SALTO CUÁNTICO: Reformas van, reformas vienen

“El estudio sin deseo estropea la memoria y no retiene nada de lo que toma.”

 Víctor Hugo

“Fabricación y otros profesionales calificados que eran empleos sindicalizados, que permitieron a la gente a vivir una vida de clase media, están desapareciendo, tanto porque los sindicatos están desapareciendo y debido a la naturaleza global de la economía.” Federica Montseny

Cada paso dado por la SEP, es un paso firme hacia la privatización del sistema educativo. Cada paso dado por el SNTE, es un paso firme hacia el abandono de los contratos colectivos.

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

No voy a marear al lector con fundamentaciones largas y tediosas ante lo obvio, si alguien desea corroborar cada mención aquí planteada, puede preguntar a cualquier docente consciente de su posición en el sistema educativo. Si algún maestro o maestra tiene dudas respecto de lo dicho, puede observar a su alrededor, abrir bien los ojos y percatarse de su soledad laboral.

Hasta el cansancio se ha abordado cuan mezquinos han sido los dirigentes sindicales ante la reforma educativa, día con día el peregrinar en la incertidumbre laboral sin obtener respuesta de horas ganadas, concursadas, sueldos no dados.

Los docentes han dejado en manos de la dirigencia sindical todas la posiciones, decisiones y negociaciones laborales porque se supondría el sindicato está para velar por los derechos de los trabajadores, contrario a ello, la dirigencia ha aceptado cada condición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) por más  injusta que ésta sea.

Una realidad presente: escuelas marginas en todo el país. La pobreza y la educación en México, ecuación no resuelta. Foto: internet

Se dice que los derechos son intocables, que no existe riesgo alguno de perder el trabajo, que por ninguna circunstancia los maestros con horas base podrán ser removidos de su puesto, que las leyes no son retroactivas y que mientras se acepte a pie juntillas cada ley secundaria, no se haga ruido y por supuesto, se permanezca en las aulas pese a sentir, sospechar, saber, imaginar o percibir que poco a poco se pertenece más a una empresa privada que a una institución pública y tener miedo de abrir la boca para expresar inconformidad porque como dijo alguna vez un personaje salido de las filas sindicalistas y que estuvo bajo el cobijo de la organización sindical por años, comisionado y sin pisar una escuela con intenciones pedagógicas: “-¡Cómo deseo que entren ya las leyes secundarias, para joderme a tanto cabrón huevón maestro que no trabaja!” Podrá decirse que es aislado el comentario, pero la actitud de muchos ahora funcionarios salidos de comisiones sindicales que descolgaron el fuete brindado por el patrón para flagelar la colectividad con la promesa de permanecer y que a ellos, mientras culminen el objetivo central de convertir al otrora poderoso sindicato más grande de Latinoamérica en una oficina de gestiones de la SEP,  no los tocarán.

Liderazgos en el SNTE. Foto: internet

Imaginen por un momento, que los dirigentes sindicales, no por prebendas, ni por negociaciones turbias, mucho menos por planes maquiavélicos para conseguir huesitos con tendones, o sumir la práctica docente en una gran simulación educativa, sino por exigir una objetiva y real participación en el proceso educativo, poniendo al magisterio como motor central de cada decisión, reforma, ley y con irrestricto apego al contrato colectivo vigente y de los que vayan uniéndose a las filas sindicalistas. Sigan imaginando, que no se acepte nada que atente contra derechos inalienables y que se convoque a los padres de familia como perjudicados directos al no recibir una real educación gratuita para sus hijos y que los maestros como líderes comunitarios, responsables de brindar no sólo conocimientos, sino mover consciencias colectivas hacia la dignificación del intelecto humano, crítico y despierto ante la injusticia social. Si ya lo imaginaron, entonces hablamos de un ideal, no inalcanzable, pero si complejo, dado que no existen dirigentes así.

Escuela en México en condiciones de pobreza y marginación social. Foto: internet

Cada vez que importamos modelos educativos exitosos de otros países, se nos olvida que son exitosos porque en esos otros pueblos, el estado brinda todas las condiciones para su logro, los recursos, la certeza laboral y la dignificación de sus maestros y maestras, existen niños y niñas nutridos, cuidados, con padres con salarios suficientes y jornadas laborales humanas, poder adquisitivo. Y si nosotros no hemos logrado ese imaginario como nación, es porque seguimos dejando nuestro futuro en manos de dirigentes cobardes y corruptos, en manos de políticos infames y asesinos que son aún  más cobardes. Cuántas veces hemos escuchado esto: –No digas nada, no hables, no expreses, no exijas, porque estás sólo, sola, eres una voz en el desierto de la impunidad y algún dirigente se encargará de ponerte en tu lugar y los demás tendrán miedo de ver lo que te pasó a ti, “por hocicón”.

Nosotros mismos nos encargamos de sepultar al soñador, ayudamos con paladas de indiferencia y migajas de atención brindada por algún dirigente o funcionario que promete, otra vez, dejarte en paz si cierras la boca e ignoras al soñador. Eso ya no existe mi buen amigo, esos son sueños guajiros, los demás no importan, importas tú, tienes trabajo ¿no?, entonces agradece que comes y deja las colectividades para pendejos soñadores.

Gracias a Dios todavía sueño, todavía escribo, todavía pienso que mi compañero de trabajo merece consideración y respeto, más aún las nuevas generaciones de docentes que se integren a las filas magisteriales, debieran gozar de los derechos ganados y no ser contratados como sub empleados que en poco tiempo laborarán por honorarios, si base y sin antigüedad. 

