Ensenada, entre la contaminación ambiental y los riesgos energéticos

Servicios deficientes de recolección de basura, excesos en el tráfico vehicular, cambios arbitrarios en el uso de suelo y el deficiente tratamiento de las aguas negras, son algunos de los problemas de contaminación ambiental por los que atraviesa la ciudad de Ensenada, la cual sumará el riesgo de fuga, flamabilidad y explosión de gas natural cuando se instale un gasoducto que cruzará por las principales calles y avenidas de la metrópoli porteña.

[Este reportaje originalmente se publicó en 4 Vientos el 12 de mayo del 2016. Por la vigencia de su contenido, este 12 de marzo del 2018 lo republicamos.]

Iván Gutiérrez* / Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

En el rubro ambiental, la violación sistemática de la normatividad por autoridades, empresarios y ciudadanos provocó que de acuerdo con el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), la calidad de vida en la ciudad-puerto cayera 10 puntos en la última década -2005 a 2015-.

Y en opinión de tres especialistas en temas de contaminación que A los Cuatro Vientos consultó, es urgente emprender un programa oficial e intensivo para consolidar la educación y la cultura a favor de la conservación y protección del ambiente, que incluya la aplicación irrestricta de las sanciones que contemplan las leyes y reglamentos en materia ambiental .

El doctor Horacio de la Cueva Salcedo, investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), mencionó que el tratamiento de aguas locales es uno de los problemas más graves en Ensenada y el resto de la entidad, pues del total de agua utilizada sólo un mínimo es reutilizada.

– “Es un problema disperso porque hay varias plantas de tratamiento de agua y ninguna de ellas funciona a la capacidad anunciada”.

Con respecto al mal manejo del agua residual, Gabriel Camacho Jiménez, ambientalista perteneciente a la Asociación Civil Proesteros, mencionó que no hay suficientes plantas de tratamiento de agua, y que hace falta que le den mantenimiento a las plantas ya existentes.

– “El agua se desperdicia y contamina el mar, y los arroyos descargan principalmente en la costa. La problemática se acentúa, por ejemplo, en el Sauzal, donde mucha de esta agua es de industrias pesqueras y los residentes se quejan de los malos olores”.

Otro punto de la ciudad donde el problema se acentuó es el cañón de Doña Petra, pues los habitantes de las casas que se han construido alrededor de la zona, acostumbran descargar en una cuenca cercana que desemboca en la cañada.

LA CIUDAD DEL AUTOMÓVIL

Foto: La Jornada BC
Foto: La Jornada BC

Otro problema ambiental clave para el doctor De la Cueva es la elevada matrícula de automóviles, que suelen ser modelos viejos por lo que tienden a contaminar más.

Al respecto, un estudio del Centro de Información y Gestión Ambiental del gobierno del estado determinó que en Ensenada existían hasta el año 2015 poco más de 190 mil vehículos automotores, de los cuales aproximadamente el 50 por ciento no tenía catalizador de gases tóxicos por lo que no pasaron o no pasarían el examen de verificación ambiental este año.

Además, agregó, cada vez más gente quiere tener un vehículo. Esto por la facilidad que tiene el ensenadense para importar un carro desde los Estados Unidos.

El científico comentó que un factor muy relacionado con la cantidad de unidades automotores en circulación, es la mediocridad del servicio de transporte público de la ciudad, el cual utiliza unidades viejas y en pésimo estado.

El transporte público es terrible […] Es muy difícil moverte en la ciudad en transporte público, y además caro”.

La opinión del doctor De la Cueva la comparte el también doctor en ciencias Joaquín Bohigas Bosh, astrónomo del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

– “El principal problema de contaminación en Ensenada es el tráfico de autobuses pesados […] En relación al resto de la república, la emisión de gases invernaderos en Ensenada está disparada precisamente por el excesivo uso de medios de transporte vehicular”, destacó.

