¿Cómo ser un ciclista urbano y no morir en el intento?

Españoles y Aztecas, Harry Potter y Voldemort, El lado oscuro vs. La Fuerza, ciclistas y conductores.

Ensenada, siendo una ciudad amigable donde más de la mitad de los ciudadanos se conocen, y éstos mismos se tardan diez segundos en avanzar cuando el semáforo se pone en luz verde, se han dividido en dos bandos que llevan décadas peleando por sus respectivos derechos en las calles, sin darse cuenta que las claves para lograr una coexistencia es el respeto y la educación.

Ana Paula Cortés*/ A los 4 vientos

La plática ¿Cómo ser ciclista urbano? realizada en Kaori -ubicado en CEARTE- el pasado 28 de septiembre estuvo  a cargo de Roberto Romero, maestro en ciencias y activista que viviendo en carne propia su misión llegó montado en dos ruedas a la tertulia, donde un público con toda variedad de edades lo esperaban curioso de lo que había por aprender.

La tarde se fue no solo en las reglas de comportamiento que un ciclista urbano debe de tener en Ensenada, sino en los pasos a seguir antes de salir de casa:

-La bici es como los zapatos, debes de encontrar la que más te acomode y eso consiste en fallo y error, si eres nuevo en el mundo de las dos ruedas “cómprese una barata” fue el consejo de Romero

-Se dio un recorrido breve por las partes de la bici, haciendo hincapié en las lámparas ya que algo vital cuando sales a rodar, no importa a qué hora sea, es asegurarte de que los conductores te vean.

– Mantenimiento y revisión de la bici: Limpiarla con trapo húmedo y cubrirla cuando no esté en uso, lubricar cadenas, checar y mantener presión de llantas, verificar ejes, gomas de freno y que ningún componente este flojo porque, a pesar de lo que muchos pueden pensar: “La bici no debe de sonar”.

– Kit del ciclista: equipo para desponchar, bomba de aire, llave 15, juego de llaves, y mochila donde colocar lo necesario.

– Tener una ruta mental siempre marcada y tratar de evitar las vías principales donde los carros acostumbran ir rápido, distraídos y por arriba del límite estipulado.

Lecciones y consejos dados por Romero y los presentes con experiencia hubo de sobra pero fue inevitable notar como éstos no eran dirigidos a “la seguridad”, sino a “si hago esto o aquello es una cosa menos que el perito tendrá para poner en mi contra en caso de accidente”.

En el reglamento de tránsito hay artículos que menciona lo que los ciclistas deben de hacer pero estos son ambiguos como “Ir pegado al lado derecho de la vía” cuando esa frase es una cuestión que abre puertas a más de una interpretación.  

Romero expuso que el ciclista debe circular a favor de la vía. Además comentó que hay reglas que ponen en peligro a los ciclistas, tal es el caso de la instrucción  “ir pegado a la extrema derecha” -estipulada en el artículo 22-, que involucra que el ciclista quede en un limbo entre los carros andando y los estacionados donde un portazo de los segundos se convierte en una amenaza con alcance mortal.

Llevar casco no es obligatorio, no está en el reglamento de tránsito y su uso no es forzado en muchísimos países alrededor del mundo, pero Roberto Romero aconseja usarlo porque así evitas que el perito o un conductor molesto diga “ah, es que no llevaba el caso” cuando éste solo ayuda en accidentes de menos de 27 km por hora. Y, por irónico que suene, se ha demostrado que los conductores son más agresivos con ciclistas con casco. Supone el maestro porque “ya van protegidos”.

Tristemente, Ensenada se ha vuelto una ciudad donde las calles pertenecen al carro y nada más. Los peatones son atropellados por cruzar calles, los ciclistas por decidir usar un medio de transporte más amable para el ambiente y el estado físico.

Se entiende la molestia del conductor, al saber que éste está educado a pensar que “las calles son de los carros” cuando las calles son servicio público para todos, donde el punto número uno, por arriba de cualquier ley, enseñanza y costumbre debería ser: no hacerle daño al prójimo.

A cualquier interesado: ciclista, conductor o peatón que quiera aprender más sobre el tema pueden agregar a Facebook el grupo Ensenada se mueve donde expertos como Roberto Romero les ayudarán a entender el problema, maneras de solucionarlo o, en el caso más triste, como protegerse.

Si por un momento el conductor se estacionara y fuera a pláticas como las de Kaori abierto a entender el punto de vista de los ciclistas y las pequeñas precauciones que puede tomar para mantener la vida de muchos a salvo, ni siquiera se necesitaría la intervención del estado para proteger a x o y grupo, ya que la población se estaría autorregulando, tomando el control de algo increíble en sus manos: su bienestar y seguridad.

 

* Ana Paula Cortés Ruiz es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, actual practicante en 4vientos. Ganó tercer lugar en el concurso anual “El joven y el mar” en el 2010 y aspira a ser una escritor publicada. Ha colaborado en medios periodísticos como La Gaceta UABC y  escrito para Caracol: museo de ciencias y acuario cuentos inspirados tanto en la fauna y flora de la Baja California, como en la cultura y costumbres de la península.