Pares y nones: Un corto que hizo su suerte

El salón rojo es una habitación cuya esencia es perceptible mas inexplicable.
Es uno de esos lugares que te hacen sentir en casa a pesar de no haberlo visitado antes, que te brinda seguridad aunque leyendas de fantasmas lo rodeen, que te hace adentrarte en los recuerdos de otra época en la cual el Riviera recibía a personas que ahora son historia.

Ana Paula Cortes*/A los 4 vientos

Con sus techos de madera con adornos coloniales, candelabros que han visto mejores tiempos y unas famosas cortinas de terciopelo rojo, fue este salón el escenario para que Goyo Carrillo, ensenadense, actor, guionista de teatro y de cine, presentara su película Pares y nones como parte de El ciclo de cine independiente; una travesía por la vida e hiperrealidad de un par de veinteañeros a que son, traen y les gusta la fiesta.

Realizada hace cuatro años y grabada en la ciudad de Tijuana, Pares y nones sigue la vida de Joel y sus dos amigos: Olga y Tavo, los cuales alternan su tiempo en vivir la miseria y contratiempos de su cotidianidad y excederse en la fiesta, su escape de la realidad.

Grabada en blanco y negro, con cámara en mano, close ups a su máxima potencia, una escaleta como guion, luz natural y desenfoques constantes, la propuesta de Carillo no fue solo contar una historia, sino que el espectador se diera cuenta del fenómeno que es recordar el pasado y como estas visiones son borrosas, y a veces se confunde el sueño con la realidad.

Mientras que la mayoría de los personajes vivían en el presente, el protagonista tenía la habilidad de ver más allá, de anticiparle al espectador lo que pasaría aun después de que los créditos aparecieran, y de contar su pasado, detalles que hasta el final te dejan con una idea rumiando en tu cabeza: ¿era el pasado lo que me contaba Joel o fue el futuro?

Carrillo compartió que la historia nació hace nueve años cuando el guionista se detuvo a reflexionar en «esta imagen y sensación de la soledad acompañada». Tres personas, una habitación donde no se hablan, solo comparten un espacio, siendo eso suficiente para no sentirte un lobo solitario en el universo.

Aunque Pares y nones originalmente iba a ser una serie de cortometrajes de 25 minutos cada uno, la idea daba para muchos más. Y el sueño se logró, con la ayuda de amigos, amor al cine y a negarse a quitar lo que no tiene que ser quitado en el montaje.

Goyo Carrillo estudió cine en Barcelona, tiene experiencia de 10 años en escribir para teatro y una licenciatura en el mismo arte en Tijuana, pero aun con su preparación no dudó ser el chofer de locación en locación, guionista, director y mudarse a la ciudad de México para hacer el montaje de su obra que fue selección oficial en el Festival Internacional de Cine de Morelia.

El director ensenadense Goyo Carrillo con una de las actrices de su película

El humano es escéptico y se rinde ante los obstáculos, encontrando cualquier excusa para defender su ego, pero luego salen a la luz personas como Goyo, que durmiendo dos horas al día por dos semanas, ya está trabajando en su siguiente película, sin dudar en usar a Ensenada como el nuevo contexto de sus historias. La producción fílmica es posible y puede ser de calidad, solo se necesita dedicación, estamina y amor al arte.

 

* Ana Paula Cortés Ruiz es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, actual practicante en 4vientos. Ganó tercer lugar en el concurso anual “El joven y el mar” en el 2010 y aspira a ser una escritor publicada. Ha colaborado en medios periodísticos como La Gaceta UABC y  escrito para Caracol: museo de ciencias y acuario cuentos inspirados tanto en la fauna y flora de la Baja California, como en la cultura y costumbres de la península.