MICROS DE NOCHE CON PATRULLA

Bohigas concuerda también con que el servicio de transporte público de la metrópoli es pésimo, lo que no ayuda a disminuir el uso del automóvil, y que el hecho de que esté en manos de empresas cooperativas no ayuda mucho en la solución de la oferta de un mejor servicio.

Gabriel Camacho añadió un comentario respecto al estado mecánico de los microbuses que transitan por la ciudad.

– “Muchos de ellos emiten humo gris y negro; están muy viejos. A lo mejor sí han tenido un mantenimiento periódico pero ya son unidades muy viejas, por lo que en teoría y en cumplimiento del marco legal no deberían estar circulando”.

Destacó que la reglamentación municipal prohíbe que los vehículos transiten en ese estado.

– “Habría que cambiar la infraestructura (y) que se distribuya el espacio de otra forma, no sólo para los carros”.

Sobre el uso excesivo de vehículos de motor en la ciudad, Camacho recordó que “somos una ciudad relativamente pequeña, que con una buena planeación de transporte urbano podemos reducir en gran medida las emisiones de gases invernaderos como ciudad”.

El joven ambientalista mencionó que la ciudadanía debería considerar el uso de vehículos alternativos como la bicicleta, que no utilicen gasolina, diesel, gas LP (licuado de petróleo) ni otro tipo de hidrocarburos, propuesta que grupos civiles como UABiCi y Pro CicloVa llevan años promoviendo a través de la iniciativa de una ciclo vía en la ciudad.

EL (AB)USO DEL SUELO

CAÑON DOÑA PETRA LETRERO

Camacho señaló que el cambio en el uso de suelos también es un grave problema en la ciudad pues provoca que haya escasez de parques y zonas verdes donde la gente pueda recrearse, relajarse o distraerse.

Hay áreas destinadas para parques, para áreas verdes o para bosques urbanos y estos se venden para construir casas, para tener dinero y satisfacer las necesidades de salario de los empleados del ayuntamiento, así como para pagar deudas con otras instituciones”.

Al respecto, el ambientalista añadió que son muchas las administraciones públicas que no han respetado los programas de desarrollo urbano, donde se establece qué zonas pueden utilizarse para proyectos urbanos (de interés social, por ejemplo), y cuales deben conservarse para un uso ecológico.

Según Camacho, es precisamente la falta de respeto al ordenamiento del uso de suelo lo que provoca un desarrollo urbano poco armónico en la ciudad.

Un ejemplo de lo que dijo Camacho, Ciudadano Distinguido de Ensenada 2011 en materia Ecológica, es la construcción del gasoducto que planea transportar gas natural desde el complejo industrial Energía Costa Azul, filial de la trasnacional Sempra Energy, hasta el ex ejido Chapultepec, atravesando en su trayecto las principales avenidas de la ciudad.

El ambientalista recordó que el ayuntamiento establece una reglamentación del uso de suelos, según la planeación que se publica, a manera de ley, en el periódico oficial del Estado, pero estas leyes “terminan sobrepasadas” por los intereses privados.

Panorámica de la planta regasificadora de Sempra Energy en Costa Azul (Foto: archivo).
Panorámica de la planta regasificadora de Sempra Energy en Costa Azul (Foto: archivo).

En este sentido, contrastó la postura del doctor Joaquín Bohigas quien comentó que la implementación del gasoducto en Ensenada tendría la ventaja de que ayudaría a disminuir los niveles de contaminación en la ciudad.

– “El gas natural es el menos contaminante de todos los hidrocarburos, pero por mucho; menos contaminante que el butano, que el propano, que la gasolina, que el diesel, que el carbono. Por mucho, insisto”.

El astrónomo, que a lo largo de su trabajo como investigador ha hecho aportes científicos contundentes respecto a los problemas ambientales de Ensenada y Baja California en su conjunto, mencionó el caso de la planta de energía eléctrica en Playas de Rosarito, que utiliza gas natural como materia prima y ha disminuido en grandes cantidades los niveles de contaminación de ese municipio.

