GATILLO: Arrinconado y desesperado, Kiko Vega emprende cacería de resistencias

La historia tiende a repetirse, a vivirse nuevamente con otros actores, en otras condiciones y con diferentes circunstancias. En Baja California estamos atestiguando cómo el gobernador Francisco Vega confirma esta tendencia histórica circular al retomar el mismo modus operandi de Gustavo Díaz Ordaz y emprender una persecución política autoritaria caracterizada por difamar, acosar, reprimir, encarcelar, ¿secuestrar, matar?

Alberto Guerrero / A los 4 Vientos

A pesar de las múltiples críticas de amplios sectores de la sociedad contra el gobernador por su incapacidad de garantizar seguridad en la entidad (otra fosa clandestina fue descubierte en el Valle de la Trinidad esta semana), Don Francisco Vega sigue más interesado en utilizar el aparato jurídico y policíaco para darle cacería al “grupo chiquito” que se ha opuesto a sus actos de corrupción; es decir, los resultados en el combate al crimen organizado pueden esperar, primero hay que asegurar el enriquecimiento particular.

En los últimos días las resistencias de Mexicali han sido golpeadas por el uso discrecional de la ley al servicio de las trasnacionales. Entre los afectados están el representante de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Mexicali y vocero de Baja California Resiste, Rigoberto Campos, a quien han girado una Orden de Aprehensión por “amenazas” y “lesiones”. A la par, el Lic. Armando Salinas Bravo, vocero y asesor legal de Baja California Resiste, fue detenido por la Procuraduría General de Justicia del Estado este viernes por «incumplimiento de medidas», en otras palabras, por exigir un alto a la construcción de Constellation Brands. 

Filiberto Sánchez, quien realizara una heroica huelga de hambre en una grúa de la Constellation Brands en noviembre 2017, fue llamado a audiencia esta mañana, al igual que ha sucedido con otros activistas como Tania Gallarda y Jorge Benítez. A estos casos hay que añadir la carpeta de investigación abierta ¡por el delito de homicidio en grado de tentativo!, proceso iniciado contra uno de los activistas que participó en la protesta del 16 de enero en el Rancho Mena, siendo León Fierro el posible señalado.

Y así la lista de creación de delitos es larga. Lo curioso aquí es observar el doble discurso y las contradicciones del gobernador, quien afirma que “no importa la resistencia de pequeños grupos”. Bueno, si no importan las resistencias, si no representan una amenaza, ¿por qué volcar todo el aparato de estado contra ellas?

La respuesta, que bien conoce Francisco Vega, es que estos grupos están lejos de ser “chiquitos”. Por el contrario, la cobertura mediática, la solidaridad de los bajacalifornianos, el respaldo de universidades, derechohumanistas y organizaciones nacionales e internacionales brindadas a las resistencias en los últimos días ha dejado claro que, en la defensa del agua, son decenas de miles quienes se oponen a la obra de Constellation Brands y el despojo de los recursos que pretende legitimar el gobierno estatal.

Lo que las acciones y declaraciones del gobernador exhiben es miedo, miedo a quedarse sin los pocos aliados que todavía lo respaldan. Al día de hoy el grueso de la población de Baja California ya sabe que con Kiko Vega el pueblo no manda, y cada vez son más quienes comprenden que la máxima autoridad del estado gobierna para el beneficio de unos cuantos. 

«No ve ni escucha». Monero de Adrián Osuna

A la par de este rencor ciudadano, esta semana fuimos testigos del rechazo empresarial a la demagogia del gobernador durante el desayuno mensual de COPARMEX, evento donde patrones mandaron callar a Francisco Vega tras hartarse de su discurso sobre los “resultados” de su administración en materia de infraestructura y seguridad.

La federación, a través de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) también ha comenzado a analizar la presunta corrupción en Baja California al aceptar la acción de inconstitucionalidad presentada contra el decreto 168, mismo que da aval a la construcción de las dos plantas desaladoras a través de Contratos de Asociación Público-Privadas.

Por si esto fuera poco, el día de ayer el Grupo Gestor Águilas denunció la posible gestación de un nuevo desvío millonario de recursos, al exhibir la enorme diferencia entre el presupuesto etiquetado este 2018 para jubilaciones y pensiones del magisterio y lo acordado el año pasado entre representantes del gobierno del estado y Sindicato.

Si a esto sumamos las declaraciones de la expanista Margarita Zavala, que señaló hace días de corrupto al empresario, y aterrizamos todos estos hechos en la coyuntura electoral, es comprensible la desesperación del mandatario, a quien seguramente el PAN Nacional va a reprochar el descontento generalizado con este partido político en Baja California, hartazgo que se verá reflejado en las urnas.

Así, contrario a lo que maneja Francisco Vega en el discurso, las resistencias tienen lo que el gobernador no: apoyo y respaldo de la gente. La ciudadanía ha mostrado en repetidas ocasiones su respaldo a las resistencias cachanillas y el rechazo a la instalación de la cervecera, y esto se debe a que Mexicali Resiste y las otras resistencias han comprobado una y otra vez que, a pesar de las campañas de difamación, son un movimiento legítimo, pacífico y apartidista.

Este presunto “grupo chiquito”, conformado por ciudadanos comunes y corrientes, representan la voluntad de un pueblo, son actores comprometidos que han dado seguimiento a los reclamos de los miles de bajacalifornianos que salieron a marchar en enero del año pasado y no han dejado que muera lo que nació en aquella coyuntura: la exigencia de acabar con la corrupción e impunidad en Baja California, la defensa del agua como bien público, la apropiación de los espacios públicos y la reciudadanización de la política.

Quienes seguimos en la inactividad y comodidad de nuestros hogares, en la no-defensa de todo lo anterior, debemos al menos respetar y respaldar la batalla de las resistencias de Mexicali. ¿Cómo? Apoyando el boycott a Constellation Brands, dando muestras de apoyo a las resistencias a través de las redes, organizándonos en nuestra comunidad para exigir cese el hostigamiento y acoso de las autoridades contra los ciudadanos en pie de. Eso y más le debemos a quienes, día con día, luchan por los derechos que el resto no defiende. No dejemos que la historia de persecución de activistas, relato que tiende a repetirse en el tiempo y espacio mexicanos, se repliquen en nuestro estado.