SALTO CUÁNTICO: Con ustedes señoras y señores, ¡Eeeeeel destapaaaaaadoooo!

¡Aaaaaleluya! ¡Por fin! Nos tenían verdaderamente preocupados, hasta pensábamos que iban a destapar un extraterrestre o algún híbrido de laboratorio clandestino, pero no, contra toda especulación y ascuas morbosas, destapan al predecible, simple, sin chiste, sin personalidad y completo tecnócrata fabricado con la misma fórmula salinista: Antonio Meade.

José Luis Treviño Flores* / A los 4 Vientos / Foto: Portal nacion321.com

No hay que confundirse, el que sea un personaje externo al PRI no quiere decir que vaya a romper con los paradigmas del tricolor o que vaya a asumir una postura semi-independiente para marear al electorado. Tal vez lo haga, a lo mejor y hasta dice que no le gustan las reformas estructurales y hasta se atreva a decir que va a “llevar comida a las mesas de todos los mexicanos”. Un momento, ¡ya lo dijo!, apenas suspira y menciona el cliché más antiguo, del priísmo nacional, nada más falta que…

 ¡Sí, también ya pasó! Apareció la esposa hablando de que es el más maravilloso hombre y que es el más indicado para ser presidente. ¿Dónde habré visto esto? Parece dejavú.

Y Peña Nieto… bueno, era de esperarse que al presentar a su delfín se equivocara hablando apenas dejó de leer su guión.

La “Liga de la Justicia” en el “salón de la justicia” (los pinos) vuelven a mencionar antes que cualquier otra cosa, que México va por el “rumbo correcto y que todo marcha maravillosamente.” La sesión no podía ser menos elocuente y cargada de cinismo; aun así, y con todos los pronósticos, no debemos asegurar nada; recordemos que cuando el ‘dragón’ está muriendo da su último coletazo y puede ser devastador. Quienes tienen riqueza mal habida no sueltan las talegas fácilmente.

Meade tiene una carga terrible: aceptar ser cobijado por el hombre más despreciado del país y enarbolar al peor partido posicionado, además estar rodeado de funcionarios salientes con una estela luminosa de corrupción que dejan una huella cual cometa en la noche más oscura, será imposible no traer el traje manchado de polvo. Donde se aparezca, antes de ver a Meade, observaremos una larga cola de impunidad y muerte, que curiosamente y por la condición misma de su origen ellos seguirán pensando que la cola es punta.

Gastarán lo indecible en recursos públicos y lo llenarán de oropel y parafernalia, pero todo eso no será suficiente y nada será menos que todo, cuál héroe de tragedia griega sabemos bien su desenlace: la catástrofe.

Meade y su esposa, que ya dijo a los mexicanos lo maravilloso que sería su marido como Presidente de la República (Foto: Portal Cuña de Grillos).

El apellido mismo de José Antonio tiene un significado curioso: “De un apellido inglés que indica a uno que vivía en un prado (del inglés mede) o uno que venden o hacen mead (una bebida alcohólica hecha de miel fermentada; del inglés antiguo meodu).

Tal parece que desde su origen está condenado a la fermentación o a quedarse en el prado de la contemplación.

La realidad es que no importa quién sea o hubiera sido. Nuño por ejemplo significa niño y es relativo al hijo nacido en noveno lugar; Chong significa esposo o marido y tal vez nada. Así que es José Antonio Meade, Pepe como le dijo Peña Nieto que por cierto significa P.P. (padre putativo).

Desmitificar a éstos personajes es la tarea, quitarles el aura mediática y ponerlos al ras del suelo para impedir que continúen depredando nuestra patria.

Falta todavía que se anexen los falsos intelectuales que harán hasta lo imposible para tratar de encumbrar al elegido. Es la misma fórmula, eso es lo increíble, le siguen apostando a ungir cadáveres para conservar los privilegios.

De nosotros depende votar por un cambio verdadero o continuar sumidos a la sombra de patriarcas medievales y “Frentes Ciudadanos” falsos. La fórmula ya la conocemos.

“Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.”

Paúl Valery

* José Luis Treviño Flores es Coordinador Académico en el subsistema de secundarias en ciudad Juárez, Chihuahua.