Sin embargo, reconoció que el gasoducto pudiera representar un riesgo no ambiental pero sí de seguridad para la comunidad, ya que debido a la actividad sísmica de la metrópoli hay una alta probabilidad de que la tubería se rompa.

Al respecto, el doctor Horacio de la Cueva discrepó: “En este gas la presión es la misma (que en la atmósfera), no está a presión. Entonces, sí se puede escapar y sí puede crear accidentes”.

Agregó: “Este gas (natural) no sabemos qué prevención hay, o qué podemos hacer […] Yo creo que no explotaría porque para explotar tiene que haber presión, (pero) sí se escapa y quema. Hay más riesgo de incendio que de explosión”.

De la Cueva sí coincide con Bohigas al mencionar que el gas natural es considerado el combustible más atractivo en una transición a las energías renovables. Ello debido a la poca contaminación que genera pero que no está exento de riesgos de fuga, flamabilidad y explosión.

ILEGAL, DE ALTO RIESGO E IMPOPULAR

GASODUCTO TRAYECTO CD EDA

Al respecto, el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP) dictaminó que el proyecto denominado “Instalación de red de transporte de gas natural” no es congruente con el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada (PDUCPE).

Esto a través de Opinión Técnica con número de Oficio 037/IMIP/2016, de fecha 29 de Febrero de este año.

El resolutivo del IMIP menciona que el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) del gasoducto, omite analizar e integrar el proyecto pretendido a las políticas marcadas en el PDUCPE.

Asimismo, dictamina como incompatible la actividad pretendida en 16 subsectores de este mismo programa.

Debido a lo anterior, afirma la organización civil Ensenada Ciudadana en un análisis técnico y político del tema, la Dirección de Catastro y Control Urbano Municipal deberá negar el permiso para la instalación del gasoducto. Ello en acato a la Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Baja California.

– “Esta norma dicta que las autoridades competentes sólo podrán expedir licencias, permisos y autorizaciones de acciones de urbanización y edificación, además de usos del suelo, en áreas o predios que resulten afectados, si las solicitudes están de acuerdo con los programas de desarrollo urbano”, destaca el organismo de planeación.

GASODUCTO ENCUENTA GABRIEL CAMACHO

La organización cívica resaltó que los permisos que se expidan violando esta prohibición “serán nulos de pleno derecho”.

Por otra parte, ya que la empresa promotora manifiesta radios de afectación por riesgo de fuga de gas, flamabilidad y explosividad, que van de 35 a 300 metros a la redonda, esto aún con la implementación de tecnologías para minimizar riesgos, Ensenada Ciudadana realizó una consulta a los porteños que trabajan, viven y/o transitan cerca del trazo propuesto para el gasoducto –Avenidas Consag, Teniente Azueta, Ruiz, Juárez y Reforma hasta el ex ejido Chapultepec-, con un nivel estadístico de confianza del 95 por ciento.

La consulta encontró que el 92 por ciento de los entrevistados rechazó la construcción del gasoducto y 87 por ciento estimó que el proyecto no beneficiaría a la ciudad, sino a sus promotores y constructores.

En febrero, Ensenada Ciudadana entregó al presidente municipal de Ensenada Gilberto Hirata Chico, un escrito acompañado de 450 firmas, en rechazo al gasoducto porque se considera que la instalación representa un peligro para los residentes cercanos.

Hasta el jueves 12 de mayo el edil no da una respuesta oficial a la petición.

EL NEGOCIO

SOURCE GAS SCREEN

Lo que no destaca ninguno de los documentos e investigadores que A los Cuatro Vientos consultó para la elaboración de esta investigación, es el enorme negocio que ésta infraestructura energética representará para las compañías nacionales y extranjeras que desde el 17 de diciembre de 2015 gozan del permiso ambiental para construir y operar, por 31.5 años, el gasoducto.

El grupo que directamente se benefició con el permiso de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), es el consorcio estadounidense Source Gas Inc., trasnacional que tiene su centro mundial de operaciones en Lakewood, Colorado, y se presenta en internet como “líder mundial en la conducción y operación de líneas de gas natural, gas LP y petróleo en el mercado”.

