MUSA VERDE: ¿Voto Verde?

En 2018, año electoral, esperaríamos que partidos y candidatos presenten sus mejores ideas, sus mejores planes y los mejores equipos de gobierno posibles. Aunque toda la publicidad que satura el periodo electoral indica que sólo se trata de ganar la elección, las consecuencias del triunfo de los candidatos van más allá de la jornada de elección.

Horacio de la Cueva / 4 Vientos

Los ganadores del voto popular tienen la responsabilidad de aplicar un gobierno eficiente, honrado y democrático, si son electos para un puesto ejecutivo, o de crear leyes justas, si llegan a un cuerpo legislativo. Las campañas electorales esconden que estas son las finalidades de la elección, queriéndonos convencer de que se trata de votar por el candidato más popular, pero sin considerar o dar a conocer la plataforma política y de gobierno de los propuestos por los partidos.

Nos esperan 60 días de campaña en la que los partidos y los candidatos nos hastiarán con mensajes de sonidos agradables, mensajes cacofónicos e imágenes coloridas, pero ideas borrosas. Podemos agregar paredes pintarrajeadas indiscriminadamente y toneladas y toneladas de plástico colgadas de todo poste. Mensajes vacíos que serán basura sin futuro reciclable al final de las elecciones.

En la carrera loca por el poder (acompañado de un presupuesto operativo impresionante, pero con vigilancia fiscal insuficiente), partidos y coaliciones se reparten curules de representación proporcional. Aquellos políticos con futuro incierto en las arcas partidistas reclaman que se han tomado medidas antidemocráticas, pero los bendecidos con una curul de representación proporcional seguramente se relamen los bigotes (propios y ajenos).

Y es que pueden cambiar las caras, pero el método de ejercicio de poder no. Sólo veremos una serie de personajes acartonados en busca del poder, candidatos con contenidos de campaña vacíos, irrelevantes, pero todo esto no debería ser así para los ciudadanos. No olvidemos que las campañas electorales, la riqueza partidaria y de poder gubernamental son patrocinadas por nuestros impuestos, pero administradas y vigiladas por el Instituto Nacional Electoral.

Para este momento ya sabemos por quién votaremos, si anularemos nuestro voto o si no iremos a votar por indiferencia o disgusto con el sistema electoral, pero hay preguntas que posiblemente inquietan al ciudadano común, al lector: ¿Los partidos y candidatos presidenciales, así como las cámaras legislativas, nos ofrecen un futuro verde? ¿Encontraremos entre la cacofonía y las imágenes borrosas algunas ideas y planes realizables y económicamente sensatos, que nos acerquen al desarrollo sustentable? ¿Qué tiene que ver la economía verde y sustentable con la solución de la pobreza en México y la promoción de los valores democráticos?

Nos deben preocupar la economía y la desigualdad en México; nos deben preocupar más las soluciones -o la falta de ellas- en los partidos que se limitan a darnos promesas, pero que ignoran proporcionar esas alternativas de gobierno en sus plataformas electorales.

Imagen: Portal Sin Embargo.

Los problemas de pobreza y desigualdad siguen siendo los mismos. Incluso crecen porque las soluciones anteriores que prometieron -iguales a las actuales y futuras que nos hacen-, no han funcionado y tampoco funcionarán.

El petróleo ha sido utilizado por otros países como herramienta para crear riqueza, empleos e industrias alternativas. Aquí, nuestros gobernantes lo han considerado un bien infinito y cartera particular para unos cuantos, dejando que alguien más se preocupe por administrarlo para el bienestar de todos.

La solución está en el uso apropiado de otros recursos, en otras formas de construir nuestra economía y en repartir equitativamente los bienes de la nación. Presumimos al mundo que somos un país mega diverso, con una riqueza superlativa de especies, hábitats, paisajes y genética. Estos son los recursos que debemos aprovechar para mejorar, pero no se trata de usar una sola vez los bosques convirtiéndolos en muebles o arbolitos de Navidad.

Tenemos los conocimientos y la imaginación para aprovechar el bosque más allá de la explotación del recurso maderable. Hay otras plantas que se pueden usar para la creación de arreglos florales y el aprovechamiento de los animales -como las mariposas- que se pueden utilizar año con año.

También hay ejemplos de pesquerías sustentables, o cercana a éstas, como la que en Baja California practica la Sociedad Cooperativa de Productores Nacionales de Abulón.

Lo cierto es que ningún partido o candidato nos ofrecerá alternativas que impulsen el aprovechamiento de los recursos naturales de una manera suficiente y eficiente para nosotros y las generaciones venideras, porque su urgencia de mantenerse en el poder les impide construir el futuro verde y sustentable que México necesita para el siglo XXI.

P.D. Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz, y del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

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