SALTO CUÁNTICO: La delgada línea del hastío

“La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre”.

Proverbio africano

Comienza el año… y hay mucho que decir, muchas preguntas, inquietudes, y una enorme cosecha de posicionamientos y declaraciones, miedos, incertidumbres.

José Luis Treviño Flores* / A los 4 Vientos 

Pareciera que cada peste guardada tiene prisa por salir. No hay marcha atrás para los mercaderes, ellos lo quieren todo. La plebe sigue teniendo pan duro y circo, el Senado tiene las dagas listas para una estocada más y no contra el ‘César’. El sumidero asqueroso y maloliente que significa un poder público podrido hasta la médula, se muestra tal como siempre ha sido. Los cuarteles están listos y dispuestos para soltar toda la furia. Los egresados de Harvard, y Oxford tienen la encomienda de permanecer a como dé lugar, es mucho lo que está en juego.

Son una estirpe sangrienta que no permitirá que se destape la cloaca. Matar por permanecer también es considerado.

Las reuniones de cúpula giran en torno del maquiavélico plan. Ellos saben cómo meter miedo, cómo negociar con el dolor; saben que el hambre es artículo de cambio. El caos les es necesario para maquillar el fraude. Los pseudointelectuales ya tienen discurso ensayado para minimizar la tragedia. También inventarán accidentes para quitar ‘piedras’ del camino, saben que las protestas tienen pico y decadencia. Al cobijo de la falsa protección de instituciones lanzarán agravios contra quienes vilipendian la esterilidad de las mismas .

El nuevo orden mundial exige el sometimiento de países como el nuestro, para ello necesita a piratas de su propia nave, que sepan como hundirla pese al motín. Ésta vez no será necesaria una invasión ni un coloniaje, con soltar a los perros será suficiente, de cualquier manera hemos aprendido a matarnos de hastío, de hambre, de olvido. También nos matan por nada y por nadie, hemos perdido el rumbo, y las voces de los que gritan la verdad son ahogadas con balas o son desaparecidos en el sombrero del gran mago orquestador de la impunidad.

El poder, el máximo poder, sabe bien que la clase política se conforma con monedas arrojadas al suelo teñido con sangre de inocentes, las recogen sin limpiarlas y financian cada engaño y cada fraude, guardando el resto para encumbrar su ambición y continuar en el pináculo de su sórdida riqueza mal habida.

No crean ni por un momento que tienen empatía, son depredadores certeros, no importamos, en la cadena alimenticia, para ellos somos ovejas, manada sacrificable con pastores de ojos tiernos y varas largas.

Saben que las ovejas pueden dejar el corral, para ello preparan pastura selecta en época de esquilar.

Los aullidos espantan y las opciones son algunas, apretujarse unos contra otros esperando que los colmillos desgarren a los de la orilla, correr en desbandada y que atrapan al más lento, o enfrentar a los lobos pese a las fauces, de cualquier modo es un matadero. O seguimos confiando en lobos con piel de oveja.

La mansedumbre tiene un alto costo, y lo pagan nuestros hijos. Observar desde la ‘comodidad’ de un mendrugo y una frazada, no es vida…

“El que vive de esperanzas, corre el riesgo de morirse de hambre”

Benjamín Franklin

Imagen de portada: Una de las marchas contra la violencia y la narcopolítica en México. Foto: internet/ Laizquierdadiario.com

* José Luis Treviño Flores, Coordinador Académico en el subsistema de secundarias.