“Ejerzamos nuestro derecho a ser libres”: charla sobre lo femenino

A pesar de todos los logros que han alcanzado las mujeres aún no hay una abertura completa. Hay muchos tabúes, costumbres, prácticas que no han permitido que la mujer se desarrolle igual que el hombre. Falta que muchos derechos sean cumplidos, incluso aplicados. Muchas mujeres aun ganan menos que un hombre en el mismo puesto, sufren violencia y acoso, y tienen que lidiar con sexismo sutil a lo largo de su vida.

Jessi Saunders / A los 4 Vientos

La Universidad y preparatoria EDUCEM presentó “Una Charla acerca de lo femenino”, el 8 de marzo, día internacional de la Mujer, en Libromar. Conversaron la Licenciada en Derecho, Lizette Dueñas Pérez, la Maestra en Ciencias Sociales, Adriana Jaén Manuel, y la Maestra en Psicología y Sexóloga, Karla Ávila Valenzuela.

La maestra Jaén recordó la lucha histórica que han hecho las mujeres. Y aclaró que la palabra femenino tiene una gran conceptualización detrás. Es un atributo que histórica, cultural y socialmente está asociado a la mujer. Pero a cierto tipo de mujer, a la bella, tierna, sexy, que se comporta correctamente.  “No nos viene a la mente la imagen de una mujer negra, o indígena, o a una que trabaja en maquilas. Lo femenino es un producto de una construcción social”. Jaén Manuel, resalta que hablar de lo femenino no es lo mismo que hablar de la mujer, son dos conceptos distintos. Lo femenino es un atributo, que, a pesar de estar relacionado con la mujer, se le puede otorgar a cualquier persona.

Aunque existan algunas leyes que han mejorado la vida de las mujeres, no significa que las desigualdades de género están resueltas. Todos los días la mujer se encuentra con obstáculos. Comentó Jaén Manuel, que “si estamos aquí, es porque otras mujeres han caminado, luchado, alzado la voz, y muerto”. No se reconoce la lucha, el día internacional de la mujer es un día en que se regalan flores y cumplidos. Pero es un día para conmemorar esa lucha.

A la mujeres se les adjudica la idea de ser madres y esposas, continuó la maestra Jaén, pero ser madre y ser esposa es para beneficio de otros, y cuando algunas mujeres no lo quieren ser se les califica de locas, de marimachas, de que no saben lo que quieren. En la sociedad patriarcal en la que vivimos se considera que la mujer es para los hombres.

La licenciada Dueñas Pérez comentó que, a lo largo de la historia, las mujeres han sido discriminadas. Es increíble que el hombre se sienta con derecho a acabar con la vida de alguien sólo por ser mujer. “Ser mujer, y sentirse mujer, no debería ser castigado con la muerte”. Las mujeres viven discriminadas actualmente, y es aún peor si pertenecen a alguna minoría.

Dueñas Pérez dijo que aunque ya es común que las mujeres trabajen, aún tienen que continuar con labores domésticas sin la ayuda de su esposo. ¿En donde está la igualdad entonces? Muchos hombres creen que, porque la mujer ya logró tener el derecho de votar y trabajar, se acaba el asunto.

Cabe aclarar, que la discriminación, el sexismo y el machismo también es fomentado y practicado por las mismas mujeres.

La maestra Ávila Valenzuela, mencionó la masculinización de las masas, en como la mayor parte de lo público está dirigido hacia los hombres. “Los hombres tienen más oportunidades e incluso libertad de justificar sus actos sexuales. La mujer y su vida sexual se ve como un servicio que proveer a los hombres”, señaló la maestra.

“Las mujeres, están condicionadas a satisfacer al hombre, fingen orgasmos para que el hombre no se sienta mal, tienen relaciones sexuales aunque no tengan ganas. Inclusive el hecho de cambiarse el nombre en el matrimonio, o agregar “de” es una forma de control”. La razón original de esta situación es que aparte de demostrar que la mujer le pertenece a alguien, le da un estatus más alto a la mujer, ser la esposa de… Lo que implica que para ser considerada tiene que estar a un lado de un hombre.

En muchos casos, el hombre le dice a la mujer como se tiene que vestir, que debe ser fiel, que tiene que comportarse de una forma adecuada. Pero hay una doble moral. El hombre justifica muchos de sus actos, mismos que no permite en una mujer. La infidelidad del hombre es justificada, pero en la mujer no, porque una mujer y su cuerpo se creen propiedad del hombre.

“En México las mujeres no sufren abrasión física, pero si mental”, comentó la maestra Ávila Valenzuela. Hay una prohibición de ciertos comportamientos y actividades para las mujeres. Se les controla, aunque sea sutilmente. Cuando exigen algo, o cuando se molestan, se les califica de locas, histéricas, gritonas, emocionales, pero cuando un hombre hace lo mismo se le califica de asertivo y fuerte.

La licenciada Dueñas afirmó que, si la sociedad hace una deconstrucción, las mujeres se puede despatriarcar.  “Ejerzamos nuestro derecho a ser libres, a tomar nuestras propias decisiones sobre nuestra vida y sobre nuestro cuerpo”. Las mujeres deben poder comportarse como gusten, a ser femeninas, a no serlo, o a serlo solo en algunas ocasiones.

La maestra Ávila reiteró que no es una lucha entre mujeres y hombres. Se trata de igualdad y equidad. Las mujeres también han sido parte de esta construcción. Así como se les enseña a los hombres cómo comportarse, a no expresar sentimientos, a tratar a la mujer como inferior, a ser los proveedores de la familia. La idea de lo que es masculino es también una construcción social, cultural y sexual, comentó Ávila Valenzuela. Y de esta forma se van creando límites de género.

Por eso es necesario a importante educar a las personas en lo que es feminismo, en lo que buscan las mujeres, en diferencias de sexo y género y en su diversidad. ¿Como ayudamos y educamos a nuevas generaciones a construir un mejor futuro sin estigmas y sin construcciones de género?