¿No que no? ¡Sí que sí!

“¿No que no? ¡Sí que sí! ¡Ya volvimos a salir!” Este es una de las consignas que, de manera sistemática he escuchado en la marchas posteriores a las de principios de año que tuvieron lugar en nuestro Mexicali. No fue diferente este domingo 12 de noviembre, cuando salimos a protestar contra la corrupción y sus diferentes expresiones a nivel nacional (las reformas estructurales y el aumento de la gasolina), estatal (las desalinizadoras de Rosarito y San Quintín, y el Centro C5i) y municipal (la planta cervecera Constellation Brands y el aumento del impuesto predial). La consigna documenta la respuesta al reto de que no se podría, de nueva cuenta, reclamar como propios los espacios públicos por antonomasia; la calle y la plaza.

Jesús Francisco Galaz Fontes* / A los 4 Vientos

Los mexicalenses caminamos junto a ciudadanos de todo el estado. ¿Fuimos muchos? ¿Fuimos pocos? Aunque se le pueda dar mayor o menor importancia a este dato y, con base en él, predecir que la resistencia civil tendrá una vida más corta o más larga, lo cierto es que la resistencia organizada en contra de la forma en que nuestros gobernantes y representantes populares realizan su trabajo, apenas comienza. Ya hay muestras de los éxitos que se pueden alcanzar con nuestras movilizaciones, pero en realidad todavía hay mucho que trabajar para contar con una ciudadanía organizada, informada y en condiciones de reclamar sus derechos, hacer propuestas en las áreas que les resultan importantes y, tal vez lo más importante, participar de una manera real en la toma de decisiones sobre todos aquellos asuntos que la afectan.

Fotocomposición de Mexicali Resiste

Inmediatamente después de los discursos posteriores a la marcha, los ciudadanos nos reunimos en Mesas de Diálogo para platicar sobre una variedad de temas que, si bien no agotan la problemática que vive en nuestra ciudad y estado, son importantes y constituyen un buen punto de partida para organizarnos y poder reclamar de una manera más efectiva y propositiva nuestros derechos, así como para estar conscientes de nuestras obligaciones en los ámbitos delimitados por tales temáticas.

“Manejo público del agua; Asociaciones público-privadas y transparencia; Ecología y medio ambiente” son tres de los temas abordados en 12 Mesas de Diálogo, alrededor de las cuales se reunieron ciudadanos interesados y dispuestos a explorar los caminos de un trabajo conjunto que “genere información sobre su tema; genere una inteligencia colectiva y, llegado el momento, proponga y lleve a cabo soluciones viables para nuestras comunidades.”

Se trata de informarse para mejorar nuestra comprensión; comprender mejor para criticar de una manera más precisa y puntual; y criticar más y mejor para proponer y actuar en consecuencia. Nuestros gobernantes y representantes populares no parecen querer gobernar y legislar tomando en cuenta a la ciudadanía, de modo que tendremos que incorporarnos al gobierno y al trabajo legislativo de nuestro gobierno mediante las acciones e iniciativas que resulten pertinentes en un marco, proporcionado por los convocantes de Mexicali Resiste, en el que se respeten los derechos humanos, se tenga como prioridad “mejorar las condiciones y la calidad de vida de las clases populares y las minorías vulnerables,” se tenga todo el cuidado posible en “no alterar el equilibrio natural del territorio” y, finalmente, se respete el carácter apartidista con el que surgió el movimiento de resistencia civil que ahora nos ocupa.

Foto publicada en internet por Mexicali Resiste

No se trata de un solo colectivo de ciudadanos en movimiento y en resistencia; todos los interesados se pueden asociar a las diferentes Mesas de Diálogo y, de hecho, mientras más personas participen, más perspectivas se tendrán sobre los temas en cuestión. Todos conocemos, de alguna u otra manera, con mayor o menor sofisticación, pero sobre todo aquellos que los sufren, los problemas que nos aquejan, y son estos problemas los que nos interesa comenzar a resolver.

Estoy seguro que la conformación de las Mesas de Diálogo no será una tarea sencilla ni tampoco inmediata. No obstante, también estoy seguro que la Resistencia en Mexicali inicia una nueva etapa que, si trabajamos en ella apropiadamente, nos ayudará mucho en los esfuerzos que estamos haciendo por recuperar no solamente los espacios públicos, sino también el gobierno que nos han robado unos grupos privilegiados de político-empresarios que, al día de hoy, solamente piensan en ellos.

Mexicali Resiste realiza foros de análisis y propuestas en una nueva etapa de lucha.

Imagen de portada: Marcha de Mexicali Resiste contra la corrupción y las Asociaciones Públicas Privadas (APPs). Foto: La Crónica

*Jesús Francisco Galaz Fontes, es profesor de Ciencias Humanas en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC)