Vamos hacia la Vida: en busca de tierra y libertad

Id a la Baja California, desheredados, pero no a luchar contra nuestros hermanos, sino a tomar posesión de la tierra para que la trabajéis en común – Ricardo Flores Magón

Karen Márquez / A los 4 Vientos

Tijuana, B.C., 31 de enero de 2018.- Vamos hacia la vida. Porque, como dijo Ricardo Flores Magón —aquel revolucionario anarquista que se opuso radicalmente al porfirismo en el contexto de los intereses bélicos de la Primera Guerra Mundial—: La rebeldía es la vida; la sumisión es la muerte.

El pasado sábado 27 de enero se llevaron a cabo una serie de intervenciones artísticas en ambos lados de la Frontera Norte México-Estados Unidos, entre las ciudades de Calexico, CA., y Mexicali, Baja California.

Me permito a continuación, narrar lo sucedido durante mi primera jornada magonista, desde una perspectiva anarco-feminista; léase: radical.

El evento fue organizado por –no sé bien de qué se trate éste Comité; ¿de un movimiento anarquista?, ¿un colectivo disidente de arte-acción?, ¿una manada de rebeldes con causa?- el Comité Magonista Tierra y Libertad, un grupo internacional que en casi 3 años ha sumado alrededor de 200 participantes, según la descripción de uno de los principales provocadores del mismo; y Mexicali Rose, un Centro comunitario activo desde el año 2006, dedicado a brindar acceso gratuito a medios artísticos a la juventud de Mexicali.

Al encuentro asistimos una comitiva de Tijuana, atravesando La Rumorosa; y una comitiva del otro lado avanzó hasta llegar a Holtville, una ciudad del condado de Imperial, en el estado de California, desde donde salieron los magonistas años atrás para tomar Mexicali; como cuenta Pepe Rojo, representante del Comité Magonista Tierra y Libertad (CMTL), a quien cabe mencionar conocí alrededor del año 2012 cuando vio la luz el proyecto El futuro es hoy, una serie de intervenciones realizadas en la Línea Internacional de San Ysidro –en lo que fuera el edificio continuo a la Puerta México y el Mercado de artesanías, demolidos ambos durante la construcción del nuevo cruce fronterizo: El Chaparral.

Dicho proyecto (El futuro es hoy) le dio vida a Desde aquí se ve el futuro. Testimonios de la vida fronteriza después del Desastre (2012), una antología de mini(ciencia)ficción concebida por el mismísimo Pepe Rojo.   

Siguiendo la ruta trazada, nos desplazamos por ambos lados del muro; por las dos caras de la frontera.

Parte del CMTL se reunió alrededor de mediodía en el Cementerio de Holtville, CA. -un camposanto que alberga desde mitad de los años 90’s los cuerpos de veteranos desconocidos, así como inmigrantes “Sin Nombre (NN – No Name)”, o los “No Olvidados”, como se lee en las cruces de madera colocadas por Enrique Morones (Ángeles de la Frontera) y sus alumnes-, para llevar a cabo la Lectura de la obra Are you bringing something from Mexico? (Premio Nacional de Dramaturgia Wilberto Cantón, 2011) de Daimary Sánchez Moreno, dramaturga y maestra radicada en Tecate, B.C.; una historia donde los personajes son 2 migrantes que no saben que están muertos, y se enuncian desde el cementerio de Holtville; en memoria de lxs compañerxs caídxs en la búsqueda del Sueño americano (American dream), allá donde “los coyotes comen incluso los huesos”, según la desgarradora versión que Thomas García, supervisor de Holtville, ofreció a Animal Político.

En su oficina -repleta de muebles de archivo con carpetas blancas, una para cada caso- se guarda el detalle de lo que llega: a veces apenas huesos sueltos, zapatos gastados, ropa con etiquetas “Hecho en México”, estampas religiosas, algún amuleto que supo ser compañía de viaje. – REDACCIÓN ANIMAL POLÍTICO (2012).

Pensar en la obra de Daimary, así como en el Cementerio de Holtville, me hace recordar la Antología de Spoon River, obra de Edgar Lee Masters, donde éste expone crudamente la humanidad de personajes que se narran a sí mismos, a través de sus epitafios. Contrario a la realidad que atraviesa el Cementerio de Holtville, donde no hay lapidas ni epitafios sino un llano de tierra con algunos bloques de cemento grabados con una leyenda única, Antología de Spoon River es una suerte de soliloquio de la muerte sobre la existencia. Es, como una rosa marchita, que nunca deja caer sus pétalos:

¿Para qué cosas profundas sirve el lenguaje?

Una bestia del campo se queja unas pocas veces

Cuando la muerte se lleva a su cría.

