Noticiario 4V del Lunes 20 de Noviembre de 2017 (VIDEO en YOUTUBE)

El noticiario número 345 de “A los 4 Vientos”, el periodismo en internet, con la información y los comentarios a lo más relevante del mundo, del país y del terruño. En esta edición: LAS MUJERES DE ATENCO CIMBRAN A LA CORTE INTERAMERICANA (foto principal de la Revista PROCESO). Muchas gracias por seguirnos en internet y las redes.

El último heredero del legendario general revolucionario Felipe Ángeles narra cómo su linaje peleó por la libertad de México en los siglos XIX y XX.

Entre la guerra de Independencia iniciada en 1810, y la Revolución de un siglo después, pasando por las invasiones francesa y estadunidense, en México siempre hubo un Ángeles en la línea de batalla. El más reconocido es el general Felipe Ángeles, el mayor táctico de la División del Norte, la principal fuerza bélica que actuó durante la Revolución Mexicana, “pero su papá (don Felipe Ángeles Melo) también fue oficial de carrera y participó en la defensa de México durante las dos intervenciones extranjeras (alcanzando el grado de coronel), y su abuelo (don Manuel Ángeles)  fue alférez en la guerra de Independencia, de ahí viene el abolengo del apellido”, explica César Gómez Ángeles, el último descendiente que habrá de portarlo.

El general Ángeles, encima de todo, amaba a sus caballos. A todos los bautizaba con el nombre de sus ideales. Tuvo a «»Woodrow Wilson»», en honor al presidente de los Estados Unidos; a «»Alejandro Magno»», por el gran conquistador; durante la batalla de Zacatecas en 1914, sus corceles hacían referencia a Napoleón: «»Ney»», mariscal de este, fusilado en 1815 y «»Curély»», general de la caballería ligera de Napoleón en Rusia. Tenía también a «»Pancho Villa»» caballo, que le presentó a Pancho Villa persona y quien quedó fascinado por la belleza del animal (Foto: WikiMéxico).

Se trata de un apellido investido de gloria militar, pero también de calamidad, por el cual, explica César, pueblos enteros fueron arrasados a fuego, con el único objetivo de acabar con todo rastro de la familia Ángeles, tal como hicieron las tropas de Venustiano Carranza en Molango (en diciembre de 1914), en el estado de Hidalgo. Aún antes de iniciada la Revolución, Felipe Ángeles ya era un dolor de cabeza para el gobierno, entonces presidido por Porfirio Díaz, al haber documentado y denunciado casos de corrupción al interior del ejército federal, del cual era un oficial joven, pero prominente. Tras el derrocamiento de Díaz, Ángeles fue nombrado como director del Colegio Militar, cuyos cadetes marcharon junto al presidente Francisco I. Madero (para garantizar su arribo a Palacio Nacional) cuando ya se presentía el golpe de estado que poco después habrían de consumar Bernardo Reyes y Victoriano Huerta, quien se impuso en la Presidencia.

Con Madero, en Palacio Nacional, antes del golpe de estado de Victoriano Huerta (Foto: Portal Relato e Historias de México).

De hecho, durante dicho golpe de estado, conocido como la Decena Trágica, Ángeles fue el único militar que defendió Palacio Nacional, a cañonazos, de los militares alzados que se parapetaban en La Ciudadela, y cuando el presidente Madero fue apresado por los golpistas, Ángeles cayó con él. El presidente Madero fue asesinado junto con su vicepresidente, José María Pino Suárez, y su primo y consejero, Gustavo Madero, pero los golpistas le perdonaron la vida a Ángeles, por su condición de oficial del ejército, y fue exiliado a Europa, de donde volvió para unirse a las fuerzas revolucionarias que nuevamente se alzaron en la guerra, ahora contra Huerta, tal como antes lo hicieron contra Díaz (Texto: París Martínez / Portal Animal Político).

El general Ángeles cayó capturado, junto con un puñado de soldados fieles, en una cueva de Chihuahua, el 15 de noviembre de 1919. Antes de ser fusilado, fue sometido a juicio militar, durante el que tuvo la oportunidad de explicar su ideario “socialista” y su proceder como revolucionario: “Yo he predicado la fraternidad –exclamó–, he predicado una doctrina de conciliación y de amor. La gente muy poco entiende de eso. Por desgracia, nuestro pueblo no está aún en la época en que deba hablársele de otra cosa que de lo contrario a todo lo que sea odio y venganza. Por eso su infelicidad” (Foto: memoriapoliticademexico.com)

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Ensenada, B. C., Lunes 20 de noviembre de 2017.