REDES DE PODER: Algunos hombres buenos

En los Estados Unidos de América desde hace algunos ayeres el sistema penal es oral.

Alfonso Torres Chavez* /A los 4 Vientos

En México, a partir de 2008 los abogados nos estamos entrenando en el Nuevo Sistema de Justicia Penal, con conceptos que para nosotros, venidos de una tradición romanista, resultaban incomprensibles.

Ir a la corte en Estados Unidos es una situación que se da con frecuencia. El sistema anglosajón está diseñado para que el derecho civil regule casi todos los aspectos de la vida, por eso son frecuentes las demandas por cosas como tirar al suelo a una persona, o demandar a un restaurante McDonald’s por una quemadura con café caliente.

Casos que hace unos años fueron reportados por la revista TIME, aduciendo perdidas de miles de millones de dólares por el pago a quienes demandaban.

En los juicios orales, el centro es ese: la oralidad del desarrollo del juicio. En este momento no nos enfocaremos en las fases del juicio, sino en la practicidad de los mal llamados juicios orales.

En la oralidad no es solamente la buena oratoria lo que hace ganar el juicio, sino la buena argumentación disponible a través de los precedentes emitidos en nuestro caso por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Si los argumentos vertidos en la audiencia son de calidad estamos del otro lado.

Escena de la película Estado de Emergencia. Foto: youtube

En México, el sistema romanista que seguimos no está diseñado para que en materia civil demandemos a un restaurante por una taza de café demasiado caliente, o por una reacción alérgica relacionada con el consumo de alimentos.

Es así que en los países de América Latina como el nuestro, la materia civil envuelve litigios en materia familiar o de otra índole.

En materia penal la reforma haría más eficientes los procesos, y está demostrado que con el entrenamiento a largo plazo, el sistema judicial se aceita y mejora con el paso de los años.

Lo que debemos hacer es seguir ejercitando el sistema a través de su aplicación y de un entrenamiento permanente de los operadores jurídicos acostumbrados a trabajar con un sistema romano germánico, es decir, como lo conocíamos antes de la reforma de los llamados juicios orales.

En la práctica nos encontramos con personajes que se quejan de un sistema porque aún no lo conocen lo suficiente.

Lo bueno de todo ésto es que el poder judicial ha invertido miles de millones de pesos en la impartición de cursos tanto  por parte del poder judicial, como de parte de institutos y universidades tanto públicas como privadas.

En el cine en películas como Matar a un ruiseñor, Estado de emergencia Se presume inocente entre otras, tenemos ejemplos prácticos del funcionamiento de los llamados juicios orales.

Ahora tenemos ante nosotros la oportunidad de refrescar el sistema estudiando lo suficiente como para mejorarlo día con día.

Imagen de portada: juicios orales. Gaceta UNAM

alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la UABC. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA- Tijuana. Especialista en Derecho Constitucional y Amparo. Académico-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com