REDES DE PODER: Traición perfecta (2ª de 3 partes)

Digna Ochoa fue víctima de una traición. Al menos por parte del estado que no le brindó seguridad, esa traición fue perfecta.

Alfonso Torres Chávez* /A los 4 Vientos

Desde el momento en que miembros del ejército mexicano interpusieron un cerco de vigilancia sobre la abogada el ambiente adquirió un aire sucio.

Digna recibió amenazas al igual que los abogados del centro de derechos humanos Miguel Agustín Pro.

Durante su estancia en Guerrero sistemáticamente fue vigilada y amenazada.

Foto publicada en internet por La Voz del Anáhuac

Su exilio en Estados Unidos le permitió tener una relativa estabilidad emocional ante las amenazas constantes.

Si recibió amenazas es porque su trabajo tocó  intereses.

El despacho en el que trabajaba, su equipo de trabajo también fue amenazado.

Si analizamos las cosas van más al fondo. Si la muerte de Digna Ochoa fuese producto de un homicidio común, nadie se hubiera tomado la molestia de realizar una vigilancia durante meses sobre su despacho.

La teoría del suicidio es una versión que suena inverosímil. Aunque la femoral es una arteria de importancia es evidente que nadie se va a suicidar disparándose en la femoral y esperando a desangrarse para luego, cambiar el arma de fuego de mano y dispararse en la sien.

Cartel publicado en internet. Digna Ochoa Plácido «ejecutada por el estado» el 19 de octubre de 2001, a la edad de 37 años

Además, aunque los disparos dejan rastros de pólvora, hay que recordar que en las manos de Digna había un polvo blanco parecido a la harina o al almidón. Nadie se auto macula las manos por accidente.

Ante la versión oficial pareciera que Digna fue la inventora tanto de su martirio como de las amenazas que recibió durante años.

Evidentemente, quien quiera que la haya amenazado y asesinado, sabía perfectamente de sus actividades y tenía conocimiento pleno de su trabajo.

Los Tupos, un grupo de choque que disuelve manifestaciones en Guerrero, fue coordinado por Rogaciano Alba Álvarez, con quien Digna tuviese algunos conflictos por su trabajo.

Uno de los principales promotores de la versión del suicidio fue Enrique Flota, una persona que se vio afectada por la defensa que Digna hiciera de quienes se sentían olvidados por el aparato de justicia mexicano.

Además tanto Pilar Noriega como Digna Ochoa recibieron amenazas y como mencionamos antes, ambas habían recibido anónimos como:

HIJA DE PUTA, TE TENEMOS BIEN UBICADA.

CONDOLENCIAS POR LA MUERTE DE DIGNA OCHOA Y PILAR NORIEGA.

PENSABAS QUE YA NOS HABÍAMOS OLVIDADO DE TI…

HIJA DE PUTA, PRONTO TE CARGARÁ TU CHINGADA MADRE...

Los textos que acabamos de leer forman parte de las amenazas escritas que la abogada recibió.

Foto: Luis Omar Montoya Arias (internet)

La muerte de Digna Ochoa es una pléyade de eventos. Desde la muerte de Norma Corona, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Sinaloa en 1990, han sido asesinados o han desparecido varios defensores de derechos humanos.

Digna  pudo haberse quedado exiliada en Estados Unidos pero decidió regresar aunque ya no recibía protección oficial desde su separación del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro.

En la próxima entrega analizaremos las estrategias del estado para intimidar a Digna Ochoa.

Imagen de portada: Digna Ochoa. Foto: La Jornada Veracruz

 alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la UABC. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA- Tijuana. Especialista en Derecho Constitucional y Amparo. Académico-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com