Empresario y político: El cinismo de Francisco Vega

Este trabajo se publicó originalmente en A los 4 Vientos el  30 de septiembre del 2015. Por la vigencia de su contenido, y a manera de contexto al creciente malestar de cientos de bajacalifornianos con el mandatario Francisco Vega de Lamadrid, hoy 14 de marzo del 2018 lo republicamos.

Hacer grandes negocios al amparo del poder político ha sido el sello del gobernador de Baja California Francisco Vega de Lamadrid a lo largo de su vida pública, que arrancó en 1989 con la llegada de Ernesto Ruffo Appel a la gubernatura. Y el mandatario no niega su filosofía empresarial a ultranza.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C, 30 de septiembre de 2015.- “Ser gobernador no me debe impedir tener negocios. La ley me impide que me sirva del gobierno para hacer negocios, pero eso no sucede. Todos me conocen, saben que soy empresario y no tengo prestanombres. Soy gobernador y empresario. Quien guste puede verificar en el Registro Público de la Propiedad. Ahí van a ver dónde están y cuáles son (sus propiedades)”, retó cuando en febrero y marzo de 2015 su enorme riqueza inmobiliaria en México y los Estados Unidos dejó de ser indiferente a los medios de comunicación del país.

En realidad son diversas fuentes de información las que ayudan a ensamblar la historia de un hombre que en 1977, apenas un año antes de concluir sus estudios de licenciatura en Administración de Empresas en el Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), campus Tijuana, comenzó su ascendente carrera en los negocios cuando ingresó a la nómina de directivos de la empresa Bazar Internacional, S. A. de C. V., hoy conocida como Monte de Baja California que en 1960 fundó Manuel M. Rubio García.

De acuerdo con su biografía registrada en el Congreso de la Unión, así como en los archivos de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, del Gobierno de Baja California y del CETYS Universidad, el nativo de Ciudad Obregón, Sonora, de 60 años cumplidos el 22 de mayo, ocupó el cargo de director general de Bazar Internacional hasta 1988, periodo en el cual aprendió y lucró en el mundo de los empeños y los préstamos con garantía prendaria.

Por motivos que Manuel Rubio se llevó a la tumba cuando falleció, Vega de Lamadrid salió del grupo de prestamistas en 1988 y en los primeras semanas de 1989 se contrató como director administrativo de la compañía Todo Acero de Baja California, S. A. de C. V., hoy empresa casi desaparecida y de donde se volcó a la ruffomanía electoral con el amparo político de Héctor Terán Terán, quien influyó para que Ernesto Ruffo primero lo nombrara subdirector general del Instituto estatal de la Vivienda y en 1990 lo ascendiera a director general de la Inmobiliaria del Estado.

En esos años, de acuerdo con el Registro Público de la Propiedad de Baja California, Francisco Vega logró un primer gran repunte en el número y calidad de sus propiedades inmuebles: con apenas 11 pequeños terrenos al ingresar al gobierno de Ruffo, a partir de 1990 y hasta 1993, adquirió de manera individual y en copropiedad al menos ocho lotes en la zona conocida como Alcalá, delegación La Mesa, Tijuana, y en Hacienda Floresta del Mar en Rosarito, con una superficie mínima todos ellos de 19 mil metros cuadrados y un valor no menor a los cinco millones de pesos.

Además, se hizo de un terreno en la calle Ermita donde edificó 23 departamentos localizados en el condominio Ermita II del Fraccionamiento Alcalá, La Mesa, que se considera una de las mejores zonas residenciales de Tijuana. La operación inmobiliaria fue también tramposa: en mayo del 2000, siendo presidente municipal de Tijuana, el gobierno municipal autorizó a Vega la construcción de los condominios que hoy la Comisión Estatal de Avalúo cotiza en 10 millones 350 mil pesos.

Resalta un hecho: cuando Héctor Terán Terán, también sonorense y egresado del CETYS-Tijuana, ocupó la secretaría general de gobierno con Ernesto Ruffo Appel, otorgó los permisos del gobierno estatal para que la familia Vega de Lamadrid fundara la empresa Casa de Empeño de Baja California, S.A. de C.V., principal competencia de Bazar Internacional en el estado, según informó Nancy Sánchez Arredondo, dirigente estatal del PRI.

CASA DE EMPEÑO BC

Esto sucedió en el año 1991, poco antes de que Terán dejara su cargo en el gobierno de Ruffo  para convertirse en el primer senador panista en el Congreso de la Unión.

En 2013, Nancy Sánchez denunció que David García Sumaya, alias José Luis Sandoval Peralta, confesó en 1992 ante el ministerio público del fuero común que robó diversos objetos en casas de Tijuana y que acudió a Casa de Empeño para canjear por dinero lo robado, sin presentar ningún documento de propiedad.

De acuerdo con la priista, el presunto delincuente entregaba las boletas de empeño a desconocidos que nunca reclamaban la mercancía, por lo que ésta pasaba a ser propiedad de la empresa que así podía venderlos al público sin mayor problema.