Source Gas opera en México a través del Grupo Simsa, propiedad de la familia de origen libanés Issa Tafich. Tiene su oficina matriz en el estado de Coahuila.

En sus actividades en México Simsa incluye los servicios de transporte de gas LP, gas natural, diesel y gasolina. Produce alimentos, textiles y grava. También es dueña de agencias de las compañías automovilísticas Toyota y Volvo.

Entre los proveedores y clientes en México de Simsa destacan West Texas Gas Inc, Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Sempra Energy, trasnacional californiana a quien la familia Issa le abrió las puertas para que amplíe sus ventas de gas natural en Baja California -a través de su planta en el paraje Costa Azul-, con el gasoducto que pretende construir en la ciudad de Ensenada.

Para transportar y distribuir energéticos en diversos estados de la república, Emeley Eileen, Salomón, Nesim, Miriam y Claudia Marlene Issa Tafich crearon dos empresas que forman parte del Grupo Simsa: Gas Natural Industrial (GNI) y Gas Natural del Noroeste (GNN).

El año pasado, Gas Natural Industrial se fijó como meta para 2016 “ser la número uno en volumen de gas natural movilizado en México”. Actualmente tiene 350 clientes industriales, 450 comerciales y 21 mil 200 residenciales. Para lo que resta del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto GNI proyecta tener mil 888 kilómetros de gasoductos en todo el país.

Esta visión de bonanza empresarial en México al amparo del gobierno de Peña Nieto la confirmó la trasnacional Source Gas en diciembre de 2015, fecha en la que anunció que a través de sus filiales GNI y GNN tenía proyectos para construir nuevos gasoductos en los municipios y ciudades de San Luis Río Colorado, Navas, Aguascalientes, Zacatecas, Texcoco, Nautla, Huamantla y Coatzacoalcos.

GAS NATURAL INFOGRAFIA DANIEL

El gerente general de GNI es José de Jesús Meza Muñiz, que actuó como representante legal de la Compañía de Autoabastecedores de Gas Natural de la Baja, S. A. de C. V., la cual obtuvo en diciembre de 2015 el permiso ambiental de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.

Meza Muniz también representa a otras cinco compañías autoabastecedoras de gas natural en México que son propiedad de la familia Issa Tafich. Las empresas tienen presencia en los estados de Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Sonora, Tamaulipas, y Veracruz.

Además, Meza aparece como contacto de 27 permisionarios con registro en el Listado de Operadores Vigentes de Gas Natural de la Comisión Regularizadora de Energía (CRE), oficina federal que en febrero de este año notificó a la asociación civil Ensenada Ciudadana que Autoabastecedores de Gas Natural de la Baja no está incluida en la lista de empresas autorizadas a prestar el servicio de distribución de gas natural en el país.

Pero eso no parece tener preocupado a los empresarios nacionales y extranjeros que participan en Source Gas y Simsa.

En Baja California el consorcio estadounidense, a través de GNN y GNI, participa en los servicios de distribución de gas natural y en la siembra y cosecha de algodón en cientos de hectáreas del valle agrícola de Mexicali.

En Ensenada, a Source Gas y sus socios mexicanos únicamente les falta la autorización de uso de suelo y construcción que otorga el Ayuntamiento de Ensenada, para iniciar el gasoducto de 48.3 kilómetros de extensión entre Costa Azul y Ensenada.

Los antecedentes de comportamiento de los gobiernos municipal, estatal y federal ante las peticiones y exigencias de la inversión extranjera en México, hacen prever que Source Gas está a un paso de consolidar su presencia en Baja California.

* Estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, Campus Valle Dorado desde 2011. Actualmente cursa el décimo y último semestre de la licenciatura. Reportero de la Revista Todos Santos. Colaborador como locutor en el programa de Radio UABC “Sound Sistema”. Organizador de Cine Club Universitario.