REDES DE PODER: Santa Claus llegó a la ciudad

José Antonio Meade quiere ser presidente de México. Las redes sociales están llenas de memes que se burlan de que él sea el artífice del gasolinazo y que ahora nos quiera convencer de que sembremos en su imagen el futuro del país.

Alfonso Torres Chávez* / A los 4 vientos

Meade no tiene idea de lo que habla. Le sucede lo mismo que a la mayoría de los políticos que aspiran a un puesto público: es muy sencillo hablar cuando se es el artífice de algo que hunde la capacidad económica de quienes son la base de todo: los ciudadanos de a pie. Cabe recordar que ya fue secretario de Hacienda. Sin comentarios.

Cuando los políticos profesionales quieren convencernos de algo, se cumple aquel axioma de que una mentira repetida mil veces termina por volverse verdad.

Meade es precandidato pero habla como si fuera presidente electo.

Los responsables de tener a sátrapas como éstas en el sistema somos los votantes cuando decidimos ejercer o no el derecho al voto.

Las lecciones de democracia se deben aprender a paso rápido cada sexenio.

Foto: Portal Aristegui Noticias

Y finalmente no llegan a ningún lado.

Con cada fin de sexenio se abre la puerta de un futuro promisorio.

Si nos responsabilizamos directamente de lo que nos corresponde estaremos en buen puerto.

Así como en las postrimerías México fue país de un solo hombre: Porfirio Díaz, es momento de reconocer que ya no estamos en épocas de regalar.

Si la prosperidad o el fracaso del país dependen de una elección, tenemos problemas serios.

El sistema está o debe estar diseñado para rotar.

Foto: Portal Contacto Hoy

Un sexenio como el que nos ha tocado vivir ya demostró que la gente llegó al hartazgo.

Si en la próxima contienda nos vuelven a convencer, sería el momento de cuestionarse el rumbo que lleva el país.

No nos queda otra que usar cerebro y corazón conjugados: si no lo hacemos así, será el futuro del país el que se ponga en juego.

No se trata tampoco de una inducción al voto, pero sí de saber que depende de nosotros mismos el destino que queramos como sociedad para el país en el que vivimos.

El convencimiento político se da día con día, y lo que se ve en las calles es que los votantes están cansados, hartos de lo mismo.

Ahora, la solución no se abre ante una revolución sino ante la posibilidad de un cambio que no tenga que llegar por otro medio que no sean las urnas.

 alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la UABC. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA- Tijuana. Especialista en Derecho Constitucional y Amparo. Académico-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com