Y nosotros nos quedamos mudos ante realidades de las que no podemos

hablar.” (…) – EDGAR LEE MASTERS, SILENCIO, SPOON RIVER (1915). 

 “¿De qué se trata esto? De recuperar futuros perdidos…

Y conjurar fantasmas, traerlos de regreso. Este fantasma es un fantasma histórico, y parte de nuestra intención es traerlo de regreso.”, afirmó Pepe Rojo.

Al término de la Lectura simbólica en el Cementerio de Holtville, estaba prevista una caminata por el All-American canal  -un acueducto de 130 km ubicado en el sureste de California, que transporta agua desde el río Colorado al Valle Imperial; proyecto realizado durante la época revolucionaria, con el que EE.UU logró “controlar el río y dejar de depender de México”-, para izar las banderas Agua y Libertad (en honor a la actual lucha del movimiento ciudadano Mexicali Resiste);  y Tierra y Libertad, leyenda tomada del ejército magonista y la campaña del Partido Liberal Mexicano (PLM) en la Baja California; sin embargo, el tiempo y su brevedad hicieron girar la flecha hacia el sur. 

Debo decir que no logramos ondear previamente las banderas del lado mexicano, porque nos vimos en la necesidad fisiológica de ir al carrito de tamales, nopales y pan dulce, donde por cierto, se leía el rótulo: Ángeles sin Fronteras. Ese fue nuestro performance (de Cee, Chris y quien escribe): comer tamales transfronterizos mientras esperábamos al resto de lxs compañerxs, y preguntábamos insistentes por los de rajas con queso, que se encontraban casi ocultos en el fondo de las ollas hirvientes.

Casi al atardecer, como guijarros resonantes de cuencas caudalosas, nos encontramos ambas comitivas en la salida de la garita peatonal Calexico-Mexicali. Luego, tras unos momentos de intercambio con algunos de los caminantes –mientras una patrulla municipal observa a la vuelta de la esquina, como la border patrol acecha los caminos desérticos-, continuamos el recorrido.

Avanzamos juntos izando las banderas, guiades por una de las organizadoras del encuentro, e integrante de Mexicali Rose, Cee Countervill, escritora y promotora cultural, quien previamente nos narraba los sucesos acontecidos durante la represión del gobierno de Kiko Vega al campamento de Mexicali Resiste en la Plaza Cívica, en enero de 2017.

Previo al arribo del CMTL a la Rosa –como se le conoce a la casa azul que alberga al proyecto comunitario-, nos recibió, a la comitiva peninsular del lado mexicano, el compa Marco Vera, fundador y director de Mexicali Rose. Nos dio un recorrido por las instalaciones de la Rosa, mientras él y Cee Contervill nos contaban a Chris (del proyecto Food Not Bombs y Enclave Caracol) y a mí sobre la trayectoria rebelde de Mexicali Rose, a 12 años de su creación.

Ahí donde se realizaron innumerables fiestas de hasta 500 personas; tokines, expos, proyecciones, performances, happenings, talleres y presentaciones. Desde donde se transmitió también la Radio Pájaro Hombre, una estación comunitaria que dio espacio a diferentes voces creativas de la región.

Pero, volvamos a situarnos en nuestra misión anarquista o en esta suerte de relato poético.

En la segunda ruta rumbo a la Rosa, con las banderas levantadas hacia el viento cálido, Jo –o José, un trabajador del área de Calexico que radica a unas cuadras de la Rosa, y que se encontró en el camino con el CMTL-, en una de las esquinas de la deriva me platica una historia que previamente le contó Cee: “Por estas calles caminó Jack Kerouac”, dijo Jo. Me dio un chingo de gusto reconocer la vitalidad de nuestras historias compartidas; la importancia de la oralidad para mantener viva la memoria. Admirado, Jo me platicaba que interactúo 30 segundos con Pepe Rojo, y fue así que decidió unirse a la caminata para compartir y conocer la historia de la rebelión magonista.

En Mexicali, la alegría mexicana me encantó como nunca, y comí en un plato de metal una deliciosa sopa de garbanzo con pedazos de cabeza y cebolla cruda, pues al cruzar la frontera había cambiado 25 centavos por tres pesos de papel y muchos centavos. Mientras comía en el puestecito de la calle lodosa disfrutaba del tráfico, de la gente, de los pobres perros callejeros, las cantinas, las prostitutas, la música, los hombres jugando a las luchas y, al cruzar la calle, un inolvidable salón de belleza con un desnudo espejo en una desnuda pared y con unas sillas vacías y una belleza de diecisiete años con el pelo lleno de ganchos soñando frente al espejo, y un busto de yeso con peluca a su lado y un hombre de bigote con un suéter de esquiar escandinavo limpiándose con un palillo de dientes y un niño pequeño en el siguiente espejo comiéndose un plátano y afuera, en la banqueta, algunos niños se congregaron frente a la puerta de un cine y yo pensé: “¡Oh! Todo Mexicali en la tarde de un sábado. Gracias Señor por devolverme el gusto por la vida, por tus siempre recurrentes formas en tu vientre de fertilidad exuberante”. No fueron en vano todas mis lágrimas. Al final todo funcionaría. JACK KEROUAC. THE DHARMA BUMS (1958).

