Noticiario 4V del Martes 21 de Noviembre de 2017 (VIDEO en YOUTUBE)

El noticiario número 346 de “A los 4 Vientos”, el periodismo en internet, con la información y los comentarios a lo más relevante del mundo, del país y del terruño. En esta edición: SI QUIERES AGRICULTURA ORGÁNICA, COME MENOS CARNE Y NO TIRES COMIDA (foto principal de ). Muchas gracias por seguirnos en internet y las redes.

Las vacas y los caballos, en el origen de la desigualdad entre humanos.

Un equipo internacional de investigadores liderado por Timothy Kohler, de la Universidad Estatal de Washington, publicó un trabajo en la revista Nature que trata de reconstruir el origen de las desigualdades humanas. Después de realizar un análisis del registro arqueológico, decidieron que la mejor manera de evaluar la desigualdad social dentro de un grupo era la variabilidad del tamaño de sus casas. Con ese criterio como base estudiaron el tamaño de los hogares en 63 yacimientos arqueológicos en Norteamérica, Europa, Asia y África. Esos restos arqueológicos corresponden a asentamientos de los últimos 11.000 años de grupos humanos con sistemas sociales y económicos diversos, desde cazadores recolectores al imperio romano. Sus resultados indican que en los yacimientos de Europa y Asia los niveles de desigualdad alcanzaron cotas mucho más elevadas que en los de Norteamérica.

La opulencia de las villas romanas, claro ejemplo de la desigualdad social que acompaña a la humanidad desde el inicio de los tiempos (Ilustración: pinterest.com).

Los autores buscan una explicación a esta disparidad y creen que la encuentran, al menos en parte, en los grandes animales domesticados como el ganado bovino, los caballos y los cerdos, que se encontraban en el viejo mundo, pero no en el viejo. Algunos de estos animales, empleados para arar la tierra, habrían permitido a sus propietarios cultivar mayores cantidades de terreno que una familia ayudada solo por sus brazos. Además de permitir abarcar mayores extensiones de cultivo, los animales proporcionaban productos secundarios como el abono o la leche, cuando los humanos comenzaron a tolerarla. Kohler y sus colegas explican en su artículo que el uso de estos grandes animales tuvo consecuencias en el reparto de los recursos. “En primer lugar, es probable que solo las casas ricas pudiesen mantener animales de tiro”, señalan.

Imagen: ancient.eu

“Esas casas se podrían beneficiar de una mayor producción y de alquilar el trabajo de sus animales a otros, reforzando la correlación entre riqueza e ingresos”, continúan. La capacidad para plantar mayores territorios también incrementaría los excedentes y, por último, como la tierra cultivable es limitada, acabaría creando una clase de campesinos sin tierra que sería mayor en Europa o Asia que en la América precolombina. Además de los animales de tiro, la siguiente herramienta que sirvió para separar aún más a unos de otros fueron los caballos. Su domesticación y su uso en la guerra propició la aparición de una nobleza guerrera y conquistadora que creó unidades políticas cada vez mayores con una habilidad cada vez mayor para movilizar y concentrar recursos. Los autores recuerdan que los 30 mayores estados e imperios del mundo entre el año 3.000 a.C. y el 600 a.C. estaban todos en Europa o Asia (Texto: Daniel Mediavilla / Diario El País).

Imagen: Internet.

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Ensenada, B. C., Martes 21 de Noviembre de 2017.