Sánchez agregó que por esta confesión el ministerio público abrió seis averiguaciones previas pero ninguna prosperó porque la empresa de los Vega “fue protegida” y “las inspecciones de verificación a las tiendas de empeño quedaron suspendidas”.

A cambio del favor hecho por su protector político, Francisco Vega, ya panista desde 1989, ofreció sus oficios de coordinador de la campaña victoriosa de Terán a la Senaduría estatal en 1992.

Dos años después volvió a ser coordinador de campaña pero sólo en Tijuana. En esta ocasión con Diego Fernández de Ceballos, candidato a la Presidencia de la República.

La derrota del llamado “Jefe Diego” no lo afectó y en 1995 coordinó la campaña para gobernador de Héctor Terán quien le pagó nombrándolo secretario de Finanzas de su gobierno. Esto lo proyectó a la coordinación general del Grupo de Fiscalización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en donde Vega amplió sus relaciones con empresarios y políticos de todo el país.

Posteriormente Francisco Vega se postuló a la presidencia municipal de Tijuana y la ganó en 1998, tres meses antes de que su benefactor, HéctorTerán, falleciera.

Francisco Vega, ya gobernador, en la ceremonia-homenaje a su benefactor político y económico Héctor Terán Terán (Foto: Periódico Frontera).
Francisco Vega, ya gobernador, en la ceremonia-homenaje a su benefactor político y económico Héctor Terán Terán (Foto: Periódico Frontera).

Como alcalde se vio involucrado en uno de los mayores escándalos inmobiliarios que se conozcan en Baja California: De acuerdo con diversas notas periodísticas, ocurrió así:

En 2002, casi nueve meses después de haber concluido su cargo como presidente municipal, Vega compró en copropiedad con familiares dos lotes -de 9 mil 35 metros cuadrados y 8 mil 326 metros cuadrados-, localizados en el desarrollo urbano Villa Fontana.

En 2001, ambos predios pertenecían al Ayuntamiento de Tijuana pero el cabildo que presidió Vega los desincorporó para su venta a Enrique Victoria Espinosa en 5.5 millones de pesos. Nueve meses después Victoria Espinosa vendió los dos terrenos al ex presidente municipal y a sus hermanos José Fernando y Enrique Alejandro (partida 5299740 del Registro Público de la Propiedad en Tijuana)  en 5.8 millones de pesos.

Hoy, en esos predios se construyó la Plaza Comercial Aranjuez, en donde las familias Victoria y Vega tienen bienes que la Comisión Estatal de Avalúo determinó en 23 millones de pesos. Esto de acuerdo a valores de 2007.

Resalta otro hecho que certifica el Registro Público de la Propiedad de Baja California: siete años antes de este escándalo, cuando Vega de Lamadrid era director de la Inmobiliaria del Estado, Enrique Victoria compró a la dependencia estatal un terreno de dos mil 300 metros cuadrados de superficie en la colonia Mariano Matamoros. En julio de 1994 Victoria vendió el predio a la familia Vega de Lamadrid.

De acuerdo con Nancy Sánchez, Victoria Espinoza es familiar y socio comercial del gobernante. Enrique Victoria a su vez reconoce tener parentesco con Roberto de la Madrid Victoria, hijo del ex gobernador Roberto de la Madrid Romandía y del cual se desprende otro escándalo inmobiliario.

El Registro Público de la Propiedad revela que en el año 2003 De la Madrid Victoria vendió en 336 mil 909 dólares un terreno de dos mil 566 metros cuadrados de superficie a Karla Orquídea Vargas Benítez. Esto en el exclusivo fraccionamiento Cumbres de Juárez, una de las tres zonas residenciales más lujosas de Tijuana.

El predio salió a la luz pública este año cuando se descubrió que Francisco Vega, ya gobernador y por intermediación de Enrique Victoria, está construyendo en él una residencia que la Cámara de Comercio de Ensenada y la Asociación de Profesionistas Inmobiliarios de Tijuana evaluaron en al menos 2.5 millones de dólares, precio en el que se incluye el valor actual del terreno -520 mil dólares- que sigue con registro a nombre de Vargas Benítez, aun cuando hay reportes de que el mandatario lo compró el 4 de octubre de 2013 en casi 552 mil dólares.

En total y hasta el 1 de septiembre de 2015, Francisco Vega posee, de acuerdo con registros estatales de la propiedad y el comercio, 34 bienes inmuebles que se distribuyen en cuatro de los cinco municipios de Baja California: 23 de ellos en Tijuana, varios en el fraccionamiento Chapultepec; siete en Playas de Rosarito; tres en Mexicali y un predio de seis hectáreas el ejido El Porvenir del valle vinícola de Guadalupe, Ensenada, que compró en agosto de 2014 a un precio de 407 mil dólares.

