cambio de unos cientos de pesos o entrega de despensas? Quizá sí, sobre todo entre los sectores con mayor grado de pobreza y carencias de educación.

De ahí la gran importancia y el papel fundamental que tendrán la clase media, las organizaciones populares, los organismos de la sociedad civil, los estudiantes, intelectuales y académicos. Porque entre estos hay personas que no venden su dignidad a cambio de una despensa ni caen fácilmente en mentiras o  estrategias que pretenden incrementar el temor y el abstencionismo.

Al arranque de esta contienda política, Andrés Manuel López Obrador pone la agenda en los temas del acontecer nacional. Sin necesidad de dar golpes de mesa, marca el rumbo de lo que se debe analizar. Ahora sacó a relucir el entramado del nuevo aeropuerto de la ciudad de México.

La última polémica: las tranzas con el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México (Imagen: Enfoque Noticias).

Y poco a poco se definen posiciones, se saca a la luz quienes son los beneficiarios y el hecho de que parte de esta obra se está financiando con el fondo de horro para el retiro de los trabajadores. Se elimina la opacidad y se pide transparencia de costos y beneficios, de utilidades y ganancias, y para quienes son estas.  Se ventilan cuestiones técnicas desde el tipo de suelo hasta requerimientos de construcción y de riesgos naturales de la zona en donde ya se construye esa obra.

Pero a la par que AMLO avanza cada vez con mayor diferencia en las preferencias electorales frente a los candidatos del PRI y PAN, se incrementa el nivel y la intensidad de los mensajes de odio, las mentiras en su contra y la intención de sembrar el temor entre los electores con la pretensión de alejar a los votantes de las urnas, promoviendo el abstencionismo.

Hacen eso porque saben que, con menor participación de ciudadanos libres, ellos tienen más posibilidades de competir con su voto duro y el voto despensero.

Así que viviremos tres meses de golpes bajos, marrullerías, guerras de lodo y estiércol, apariciones de personajes de la supuesta izquierda radical que llaman a no votar, organizaciones ciudadanas que llaman a castigar a los políticos con el voto en blanco o nulo.  Y todo esto con la intención de servir al sistema actual.

Pero, en fin, cada pueblo tiene el gobierno que se merece y pronto sabremos si nuestro pueblo tiene voluntad de cambio, o vocación para el sacrificio. Y si es así, entonces le entregará un afilado cuchillo al carnicero que posteriormente lo desollará en vida… ¿O no?

P.D. Si va cambiar su voto por una despensa, que esta le resulte suculenta y duradera por seis años… ¡Buen provecho!

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