REDES DE PODER: El sistema penitenciario

El sistema penitenciario mexicano está en crisis.  En el año 2016 durante la presentación de una conferencia en el Congreso Nacional de Sistemas Penitenciarios, el doctor Luis Rodríguez Manzanera aportó datos que nos llevan a colegir la existencia de una grave crisis penitenciaria.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

Hace algún tiempo en este mismo espacio dedicamos varios opúsculos al sistema penitenciario.

El sistema ha mejorado. La clave, de las buenas opciones penitenciarias está en la aplicación de la normativa que ya existe.

En México tenemos una compulsión por solucionar todos los problemas en materia penal con años de prisión.

Cárcel, condena. Foto: internet

Los temas ligados con la pena, la compurgación del castigo, la pena corporal es maravillosa, por un detalle: nuestros brillantes legisladores confunden el ius puniendi con el ius poenale, es decir que tienen confundido punibilidad, punición y pena.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos editó la colección de pronunciamientos penitenciarios.

Desde luego, los documentos nacionales y extranjeros se firman para cumplirse.

El nuevo sistema penal, en referencia a la reforma procesal, o sea: la expedición de toda la miscelanea penal estaría diseñada para bajar la población penitenciaria.

Además, la constitución general de la república ordenaba un año para la entrada en vigor de las normas del sistema, pero en una clara violación constitucional (que dicho sea de paso en este país violar la constitución es solo un detalle sin importancia)  pero se cumplió el  plazo y las normas no se aprobaron de forma posterior.

Se elimina el consejo técnico, lo que implica que las cárceles del nuevo sistema ya no van a necesitar criminólogos.

Al desaparecer el sistema progresivo, se acaban también los beneficios penitenciarios.

El criminólogo sería ahora una especie de guardián de un zoológico donde el objetivo es que las especies se porten bien.

Teóricamente la pena de prisión para que exista reinserción, que no es otra cosa que cumplir la pena, debe respetar los derechos humanos, lo que quiere decir que todos los sujetos que cumplen su pena de prisión en realidad no han cumplido nada porque se violan todos sus derechos fundamentales.

Las penas son otra cosa que no entiende nadie. Altas penas de prisión no solucionan el problema.

La Declaración de Doha (Qatar) es el plan de Naciones Unidas en materia penitenciaria para los próximos cinco años.

La vigencia de la Declaración de Doha vence en 2020 y se va a renovar en el Congreso que habrá de efectuarse en Japón, donde se emitirá la Declaración de Tokio.

Hasta entonces habremos de esperar.

Imagen de portada. Ilustración publicada por la Revista Nexos en el texto de Manuel Palma-Rangel”Reformar el sistema penitenciario mexicano: ¿se puede?