Pese a la presencia humana, la Bahía de Ensenada confirma su importancia para las aves migratorias

El objetivo fue concientizar acerca de la importancia de las aves migratorias en la Bahía de Todos Santos. En total se observaron un total de 77 especies diversas de aves playeras en la Bahía de Todos Santos (Ensenada).

4 Vientos / Terra Peninsular / Fotos: Cortesía

Ensenada, B.C., 12 de marzo de 2018.- Alrededor de 200 personas asistieron al Segundo Festival de las Aves en la Bahía de Todos Santos que se llevó a cabo en Playa Hermosa, ciudad de Ensenada, el pasado 10 de marzo.

La asociación civil Terra Peninsular, que patrocinó la actividad educativa y cultural, manifestó en un comunicado que se alcanzó la meta de crear conciencia acerca de la importancia de la bahía local como zona de reserva de aves, y fomentar «acciones amigables» para proteger el hábitat de las aves migratorias mediante el uso de actividades interactivas e informativas.

Este año el festival llevó el lema de “Playeras al vuelo”, en referencia a las aves marinas que habitan en las playas, y se eligió al “Playero Rojizo” (Calidris canutus, en la foto principal de esta nota) como el ave representativa del acto ya que se trata de una especie en peligro de extinción que todavía llega a las playas de la bahía local en la temporada de otoño.

El Director Ejecutivo de la organización ambiental, César Guerrero, puntualizó que el festival es un esfuerzo comunitario de concientización que pretende promover la conservación de las aves migratorias y proteger los espacios que las aves usan para descansar y alimentarse en sus viajes migratorios.

Para promover la importancia de las aves se ofreció la actividad de observación de aves con telescopios y recorridos guiados por Playa Hermosa. Así se buscó que cualquier persona interesada en el tema aprendiera técnicas de observación responsables de la mano de expertos.

También se realizaron diferentes talleres y actividades gratuitas relacionadas con las aves migratorias y dirigidas a personas de todas las edades, tales como la presentación de aves rapaces por la asociación “Contacto Salvaje”, esculturas con arena a cargo de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Artes Ensenada (SAFAE), grabado con materiales reciclados impartido por el taller “Impronta”, así como la creación de alas, bordado de parches y océanos de plástico a cargo del Museo Caracol.

Asimismo, se realizó el primer maratón de observación de aves en Ensenada, una competencia sana que consistió en observar la mayor cantidad de especies en un periodo de tiempo limitado.

Al finalizar este evento se entregaron premios a los tres primeros lugares en las categorías de principiantes y avanzados. Los primeros registraron en total 55 especies de aves observadas en Playa Hermosa, en tanto que los avanzados reportaron 77, lo que revela la importancia de la bahía de Ensenada como sitio de observación y conservación de aves en Baja California.

En la semana previa al festival se ofrecieron tres actividades de entrada gratuita: la proyección del documental «Sin Fronteras» durante el cineclub en Caracol Museo de Ciencias, dos jornadas de limpieza comunitaria en Playa Hermosa y un bloque de conferencias alusivas en el Centro Estatal de las Artes (CEARTE).

Además, en el taller práctico de mural impartido por la artista plástica Esther Gámez participaron 7 artistas quienes pintaron dos murales titulados “Vuelo” –el “playero blanco” y el “playero rojizo”-, los que ahora se exhiben de manera permanente en el kiosko de Playa Hermosa.

Cabe señalar que la Bahía Todos Santos, como también se nombra la bahía local, pertenece a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras (RHRAP) desde septiembre del 2017 y tiene una extensión de 2,091 hectáreas que van desde Playa Hermosa hasta el estero Punta Banda, al sur de la bahía.

La red es una estrategia mundial para proteger sitios clave para las aves migratorias en América (continente) ya que, en las temporadas de otoño a invierno, concretamente a la bahía de Ensenada, arriban miles de aves playeras que migran desde el ártico y usan estos espacios como área de alimentación y descanso.