El muro: La visión de un niño hacia los problemas

En el mundo del teatro se dice que para ser director debes de ser actor primero, entender ambos mundos para luego controlar el universo sobre el escenario. Así fue como inició su presentación Elba Cortez, ganadora del premio estatal de literatura en el 2016, quien el 25 de octubre compartió su obra para niños más reciente El muro, como parte de los eventos del Festival de Octubre.

Ana Paula Cortés*/ A los 4 vientos

Introduciendo a la actriz, directora y dramaturga estuvo Michelle Guerra, compañera escritora y actriz que fue parte de la compañía que Elba Cortez inauguró.  Guerra, luchando contra los nervios, triunfó en comunicar al público el recorrido de “su directora”, aclarando cómo su nueva obra tiene una premisa sencilla pero importante,  pensada en niños y sus preocupaciones.

La obra trata sobre un muro que divide a una ciudad que antes era un conjunto, exhibiendo como esta barrera hace que los habitantes desconfíen de los del otro lado a pesar de que antes eran compatriotas. La obra para niños va más allá de un muro geográfico, haciéndote entender que el mundo está lleno de restricciones invisibles: sociales como los prejuicios, las costumbres arcaicas y el maltrato a lo que es distinto.

El teatro, contó la protagonista de la noche, te mantiene en contacto con esa curiosidad científica digna de los niños, que son poseedores de un hambre perpetua e insaciable por descubrir las verdades del mundo. Es por eso que Cortez, inspirada en su hijo y su temor a las amenazas de Donald Trump y su famoso muro, decidió escribirle esta obra.

Presente en el pódium de honor estuvo Aida Corral, artista plástica que ayudó a Elba Cortez a ilustrar su obra, trayendo a la vida junto con la historia una “primera puesta en escena”.

“Fue una experiencia nueva, mi primera vez ilustrando un libro” comentó Corral que, a pesar de los desacuerdos y choques de estilo, logró crear personajes minimalistas, expresivos, con narices tipo clown y adornos  suficientes para hacer al libro una pieza bellísima.

Otro detalle de la obra es que el libro tiene un espíritu muy femenino ¿Por qué? La hipótesis de Elba Cortez es que el teatro para niños es una tarea que mayoritariamente mujeres se han echado  al hombro, ya sea por el instinto maternal que poseen o porque le han ganado la carrera a los hombres en este competitivo mercado laboral.

Ilustración por Aida Corral en El muro

Fueras amante del teatro o no, esta charla con la escritora fue una experiencia llena de retroalimentación. El ver como una dramaturga habla sin pena de la visión que tiene de “un mundo donde los niños puedan desarrollarse sin ese rechazo de ser diferente”, y el modo en el que transmite esto en su trabajo, fue delicioso, un nuevo conocimiento que sin ayuda, jamás se nos hubiera ocurrido.

A veces queremos dejar guardados a los niños, no informarles o pedirles su opinión porque son pequeños, porque no están listos para recibir los golpes de la vida, opinar sobre conflictos o que den soluciones. Al final, esas decisiones dan como resultado un futuro en el que ellos vivirán y del cual no tuvieron oportunidad de opinar porque “eran niños”.

El teatro para niños no está compuesto de historias para tontos con chiste fácil, está compuesto de historias que quiere hacerlos reflexionar, sentirse entendidos y en contacto con las cosas que están pasando actualmente. El teatro para niños es un teatro para personas pequeñas con dudas, miedos, preocupaciones y respuestas, que tarde o temprano dejarán de ser pequeños.

 

* Ana Paula Cortés Ruiz es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, actual practicante en 4vientos. Ganó tercer lugar en el concurso anual “El joven y el mar” en el 2010 y aspira a ser una escritor publicada. Ha colaborado en medios periodísticos como La Gaceta UABC y  escrito para Caracol: museo de ciencias y acuario cuentos inspirados tanto en la fauna y flora de la Baja California, como en la cultura y costumbres de la península.