Como si persiguiéramos los últimos rayos de un sol de enero, Chris y yo cambiamos de posición. Me subí sobre la puerta del copiloto para realizar algunas tomas de foto y vídeo, mientras Cee manejaba guiando la caminata, sosteniendo el volante con la mano derecha, y con la izquierda alzando la bandera.

A mitad del camino, entre la serenidad de las calles del barrio y nuestra propia exaltación, una mujer empujaba a un niño en su carrito de juguete, al centro de la calle. Cee se detuvo para darle al niño la bandera Tierra y Libertad, y seguimos nuestros respectivos caminos. Una vez que arribó todo el CMTL a la Rosa, las mesas estaban puestas, y la energía dispuesta para compartir.

Minutos más tarde comenzamos el esperado Flag-making party. Fueron llegando algunes compas. Unos entraban, otros salían. Hacer banderas fue como una meditación guiada por las historias transfronterizas y musicales de Jo, nuestro camarada; por el arrullo del árbol guardián en el patio de la Rosa. Luego de un rato de cotorreo, de conocer nuevos amigues, rolar las chelas y el tabaco, nos dispusimos todes a entrar a una de las salas de la Rosa. Estaba por ocurrir uno de los momentos más emocionantes de la noche: la presentación del proyecto Tierra y Libertad y del fanzine Mexicali: La aspiración libertaria, del mismo proyecto, a cargo de Pepe Rojo e Iván Martínez Zazueta, respectivamente.

Pepe se dispuso a compartir una memoria audiovisual/oral, de la performatividad e intervenciones artísticas que se han realizado desde mayo de 2016 al día de hoy, tanto en las calles como en espacios culturales independientes de Tijuana; llegando incluso hasta el interior del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Sí, un grupo de rebeldes, entre poetas, cineastas, maestrxs y estudiantes de la vida y por la vida, viajaron hasta el centro del país con el objetivo de izar las banderas magonistas, y darle voz a las ideas revolucionarias y anarquistas de Flores Magón en las instalaciones de uno de los edificios representativos de la hegemonía institucional del arte y la cultura en la Ciudad de México.

Debajo de las burdas telas se inflaman los corazones de los leales. En las negras pocilgas, donde se amontonan y pudren los que fabrican la felicidad de los de arriba, entra un rayo de esperanza. En los surcos medita el peón. En el vientre de la Tierra el minero repite la frase a sus compañeros de cadenas. Por todas partes se escucha la respiración anhelosa de los que van a rebelarse. (…) Los revolucionarios vamos adelante. El abismo no nos detiene: el agua es más bella despeñándose. Vamos hacia la vida. Vamos hacia la vida. ¿Y si morimos? ¿Y si morimos? ¿Y si morimos? Si morimos, moriremos como soles: despidiendo luz. – RFM, REGENERACIÓN, JULIO DE 1907.

Otra de las curiosidades que amablemente nos comparte Pepe Rojo, es el cortometraje The Colonel’s Escape (Kalem Films, 1912), dirigida por George Melford, donde se interpreta a sí mismo como coronel de un ejército rebelde. Se trata de una de las películas silentes extranjeras con temática mexicana en el contexto de la revolución, que narra una historia de comercio ilegal de armas a través de la frontera México-Estados Unidos.

Entre las banderas que se han alzado en diversos puntos estratégicos de Tijuana y sus alrededores, pudimos ver una con la palabra ‘maat, utilizada por los cucapah o cucapá –uno de los grupos indígenas de la familia yumana de Baja California- para nombrar la Tierra: “no tienen palabra para Libertad, sólo tienen palabra para Tierra (…) También habría que pensar que la palabra libertad es sólo para los que se sientes esclavos”, comentó Pepe Rojo. ¿Existirá alguna semejanza con Maat, la diosa egipcia que representa la Verdad, la Justicia y la Armonía cósmica?

Lo cierto es que Tierra y Libertad son palabras incendiarias. Tal como se muestra en algunas de las imágenes compartidas por Pepe, de una de las intervenciones del CMTL donde se intentó prender fuego a las letras que formaran dichas palabras, sobre la arena de alguna playa de Tijuana. Al respecto, comenta Cee, quien fue testiga de los hechos: “sí prendían, pero no al mismo tiempo.” Imagino que de esa experiencia ardiente nació una pieza de Spoken Word de Cee Countervill titulada: Arde; misma que compartió hace unos meses, con el fuego tronando en la garganta y la luna brillándole en los ojos, en alguna de las Rutas al Caracol.

