VANGUARDIA: De la resistencia al contraataque: Mexicali y la (re)construcción de ciudadanía en BC

Los hechos de esta semana dan cuenta de la crisis política que atraviesa el gobierno estatal: una huelga de hambre en contra de la instalación de la cervecera trasnacional Constellation Brands en un valle agrícola en sequía; la revelación de que las plantas desaladoras de Rosarito fueron hechas a modo para que la iniciativa privada venda agua a Estados Unidos; el exhorto del Senado a realizar una auditoría por la probable corrupción y tráfico de influencias en la concesión de obra pública.

Iván Gutiérrez / A los 4 Vientos

Por donde se le busque, la sombra del malgobierno está presente, siendo los casos antes citados los más emblemáticos y exhibidos por los medios de comunicación en días recientes, más no los únicos. Así pues, el descontento con el gobernador y el congreso local es generalizado en Baja California —a excepción, claro, de los caudillos fieles que se arrastrarán detrás de esta clase política hasta la muerte, a la espera de recibir las migajas del pastel—.

En redes sociales es fácil percibir el enojo y la indignación de la población contra sus gobernantes. Por todas partes asoman mensajes de hartazgo, exigencias de cárcel a los delincuentes en el poder, voces ciudadanas que piden un cambio o por lo menos ser escuchados un minuto en el Congreso del Estado. Sin embargo, la clase política gobernante no está dispuesta a dialogar; negocios son negocios, y qué importa que se realicen desde el poder público.

En una contradicción muy propia de la crisis democrática que atravesamos a nivel global, la falta de representación se (sobre)vive con coraje en Baja California. Hoy quienes ocupan un cargo público, quienes supuestamente debieran ostentar una altura cívica y tomar decisiones en favor de los muchos, son todo lo contrario: son empresarios que sirven a intereses privados, diputados comprados por trasnacionales, funcionarios zordos al grito de sus representados.

Al igual que en el resto del país, nuestra clase política nos demuestra una y otra vez que en México el Estado de Derecho es un mecanismo de control del capital, una herramienta para beneficiar a los compadres, una pieza fundamental para que funcione el mercado, un instrumento para la creación de monopolios, una llave neoliberal para generar desigualdades, arrebatar y rematar recursos de la soberanía y en el proceso contraer deudas astronómicas que pagarán los ciudadanos. 

Así pues, la convocatoria de Mexicali Resiste para este 12 de noviembre no podría ser más oportuna, e igual de enérgica debe ser la participación ciudadana. Ojo, hay que comprender la trascendencia del evento al que este movimiento social convoca, pues se podría caer en el error de que se trata de una marcha más para gritar la inconformidad. Nada más equivocado.

Este evento es un llamado a la organización, a pasar de la queja a la acción, a ver dónde pueden ser de ayuda nuestras manos, conocimientos y habilidades, a que el hartazgo no se diluya cuando termina la marcha, sino que cobre seguimiento a través de un ejercicio cívico de largo plazo. Es, pues, una oportunidad de pasar a la ofensiva y comenzar a reconstruir ciudadanía, a cambiar la cultura de la apatía desde abajo, a asumir el compromiso y la responsabilidad social que a todos nos corresponde enfundar si de verdad queremos cambiar.

Como lo ha expresado José Guadalupe, integrante de este movimiento: 

El punto principal de este evento es la posibilidad de conocer a más gente que le interesan los temas sociales que a mí me interesan. Para eso vamos a poner mesas de diálogo y trabajo con guías e información, para que la gente pueda escuchar los diferentes temas, ver cuál se vincula con sus intereses y anotarse para participar con acciones en esa área, ya sea con Mexicali Resiste o haciendo su propio grupo fuera del Centro Cívico y enlazándose con nosotros de vez en cuando, pero, eso sí, siempre en contacto. Si algo queremos es que los asistentes se lleven la posibilidad de participar desde sus propios espacios y tenernos a nosotros como apoyo en lo que necesiten”.

Es momento de salir de las redes y ocupar las calles, el barrio, el parque, las plazas, las escuelas y los centros culturales, para después recobrar lo que más urge reformar: las instituciones. Si bien a convocatoria de Mexicali Resiste se concentra en la capital del estado, voltear a ver cómo progresa la organización de estos activistas es indispensable para replicar la construcción ciudadana en cada municipio de Baja California. 

Así, el día de mañana esta agrupación social contará con mesas de diálogo durante el «Encuentro Resiste» donde facilitadores abordarán con los ciudadanos diferentes aristas de nuestra compleja realidad sociopolítica, cubriendo las siguientes áreas (y otras más no mencionadas): 

I. DERECHO HUMANO AL AGUA (José Fierro)
II. ASOCIACIONES PÚBLICO PRIVADAS Y TRANSPARENCIA (León Fierro y Daniel Solorio)
III. DERECHO A LA SALUD (Raymundo Rascón)
IV. EDUCACIÓN BÁSICA (Magdalena Duarte y Adrián Merino)
V. GÉNERO Y DIVERSIDAD (Diana Gabriela Arangure, Tania Gallaga y Betsa López)
VI. SEGURIDAD PÚBLICA Y DERECHOS HUMANOS (Raúl Ramírez Baena)
VII. ECOLOGÍA Y MEDIO AMBIENTE (Gerardo Medina)
VIII. DERECHOS LABORALES (Alejandro Rivera y Luis Alfonso Vargas)
IX. REFORMAS ESTRUCTURALES Y TRATADO DE LIBRE COMERCIO (Carlos Garzón)
X. TRANSPORTE E INFRASTRUCTURA URBANA (Jesús F. Galaz Duarte)
XI. DEPORTES, CULTURA Y ESPACIOS PÚBLICOS (Erandi Garduño y Mauricio Villa)
XIII. EDUCACIÓN SUPERIOR (Jesús Galaz Fontes)
 
Según la descripción que comparte Mexicali Resiste en sus redes, la función de un facilitador es «esencialmente, guiar la actividad y promover el diálogo entre ciudadanos». Como podrá observar el lector, la gran gama de asuntos que aquí se enlistan abarcan en su totalidad el mosaico de problemáticas y cuestiones que, ante la mediocridad, corrupción e impunidad de nuestra clase política, a todos los bajacalifornianos nos concierce soluciar.
 
Dejemos a un lado la indiferencia, la pereza y la resignación; estos son momentos de participación, organización y acción. «Don Fili» nos puso el ejemplo esta semana con un acto de gran valentía que logró colocar nuevamente el tema del despojo de la Constellation Brands en el espectro mediático nacional. La conclusión es una: sólo con una masiva voluntad activa podrá lograrse el cambio que todos queremos; Luchemos juntos por ese otro México posible.