A DOS DE TRES CAÍDAS: Desandar lo andado para abrir un nuevo sendero

La aparición de nombres en las candidaturas de Morena de personas disímbolas por el origen político o ideológico, se sintió como una sacudida que cimbro a más de uno de dentro y de fuera de la alianza que conforman la alianza del PT, PES y Morena.

Arturo Ruiz, El Súper Cívico / A los 4 Vientos.

Panistas, priistas, perredistas, actores políticos de viejo cuño, científicos, académicos, juristas y demás personalidades se asemejan a un abanico multicolor, a una amalgama de materias distintas fusionadas con un fin específico.

Hubo gritos, desgarraduras de togas, de hábitos y de almas. Afloró el desconcierto, sobre todo en sectores que provienen de la izquierda.

Esa lista de personas enfiladas a ocupar un cargo de elección popular en torno a la candidatura presidencial de AMLO, les resulta incomprensible a quienes ven a Andrés Manuel López Obrador como un hombre de izquierda… Pero no lo es. Nunca lo ha sido.

Andrés Manuel López Obrador rindió protesta el domingo 18 de febrero como candidato presidencial del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Posteriormente será postulado de manera oficial por el Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES) que junto con Morena integran la coalición electoral «Juntos haremos historia». Foto: internet

Andrés Manuel es un político honesto, es un hombre perseverante que tiene su basamento ideológico en las garantías constitucionales y en un nacionalismo juarista, su ideario se asemeja más a los Sentimientos de la Nación de Don José María Morelos y Pavón que a los postulados de los Hermanos Flores Magón.

Y creo honestamente, que Andrés Manuel busca más la restauración de una República Nacionalista apegada a Derecho, que la instauración de un modelo de gobierno socialista. Y con la integración de estos personajes, eso queda más en claro.

AMLO está acumulando fuerzas para ganar, está tejiendo alianzas para conformar un gobierno incluyente y para ello envía mensajes claros, de que no está buscando  acabar con la empresa ni con la propiedad privada, ni entregando la nación al bloque internacional socialista; ni pretende a su llegada al poder, ejecutar una noche de cuchillos largos para aniquilar a sus adversarios políticos.

Andrés Manuel quiere gobernar este país para limpiarlo de la corrupción; quiere que la Constitución y las leyes se cumplan; quiere fortalecer la economía de mercado interno. Pretende sí, un gobierno austero que le sirva a la gente tal como lo marca la Constitución y que ésta se cumpla a cabalidad, como lo que es: un Contrato Social y Político entre Gobierno y Gobernados.

López Obrador no es ingenuo, sabe que para gobernar necesita dar un golpe de timón, y necesita hacerlo dando seguridad de que no ahuyentará la inversión extranjera ni la participación de la iniciativa privada en la vida económica nacional; pero lo hará con nuevas reglas en donde lo primordial es acabar con los corruptos y los corruptores.

Su visión, es levantar al pueblo con base en la educación, la salud y el empleo… así de sencillo. Una premisa que nunca debió perderse, para evitar la injusta distribución de la riqueza que ha generado la concentración de dicha riqueza en muy pocas personas, y que ha provocado el crecimiento masivo de la pobreza.

Veo en Andrés Manuel López Obrador a un Estadista que sabe que necesita aliados no solo en los empresarios, sino también en los trabajadores sindicalizados y que para ello necesita garantizarles espacios de representación.

En lo que parece ser una visión de articulación entre Ejecutivo y Legislativo, AMLO y su equipo central, pretenden devolverles poder a los distintos sectores sociales, eliminando a una casta política privilegiada que hereda los cargos de elección popular a sus familiares y socios.

Diego Fernández de Cevallos, Carlos Salinas de Gortari y Carlos Romer Deschamps conviven durante la boda de la hija de Manlio Dabio Beltrones. Foto: internet

Una casta formada por políticos de elite, políticos pertenecientes a un modelo económico y político de corte neoliberal, que han atentado contra los trabajadores y sus sindicatos, mediante reformas maquilladas que solo han servido para someter a los asalariados y para entregar sin cortapisas ni controles los recursos naturales al capital extranjero.

Veo a AMLO como un Restaurador de la República. No como un presidente socialista ni de ruptura.

Creo que López Obrador será un estadista capaz de alcanzar una renegociación con el capital privado, pero sin desmantelar al Estado, sino fortaleciéndolo, con base a un protagonismo que impida el abuso y la postración de los trabajadores, de los académicos y de los distintos sectores organizados de la sociedad, veo a un estadista integrador y articulador de demandas y potencialidades.

Así que aquellos que soñaban que AMLO instauraría un gobierno de izquierda de corte socialista deben voltear a ver otras opciones… y no veo ninguna de esa naturaleza, ni en el Bronco ni en Mary Chuy, ya que esta no plantea tampoco una lucha de clases a favor del proletariado, no es marxista, como no lo es el Sub Comandante Marcos.

Marichuy y El Sub Comandante luchan y que bien que lo hagan, por continuar visibilizando a los Pueblos originarios y a sus culturas, cosmovisiones y necesidades. Pero lo hacen sin reconocer que en la actualidad las naciones o pueblos originarios viven desarticulados entre ellos mismos con conflictos ancestrales entre los distintos pueblos y peleados en no pocas ocasiones por territorios o representaciones políticas. De ahí que incluso para los pueblos originarios de México, también se necesita de un gobierno que respetando su autonomía le dé acceso a una mejor calidad de vida y de educación, sin afanes de sumisión, sino respetando su libre autodeterminación.

En fin, parece que muchos en este país tendrán que desandar lo andado para abrir un nuevo sendero.

Unos para dejar de abusar y enriquecerse con base a la corrupción, otros para tratar de evitar que se les sancione con base a la ley y la justicia, algunos más para incorporarse a una nueva forma de gobernar y también los sobrevivientes de la izquierda mexicana, para acumular fuerzas en la búsqueda de un gobierno socialista. ¿O no?

P.D.: Entre más lodo le tiran a AMLO, los priistas, panistas y sus aliados, más se hunden en el fango al que pertenecen… como porcinos en su chiquero.

 

Imagen de portada: Andrés Manuel López Obrador candidato presidencia de Morena, dice que su ideario político se inspira en héroes nacionales como Benito Juárez, Francisco I. Madero, los hermanos Flores Magón y en el general Lázaro Cárdenas. Foto: internet/Morena.