Posteriormente, se presentó ante los casi 30 asistentes en la Rosa, Iván Martínez Zazueta -estudiante de posgrado en la UNAM, que escribe actualmente sobre temas relacionados al agua y la energía-, quien antes de compartir el zine Mexicali: La aspiración libertaria, advirtió: “yo no soy experto ni en magonismo, ni en historia de Baja California ni de Mexicali… yo lo que sé hacer son mapas”.

Con una vitalidad contagiosa y un entusiasmo por contar, Iván detalló ampliamente sobre las rutas magonistas de la región; sobre la construcción de la carretera que atraviesa La Rumorosa, la toma de Mexicali el 29 de enero, las concesiones porfiristas para la construcción de obras extranjeras y la irrigación de agua al Valle Imperial, así como los combates magonistas contra las fuerzas federales, entre otras fuentes históricas.

A pesar de la derrota, la rebelión magonista en Baja California dejó sembrada la semilla de la lucha por la tierra y la libertad. Años después se suscitaron en el valle de Mexicali diversas luchas campesinas por la tierra y en contra del latifundio de La Colorado. Luchas como la encabezada por el coronel villista Marcelino Magaña Mejía entre 1922 y 1925 y la liderada por Doña Felipa Velázquez en 1930. Con el tiempo numerosos grupos campesinos se organizaron y la efervescencia social fue aumentando. – IVÁN MARTÍNEZ ZAZUETA, MEXICALI: LA ASPIRACIÓN LIBERTARIA, 2018.

Para finalizar la intensa jornada magonista mexicalense, salí al patio de la Rosa a lanzarle unas humaredas a la luna, en lo que mi mente-corazón cabalgaba por las laderas del pensamiento. Conocí a una compañera feminista presente en las luchas de resistencia actuales, y cercana a la Red de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno en Baja California (afortunadamente pude compartirle el único fanzine Mundágora que llevaba en la mochila); hablamos de San Quintín, de Chiapas.

Compartimos, todxs lxs presentes, algunas visiones e impresiones sobre lo acontecido, y nos dispusimos a iniciar la fiesta. Llegamos en manada al legendario Chavinda, un billar-bar donde se realizan torneos y tiene una de las mejores rockolas; para luego seguir en el Kim Koh, y terminar girando en los espirales de la alegre rebeldía, pasando por aquellas calles donde Kerouac encontró de nuevo el gusto por la vida; siguiendo la ruta etílica sextética –haciendo alusión a una de las consignas del CMTL que versa sobre una nueva ética sexual- para encontrarnos, bajo los bríos de la noche aventurada, con nuevas formas de gozar.  

Karen Márquez es poeta, escritora, activista feminista autónoma, co-educadora comunitaria, productora y creadora de arte ritual, bruja en constelación Guarache Cósmico. Egresada de la Licenciatura en Intervención Educativa por la Universidad Pedagógica Nacional, Tijuana, actualmente gestiona el proyecto Mundágora Feminismo Autónomo, reivindicando experiencias estético-pedagógicas libres y comunitarias; visibilizando la obra de mujeres creadoras desde una perspectiva feminista, entre otras actividades. karenmarquez.saucedo@gmail.com

Sitio Web de Tierra y Libertad http://tierraylibertad.xyz/

Trailer Tierra y Libertad: Anasquistas en la Frontera, de Carlos Altamirano https://vimeo.com/238619386?ref=fb-share&1

Facebook Mexicali Rose https://www.facebook.com/mexicalirose13/

 

Fuentes:

Desde aquí se ve el futuro http://minicienciaficcion.blogspot.mx/

Holtville, cementerio del inmigrante desconocido http://www.animalpolitico.com/2012/08/holtville-cementerio-del-inmigrante-desconocido/

Vamos hacia la vida https://regeneracion.mx/vamos-hacia-la-vida/  

Testimonios sobre Mexicali https://sites.google.com/site/dhirebajacfa/home/municipios/mexicali/acontecimientos-historicos/historiadores-y-divulgadores-de-la-historia-local/francisco-javier-palacios-flores/testimoniossobremexicali

El control del río Colorado como factor histórico. La necesidad de estudiar la relación tierra/ agua http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722008000200002

The Colonel’s Escape (1912) https://cinesilentemexicano.wordpress.com/2014/01/04/the-colonels-escape-1912/

Arde, Spoken Word de Cee Countervill https://www.youtube.com/watch?v=C5gxJ-xhoaM