VANGUARDIA: «Se nos acabó el agua», la huelga de Filiberto contra el despojo de los recursos

“Se nos acabó el agua”, es el último mensaje publicado por Filiberto Sánchez en el grupo Resistencia Civil de Baja California hace aproximadamente 3 horas. Las letras escasean tanto como el líquido al momento de intentar describir la carga significativa, el impacto simbólico y la trascendencia social de estas 5 palabras que auguran un posible escenario para Baja California.

Iván Gutiérrez / A los 4 Vientos

Filiberto, activista que desde la madrugada de ayer lunes 6 de noviembre inició una huelga de hambre en una grúa de la planta cervecera Constellation Brands junto con su hijo Cristian Iván López, nos ha demostrado nuevamente que en Baja California hay coraje, conciencia y voluntad ciudadana para resistir las maniobras de políticos corruptos y empresas trasnacionales depredadoras decididas a secar valles agrícolas a cambio de incrementar su capital.

Ante la falta de respuesta y acción de las autoridades cómplices en la venta del recurso acuífero, Filiberto ha llevado la resistencia a un nuevo nivel, exhibiendo con su huelga la profunda convicción de no permitir que nos despojen el agua.

Y es que, cómo no reaccionar con medidas como ésta cuando la omisión es rampante siendo la información tan clara: nuestros gobernantes quieren enriquecerse vendiendo el agua. El día de hoy en 4vientos compartimos un amplio análisis sobre la exportación de agua desalada a Estados Unidos, realizado por el geógrafo Iván Martínez Zazueta, donde se expone con gran detalle que las APPs y el plan de rematar el agua al mejor postor datan… ¡desde hace más de 10 años! En otras palabras, las intenciones de privatizar el agua no iniciaron con la Ley del Agua de Kiko Vega, sino que involucran una planeación que gobiernos y empresas vienen detallando desde antes que siquiera iniciaran los tandeos: de ese tamaño es el botín.

Es por esto que Filiberto ha dicho «¡YA BASTA!» con una acción tan contundente. No hay que caer en el error de ver la acción del activista como una empresa “radical”, pues cualquiera que haya seguido los movimientos de la ciudadanía que se opone a la privatización del agua sabrá las decenas de vías que se han agotado para frenar este despojo. Para este punto retomo un comentario de Ramírez Fernando realizado en el grupo antes citado (ligeramente editado para su apropiada lectura):

“Después de muchas asistencias al congreso del estado, de mentiras, de «supuestas negociaciones», de engaños, de miles de mañas y jugadas chuecas —por ejemplo llenar de acarreados los recintos legislativos—, de cerrarles la puerta a los manifestantes, de una cantidad infinita de actos cínicos, el buen amigo Filiberto Sánchez Gurrola, en la desesperación de defender los recursos y viendo el avance de la empresa usurpadora, saqueadora, ilegal en todos los sentidos, tomó la decisión junto con su hijo de subirse a lo más alto de las instalaciones de esta cervecera para llevar un mensaje colectivo: “¡Fuera Constellation!”. De salir a la venta en Mexicali la cerveza de esta compañía, habrá de tener un sabor a sangre, a ecocidio, ¡a muerte! Lo único que se está pidiendo es el respeto a la vida de todos los habitantes de la Baja California, la no corrupción de las instituciones y el respeto al derecho ajeno. EL AGUA ES DE TODOS, NO DE LOS VENDE PATRIAS, NO DE LAS EMPRESAS SAQUEADORAS Y EXPLOTADORAS DE LOS RECURSOS DE LA NACIÓN”.

Hace unos minutos tuve la oportunidad de entablar una brevísima conversación con Filiberto. La intención era hacerle una transmisión en vivo para preguntarle cómo estaba la situación. Su respuesta a mi propuesta dejó en evidencia su situación: “Está lloviendo y me queda como 4% de pila. Voy a esconderme porque creo que van a intentar subir para desalojarnos. Lo hacemos después, adiós”.

Ahora, más que nunca, debemos demostrarle a «Don Fili» que no está solo, que somos miles quienes queremos lo mismo que él: respeto a los recursos de todos, cárcel a los corruptos, verdadera impartición de justicia y cese de la simulación y el abuso de las autoridades.

Hasta el día de hoy los bajacalifornianos han resistido, han frenado la aprobación de la megadeuda y desafiado a una clase política que no le envidia nada a la carroña del centro de la república. Sin embargo, la participación de la sociedad civil no ha sido suficiente para impedir que sigan adelante los planes del gobernador y el Congreso Local de dejarnos sin agua, de condenarnos a la sequía mientras le venden agua a una empresa cervecera y exportan la producción de las desalinizadoras a Estados Unidos.

La sangre hierve cuando uno sabe que las plantas desalinizadoras, bajo el esquema de APPs, serían pagadas por nosotros los bajacalifornianos, haciéndonos acreedores de una de deuda de más de 82,000 millones de pesos… ¡para que una empresa privada pueda venderle agua a Estados Unidos! La privatización neoliberal de los recursos (en este caso, el agua) se ha encontrado en Baja California con un botín económico que no ha pocos hace babear, en particular, a empresarios israelitas. Sin embargo, retomando un argumento firme del artículo de Iván Martínez, hay que entender que “¡El agua no se puede vender porque es un bien nacional!”.

Si usted está igual de indignado que su servidor, que Filiberto y que los cientos de cachanillas que saldrán a marchar este domingo 12 de noviembre para expresar su hartazgo ante tanta corrupción e impunidad, puede usted comenzar a asumir su deber cívico de forma sencilla: comparta la información sobre los planes del saqueo, lea el artículo completo del agua desalada para su exportación, convoque a una movilización en su ciudad, externe su solidaridad y apoyo a los activistas que defienden lo que es de todos, ¡no se quede callado!

Cierro estas reflexiones con palabras de quien ya es un ícono de la valentía, con la esperanza de que Filiberto se encuentre bien allá arriba, y siga resistiendo: “Porque no podemos seguir viviendo en la situación en que estamos la gran mayoría de los Mexicanos, mientras unos cuantos saquean y venden nuestro país. ¡VIVA MEXICO VIVA LA PATRIA y VIVA LA RESISTENCIA!”.