KIKO VEGA CASA TIJUANA
La casa de lujo en Tijuana (Foto: archivo)

En esta última operación inmobiliaria se asoció con un viejo amigo: el panista Carlos José Van Wormer Ruiz, empresario turístico-hotelero de Baja California Sur, diputado por mayoría en el VI Distrito Electoral del estado peninsular sureño y anfitrión de Vega Lamadrid en los torneos de pesca deportiva que el consorcio turístico de la familia Van Wormer organiza en la zona de Los Cabos y Los Barriles.

Precisamente en Los Barriles cuatro integrantes de la familia Van Wormer Ruiz, entre ellos Carlos José y Rosa María Ruiz González que en conjunto poseen cuatro hoteles en el municipio de Los Cabos, crearon en junio de 2008 la empresa “El Anhelo Resorts, S.A. de C.V.”, en donde se aliaron con Francisco Vega porque éste aportó un terreno de casi 146 mil metros cuadrados con frente al mar y “una fuerte cantidad de dinero” que no quedó plasmada en la escritura pública de la sociedad mercantil.

Luego de años de conflictos legales y técnicos, el 12 de marzo de 2014 el secretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza otorgó permiso a El Anhelo para construir y operar una marina turística artificial en el predio Buena Vista, localidad de El Barril, municipio de La Paz, con una inversión mínima de 703 millones de pesos, cantidad que forma parte de una inversión global superior a los dos mil 500 millones de pesos que la empresa aplicará en el desarrollo de un mega proyecto turístico inmobiliario con marina y campo de golf, entre otros atractivos de lujo.

Meses antes a la resolución, y cuando Vega de Lamadrid estaba en campaña por la gubernatura de Baja California –postulación que dos veces antes perdió ante Eugenio Elorduy Walther y José Guadalupe Osuna Millán, a quienes considera sus enemigos políticos dentro del PAN-, la familia Wormer Ruiz facilitó al entonces candidato uno de sus aviones para facilitar su traslado por el estado peninsular norteño.

Una vez que De Lamadrid ganó la elección, en la primera quincena de octubre de 2013 y pocas semanas antes de asumir la gubernatura, Francisco Vega se trasladó a Los Barriles para competir en un torneo de pesca deportiva que organizaron los Wormer. Ahí su equipo ganó el primer lugar en el certamen de pesca de atún aleta amarilla. Junto con el entonces gobernador electo de Baja California premiaron a Julio Meza Virgilio, Fernando Berdegué Sacristán y Arturo de la Rosa Escalante.

Meza Virgilio, aparte de ser el dueño de la embarcación en donde el equipo ganó el primer lugar, directivo del Consejo Agrícola de Baja California, dueño del Rancho Agrícola Santa Mónica, exportador de fresas y hortalizas al mercado mundial y socio del consorcio multinacional que pretende exportar miles de toneladas de fresa al mercado chino y japonés, a los cuales recientemente visitó Francisco Vega para promover precisamente las ventas de fresas y moras que se producen en el valle de San Quintín.

Fernando Berdegué Sacristán, además de ser el representante legal de El Anhelo Resorts, es socio del Grupo El Cid, de Mazatlán, Sinaloa, uno de los conglomerados hoteleros más importantes del Noroeste del país.

Ya gobernador electo de Baja California, Francisco Vega ganó un torneo de pesca deportiva haciendo equipo con sus socios políticos y empresariales (Foto: Cortesía).
Ya gobernador electo de Baja California, Francisco Vega ganó un torneo de pesca deportiva haciendo equipo con sus socios políticos y empresariales en Baja California Sur (Foto: Cortesía).

Y Arturo de la Rosa es un político de Los Cabos que primero hizo carrera con el grupo perredista José Antonio Agúndez Montaño, de quien es compadre, y hoy, bajo las siglas del PAN, ocupa la presidencia municipal de Los Cabos como trampolín en la búsqueda de la gubernatura de Baja California Sur en tres años más.

La exhibición de esta historia de negocios al amparo del poder político provocó en marzo de este año que Francisco Vega de Lamadrid, por primera vez en su función pública que mantiene obscura por su negativa de dar a conocer su declaración patrimonial, aceptara que posee “más de 20 propiedades (casas y terrenos)” en San Diego, California; el Distrito Federal, Acapulco, Guerrero; Tijuana; Cancún, Quintana Roo, y Los Cabos.

El 3 de julio Nancy Sánchez volvió a la carga y precisó que el gobernador posee 24 propiedades –siete en los Estados Unidos, principalmente en las ciudades de Chula Vista, Bonita y La Jolla, California, y 17 en México-, con un valor cercano a los 134 millones de pesos que ha repartido a nombre de su esposa Brenda Ruacho, sus hijas Zaira y Zarema Vega Labastida, y su socio y familiar Enrique Victoria Espinoza.

Los habitantes de Baja California y el resto del país esperan que el mandatario dedique un espacio en su informe de gobierno a esclarecer la obsesión que tiene por los bienes materiales, y el uso y abuso del poder político que ha hecho para satisfacerlo.