El dirigente o funcionario que camina con la norma bajo el brazo, en lugar de los derechos para escudar su incompetencia, no es de fiar.

Docentes jóvenes con derechos laborales mutilados. Foto: internet

La autonomía curricular con tus uñas, no es autonomía; que los centros escolares mendinguen recursos, no es autonomía, que los maestros y maestras tengan que lidiar a diario con la violencia y la desnutrición en la que viven sus alumnos no es autonomía. Que se condicionen los recursos públicos o privados con primero dar muestras de calidad sin recursos propios, no es autonomía; que una comunidad escolar sueñe con proyectos ambiciosos y su única opción sea salir a los cruceros como tantas veces hemos visto, a mostrar su talento para limosnear a los automovilistas, no es autonomía. Que las comunidades escolares realicen con cientos de restricciones y fiscalizaciones actividades económicas para mejorar su infraestructura, obtener dineros para concursos, viajes, uniformes, materiales o simples alimentos durante jornadas culturales, no es autonomía, es abandono oficial.

Cuántas veces hemos visto espíritus flagelados de niñas y niños por falta de recursos, quedarse a medias porque no hubo con qué; cuántas otras, los maestros han financiado hasta sus posibilidades proyectos que terminan  siendo, si, exitosos pero no reconocidos, o secuestrados por las autoridades como un logro del sistema sin que éste hubiese participado en lo más mínimo. Lo peor es que se piensa que así es ‘normal’, que no hay salida, que siempre hemos vivido igual, que quitan a unos y ponen a otros, que para qué, mejor sólo que mal acompañado, de todos modos roban, mejor me callo.

Algunos  de los objetivos del nuevo modelo curricular para el perfil de egreso de educación básica habla de que el alumno: “Conoce, respeta y ejerce los derechos humanos y los valores que favorecen la democracia como forma de vida”.

En un país donde no se respeta la democracia y cada vez que los ciudadanos pretenden ejercerla, se les responde con violencia y fraude.

Otro fundamento reza: “Contribuye a la convivencia pacífica y al interés general de la sociedad; rechaza todo tipo de discriminación.”

Si el gobierno no se interesa en su sociedad civil y discrimina a sus ciudadanos en cada manifestación en aras de la democracia, y cada vez que la gente se expresa a favor del interés general es reprimida y segregada cual peligrosos delincuentes que atentan contra las instituciones.

Otra dice: “Se identifica como mexicano; valora y ama su país; tiene conciencia de la globalidad; asume y practica la interculturalidad como riqueza y forma de convivencia en la diversidad social, cultural y lingüística de México y el mundo.”

No puede pasar en las aulas, lo que no sucede en la vida cotidiana de la sociedad civil, y si sucede, al salir se enfrentan a una realidad completamente distinta donde se discrimina a los pueblos indígenas; donde las etnias son tratadas como “indios ignorantes” saqueados de sus recursos y tierras; donde la diversidad sexual es reprimida y los anhelos de democracia, flagelados.

Este 2018 se cumple medio siglo de la masacre de estudiantes el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz.

Ya antes de la reforma de 1970 los mexicanos formados en una cultura de conciencia cívica promovida por la educación socialista de Lázaro Cárdenas, al momento de tratar de ejercer sus derechos y exigirlos, la generación de 1968 fueron  masacrados en la plaza de Tlatelolco.

Entonces y por mucho, las escuelas siempre han sido disciplinadas de los planes y programas, el magisterio ha abrazado cada reforma pese a no ser incluidos en su construcción, se rinden honores a los símbolos nacionales cada lunes, se les pide a los alumnos guardar y hacer guardar nuestra enseña nacional, se hace juramento y se canta el himno. No son los maestros, ni los estudiantes quienes violentan a la patria, todo lo contrario, un gobierno insensible al sentir de su población es lo que crea el encono social.

No debe ser Justine Trudeau el primer ministro de Canadá quien exija salarios dignos para los mexicanos y respeto a los derechos humanos.

No deben ser los sindicatos de maestros canadienses y estadounidenses, como hicieron el 15 de mayo de 2016 que se pronunciaron en contra de la reforma y la violación de los derechos de los maestros y maestras de México sino el sindicato propio, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)

Maestros marchan en contra de la Reforma Educativa. Foto: internet

En palabras de Jim Iker presidente de la Federación de Docentes de Canadá (BCTF), quien dijo: 

“Como turistas, a muchos de nosotros nos gusta la belleza de México y la calidez de su gente, pero no vemos la terrible pobreza y la injusticia allí. Pero a través de nuestro trabajo con la Coalición Trinacional a lo largo de más de 20 años, hemos aprendido cómo los maestros a través de México sufren represiones simplemente porque hablan por sus derechos laborales y los derechos de sus estudiantes a una buena educación.”

 

Ahora los trabajadores deben tener el derecho de afiliarse a un sindicato. Pero los sindicatos no deben ser forzados a los trabajadores. Y los sindicatos no deberían tener el poder de tomar el dinero del sueldo de sus miembros para comprar el apoyo de los políticos que se ven favorecidas por los jefes de los sindicatos.”

 Mitt Romney

Imagen de portada: Maestros de la CNTE marchan de Los Pinos al Zócalo de la CDMX. Foto: Germán Canseco/ Proceso