EN EL CAMINO: Gobernación, Constellation Brands y Gobernabilidad

Alejandro Domínguez del Hoyo escribió en su reciente artículo periodístico[1], la perspectiva que el Delegado Regional de la Secretaría de Gobernación, Rafael Oceguera Ramos, tiene sobre la instalación de la planta cervecera Constellation Brands. Estas declaraciones se hacen, reporta el texto en cuestión, luego que el funcionario se reunió con “autoridades estatales, municipales, delegados federales (y…) directivos de la empresa cervecera.”

Jesús Galaz Fontes / A los 4 Vientos

Encuentro importante resumir lo expresado por Oceguera Ramos. Esto es lo que extraigo de la nota:

(1) Que el Gobierno Federal asume un “apoyo absoluto al proyecto Constellation Brands;”

(2) Que una razón fundamental de ese apoyo es “dar certeza a las inversiones extranjeras. . . para que así se generen más oportunidades de empleo y mayor nivel de vida para los mexicanos;”

(3) Que la empresa Constellation Brands no solamente está invirtiendo en Baja California, sino que también lo ha hecho en Coahuila y Sonora (en total 3,500 mdd aproximadamente);

(4) Que la puesta en marcha de la planta cervecera no representa ningún atentado “en contra del medio ambiente, en contra del agua, en contra de la agricultura, en contra de los derechos que los ciudadanos de Mexicali y de Baja California tienen a contar con el servicio de agua;”

 (5) Que lo anterior es así porque el agua que la planta usará “implicaría usar el agua que se usa para irrigar 700 hectáreas de trigo” y, además, la empresa se ha comprometido a “realizar un sistema de rehabilitación del agua que se usa para producir la cerveza.”

Así mismo, Oceguera Ramos afirma que se reunió con los delegados de la SEMARNAT, de la CONAGUA y de SAGARPA, y “revisó todos los trámites que tuvieron que hacerse para garantizar que los pasos para la apertura de esta empresa se hayan realizado de una manera legal y definitiva”;

(6) Que los grupos de resistencia, “unos 20 inconformes” que tienen tras de sí “un claro interés político,” no tienen información y no quieren saber nada más;”

(7) Que estos inconformes “transgreden el Estado de Derecho” con la finalidad de afectar la respetabilidad de la empresa Constellation Brands;

(8) Que “no se debe permitir que estas manifestaciones rayen en la ilegalidad,” y que las acciones en ese sentido no serían una “represión, sino la simple aplicación del Estado de Derecho” y, finalmente:

(9) Que es muy importante asegurar la gobernabilidad del país, ya que estamos en tiempos electorales y se necesita que todo mundo respete las leyes y si no, pues se actuará “en contra de quienes actúen contrariando las leyes.”

La comunicación que hace Oceguera Ramos constituye una invitación para analizar cada uno de los puntos planteados por el funcionario, pero por cuestiones de espacio me limitaré a realizar unos cuantos comentarios al respecto. Invito a los lectores a reflexionar alrededor de cada uno de los puntos especificados, o de otros que no haya yo identificado.

Las declaraciones de Oceguera Ramos parecen ser la primera ocasión en la que un alto funcionario federal plantea abiertamente, sin tapujos y de una manera más o menos puntual, la postura del Gobierno Federal respecto a la instalación de la planta cervecera Constellation Brands.

Con estas declaraciones creo que el funcionario define claramente, desde su punto de vista, el campo de juego. De un lado el Gobierno en sus tres niveles y, del otro, la Resistencia Ciudadana.

Además, tengo también la impresión que se comunica que, ante los “osos” de los Gobiernos Estatal y Municipal, y la consecuente insatisfacción del patrocinador, la Secretaría de Gobernación está asumiendo la capitanía del equipo Gobierno.

En el otro lado de la cancha está, según el funcionario Oceguera Ramos, el equipo de la Resistencia Ciudadana, conformado por varios colectivos de ciudadanos que, aunque con diferentes estilos de juego y sin un capitán claramente visible, manifiestan una entrega sorprendente a su causa y corren y disputan el balón a todo lo largo y ancho de la cancha.

Cierto que atrás de cada “equipo” hay ciertas perspectivas generales, pero cuando se divide el campo en dos de una manera tajante pareciera que se está obligando a la población a elegir entre un “nosotros” (los respetuosos del estado de derecho, los que queremos que haya más empleos, etc.) y unos “ellos” (los ignorantes, los que hacen plantones, etc.). Esta etiquetación generalizada de personas y movimientos suele ser la antesala de acciones represivas que, paradójicamente, solamente complican la situación y generan un malestar que puede conducir a expresiones sociales en las que todos perdemos.

En lugar de este planteamiento divisorio y excluyente el Delegado Regional Oceguera Ramos pudo haber declarado que, ante la dinámica asociada a la instalación de Constellation Brandas, buscaría entrar en contacto con los grupos que se oponen al proyecto, pero no lo hizo y, lejos de ello, los dibujó como personas con oscuros intereses políticos con las cuales no se puede dialogar. ¿No es una de las tareas fundamentales de la Secretaría de Gobernación coadyuvar a construir ambientes en los que todos los sectores de la sociedad puedan convivir pacífica y productivamente, además de dirimir sus diferencias de una manera legítima? ¿En realidad piensa el Delegado Regional de Gobernación que son “unos 20 inconformes” los que tienen dudas sobre la conveniencia de la instalación de esta planta cervecera?

En otro orden de ideas, la intervención del funcionario federal se da luego de los lamentables y bochornosos hechos del Rancho Mena, en los cuales, una vez más, la incompetencia y autoritarismo de las autoridades municipales y estatales han sido puestas en evidencia, particularmente a través de las redes sociales.

A pesar de los fracasos de las acciones jurídicas emprendidas por la Procuraduría General de Justicia del Estado, las declaraciones de Oceguera Ramos parecieran afirmar que ahora ellos estarán al pendiente para asegurarse de que esas acciones sean más efectivas. Desde esta interpretación, y a pesar de que el funcionario insista en que no se trata de una represión, sino de aplicar la ley y mantener el estado de derecho, todo indica que, en un  contexto en el que no hay diálogo entre las partes, en el que la ley suele aplicarse de una manera discrecional y en el que el estado de derecho es invocado casi exclusivamente para favorecer a la autoridad en turno, las acciones policiacas y jurídicas contra los inconformes que el Delegado Regional de Gobernación pronostica constituyen, para todos efectos prácticos, actos represivos. ¿Es esta la manera en que el Delegado de Gobernación espera contribuir a la gobernabilidad del país?

[1] https://www.lavozdelafrontera.com.mx/mexicali/garantiza-la-federacion-instalacion-de-cervecera