CESPE anuncia aumento a tarifa comercial, ¡que ya es la más cara del país!

El director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada, Carlos Loyola Peterson, anunció con el proyecto de egresos de la paraestatal que la tarifa comercial tendrá un incremento del 23% en el 2018.

Iván Gutiérrez / A los 4 Vientos

Esto a pesar de que Ensenada tiene las tarifas comercial e industrial más caras de todo el país, inclusive por encima de Tijuana, con 44.96 pesos por metro cúbico, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, el excontendiente a la presidencia municipal de Ensenada en 2016 por el Partido Acción Nacional (PAN) expuso que realizará una reingeniería administrativa, con la que se recortará el 12% del personal en nómina. 

Además agregó que solicitará un subsidio de 236 millones de pesos al gobierno estatal para cubrir los costos del agua desalada, y que la tarifa doméstica sufrirá el respectivo aumento ya que inicien operaciones la planta desalinizadora de Ensenada y se cubra el rezago del servicio al cien por ciento en la entidad.

Cabe recordar que a principios de año el director de la paraestatal indicó en una entrevista con “Los Madrugadores” que el precio del metro cúbico de agua de la desalinizadora costará al estado 18.47 pesos, cifra que contrasta con el costo variable que la concesionaria española originalmente presentó a la CEA y a la CONAGUA para ganar la licitación del proyecto: 4.49 pesos por metro cúbico, precio contenido en el Anexo VII.5. (“Desaladora de Ensenada”) de la Memoria Documental del Programa (federal) para la Modernización de Organismos Operadores de Agua 2007-2012, de la Comisión Nacional del Agua.

En el transcurso de los pasados cinco años y medio, el costo original por metro cúbico desalado ha aumentado paulatinamente conforme se ha ido retrasando la construcción e inicio de operaciones de la planta: de 4.49 pesos en 2011 a ocho pesos en 2012, a 10 pesos en 2013, a 13 pesos en 2014 y a 18.47 en enero de 2017, representando un aumento total de 412% al valor inicial. 

Actualmente, la deuda que el gobierno del estado contrajo con la trasnacional española GS Inima Environment, filial de la compañía surcoreana GS Engineering & Construction -ambas integrantes del consorcio español multinacional Obrascon Huarte Lain (OHL)-, para pagar el agua que la desalinizadora le venderá a Ensenada a partir del 2018, será de al menos dos mil 700 millones de pesos.

La planta desalinizadora de Ensenada, realizada bajo el esquema de Asociaciones Público-Privadas —al que se han opuesto miles de ciudadanos en Baja California—, fue aprobada el pasado jueves 30 de noviembre con una maniobra de la bancada panista que ha sido tachada como “autoritaria” por activistas y diputados de la oposición, en lo que ha sido una historia de complicidades entre funcionarios del Partido Acción Nacional (encabezados por el gobernador Francisco Vega) y consorcios empresariales que babean por el jugoso negocio que representa la venta y exportación de agua en la región.

 

Para información de contexto: