«Se acabó el tiempo del beneficio de la duda»: Cristián Vázquez

Este miércoles 29 de noviembre se rindió el primer informe del XXII Ayuntamiento. A continuación reproducimos íntegro el posicionamiento al respecto del regidor independiente, Cristián Vázquez.

Cristián Vázquez / A los 4 Vientos

Hace 363 días que levantamos el brazo tomando protesta y escuchamos atentamente cómo el Presidente Municipal habló de cosas que miles de ensenadenses, al menos los 132 mil 500 que votaron por los 15 que estamos aquí, estaban de acuerdo: Transparencia, participación ciudadana, rendición de cuentas, REINGENIERIA ADMINISTRATIVA.

Hoy, el saco de sus palabras nos quedó muy grande. Porque podemos culpar a la administración pasada por dejar deudas, por desviar fondos, por ser los villanos que inflaron la nómina o no le pagaron a ISSSTECALI, pero ese discurso bonito, el de la reingeniería, el de los servicios públicos, las declaraciones de que no habrían baches en vialidades principales para septiembre, no retumba en las colonias donde la basura sigue sin pasar, o en los barrios donde un picadero es parte del paisaje diario de los padres que llevan a sus niños a la escuela, o de las colonias donde sigue habiendo montones de basura por dos semanas, y donde sólo podemos contestar que no han sido entregados los fraccionamientos, o que no han sido comprados los camiones porque no hay dinero para pagarlos.

Hace un año me imaginé estar aquí como representante de casi 29 mil votos de indignación con el pasado, indignación con los colores que el partido del Ejecutivo representa, siendo un punto de mediación con la gente para decirles que las cosas iban mejorando. Porque siempre he querido eso: paz y mejoras. Y en ese sentido, decenas de veces dije en redes sociales, en visitas a colonias, en encuentros con ciudadanos inconformes, que había que dar “el beneficio de la duda”, que los ciudadanos sin partidos debemos poner un ejemplo de sumar y construir… Y muchas de estas personas que en diciembre se calmaron, que trajeron propuestas, que se unieron a los círculos de seguridad pública, que bajaron el tono en redes sociales o criticaron esa actitud conciliadora de un servidor y su equipo, les tengo que decir hoy, en este día, que les doy la razón.

Son doce meses de un beneficio de la duda sin respuesta y sin beneficio, tiempo en que se ha agotado la paciencia de miles, porque insisto, no se trata de dinero, se habla de falta de una planeación en materia de recolección de basura, porque lo puedo ver en la colonia Vista Hermosa, o en el Fraccionamiento Acapulco donde viven mis padres, o en las zonas de Chapultepec que frecuento, donde la basura pasa una vez a la semana, o incluso más seguido, pidiendo su respectiva cooperación de 10 ó 15 pesos que los vecinos de esas colonias se los dan agradecidos… Porque cada que veo una patrulla pasar por la colonia donde vivo a las 10 de la noche es un golpe directo a esas ganas de creer en que el presidente municipal, en que nosotros, íbamos a poder hacer las cosas diferentes.

Porque cada vez que el camión pasa más seguido de lo que debería por una colonia donde les dan “cooperación”, el discurso del primero de diciembre pierde legitimidad, porque cada vez que voy a una colonia como los encinos, la 89 o visito el sur, y nos dicen que el camión pasa cuando puede y quiere, o vecinos como los de la colonia Vicente Guerrero que dicen que les cobran por pasar, quedo descubierto, hago la llamada a un funcionario público y dice que lo está resolviendo; entonces asisten los funcionarios a las colonias, y escuchan momentáneamente porque un Regidor lo llamó, pero el problema no se resuelve de fondo.

Debo decir a los ensenadenses que en verdad las cosas se recibieron muy mal, que no todo es culpa del presidente municipal, que hay empleados que es difícil despedir o reubicar, y hay que decirlo así, sin miedo, que hay grupos a los que algunos temen apretar las tuercas en materia de seguridad, de transporte, o a empresas con contratos injustos como el de las luminarias que no permiten un enorme avance en el tema, pero hay cosas que sí se pueden cambiar.

Analizando el presupuesto estoy seguro de que hay puestos de confianza que son prescindibles, que se puede ser claro con el sindicato y mover las piezas y ellos comprenderán si ven que realmente hay congruencia entre la petición y el actuar. Que hay información sobre la investigación de los desvíos y corrupción anteriores que sí pudiéramos conocer.

Para atender a las delegaciones con algo más que despensas y vueltas para videos bonitos, con esa subjetividad en la que hasta yo he caído, se requieren más que prestamos, otro crédito o crucificar al alcalde anterior y clamar por sangre a los 4 vientos: Se requiere voluntad, porque nadie puede decir que no ha visto que hay delegaciones con paredes cayéndose, con celdas sin techo, con calles a las que sólo les falta una raspada, con pasos que se pueden dar con el recurso que a veces gastamos con el viático para llegar, o en un empleado de nuestro equipo del que pudiéramos prescindir.

En la siguiente semana discutiremos el presupuesto de egresos. Presidente, con el respeto que tiene de mi parte por haber sido electo y porque creo que algunas acciones han sido con buenas intenciones, le pido que este segundo año seamos congruentes desde la asignación del presupuesto. Porque sé que algunos de sus directores son buenas personas y muy capaces, porque han tenido algunas buenas ideas al respecto de la anterior administración, porque en ocasiones veo en su rostro la pasión y las ganas de una Ensenada mejor, porque a un año podré dudar de la eficiencia en algunos aspectos, pero hasta hoy no puedo dudar de la calidad moral de nadie, y hoy tenemos la oportunidad de demostrarlo desde el presupuesto 2018, o de las decisiones que tomemos respecto a la deuda que se le deje a futuros ayuntamientos.

Al menos yo no tengo problema en que se me aplique una austeridad real que afecte mis ingresos, pero piense en los suyos también, piense en qué más se puede recortar sin una reingeniería para la que se paguen asesores con currículums magníficos; piense en cómo podemos PONER PRIMERO no a la familia, no a los jóvenes, no al deporte, sino a las colonias que más lo necesitan en servicios públicos. Los que no quieren mega obras, los que no quieren videos y hashtags, las delegaciones olvidadas a las que si logramos poner primero en nuestra mente y nuestro corazón, sus familias, sus jóvenes sus actividades deportivas, irán primero.

Ya vimos que este primer año quedamos cortos como gobierno municipal. Ahora viene el presupuesto 2018, ahora viene el momento de demostrar que existe un auténtico seguimiento gubernamental, que haga un diagnóstico de que se pueden hacer otras cosas. Ahora viene el aceptar los errores y con esa humildad invitar a la gente a sumar; al menos como Regidor eso quiero hacer. Decirle a la gente que por inexperiencia o por haber tenido mucha paciencia no he dado el ancho con la expectativa de miles que votaron con un cambio, pero que espero sus propuestas e ideas, y que no volveré a callar cuando vea que algo no pinta bien, como hoy lo hago y como hoy lo digo.

Este primer año se dieron dos pasos al frente, pero quedamos donde mismo. Y sepa, presidente, que en 2018 contará conmigo para trabajar en las cosas en beneficio del municipio, pero también con una voz que no será mía, que será una voz sin beneficio de la duda. Será una voz que ya no tiene tiempo para esperar a ver si las cosas salen mejor, o si bajamos los millones, o si el gobernador nos apoya. Será una que va a exigirle a los funcionarios que hagan su trabajo porque ya se acabó el año de gracia, y a mí también se me está acabando.

Sé que así como le exigen a usted, seguramente en mayor medida, la exigencia de la gente en las calles y en las redes me duele porque a mí me exigen que no guarde silencio, que no pare de pedirle que haga las cosas mejor, que su equipo nada reducido piense en mejores ideas y que el mío también abone con ellas. Este año termina y no ha sido así. 2018 es la oportunidad de reivindicarse sin deudas, con creatividad, sin los millones en periódicos y publicidad, con acciones y sinceridad.

2017 nos deja aprendizaje y una sensación de incumplimiento, al menos para mí. Pero también la motivación de que algo puedo aportar para cambiar el sentido de este Ayuntamiento mientras cada día entiendo que si hubiera otra forma de ver el gobierno y no se hablara de “nuestro presupuesto”, sino del presupuesto de la gente, si la creatividad superara la necesidad, si la honestidad superara el pretexto, se pudiera gobernar mejor. A un año, cada día me queda más claro esto, y espero que en 2018 lo demostremos, porque no se requiere cambiar de gobierno para poner a Ensenada Primero. Se requiere que los ciudadanos crean en él para ponernos primero juntos.