Circo, maroma y ciencia: la física detrás de los malabares

Los mesopotámicos tenían acróbatas, los chinos malabareaban con toda clase de objetos, los griegos disfrutaban de ver leones comiéndose humanos, los aztecas de malabares con los pies y hoy el mundo disfruta de trapecistas, equilibristas, bailarines aéreos, payasos y contorciones realizado por “super chicos” o artistas con una flexibilidad y talento que nos hace creer que la magia no solo existe, sin que es nómada y viaja en una carpa blanca y roja.

Ana Paula Cortés*/ A los 4 vientos

Frases sabias como “al pueblo pan y circo”, en combinación con la publicidad agobiante y tu mamá opinando con unos ojos sinceros que “el circo es un lugar triste”, han hecho que los habitantes de este siglo olvidáramos la historia detrás de un arte que lleva 3000 años existiendo.

Pero digno de CICESE, borrando de nuestras mentes opiniones erradas desde su creación, la plática Circo, maroma y ciencia llega a romper no solo los prejuicios sobre el arte circense, sino a mostraros en vivo y directo la relación entre las hazañas de los artistas y la física.

A cargo de la conferencia estuvo la doctora y joven investigadora del departamento de óptica de CICESE, Karina Garay, quien no solo es una conversadora sencilla y encantadora, sino una admiradora de las hazañas que el circo puede llegar a guardar en su interior.

Pero como un circo, aunque sea solo una plática sobre él no es lo mismo sin un show, la doctora Garay estuvo apoyada de tres miembros de la Escuela Vocacional de Arte Circense (EVAC). Jugando un dúo de arte y ciencia que logró convertir a la velada en un evento que ni siquiera necesitó de palomitas para ser rico y vigorizante.

¿Qué es lo que hace que las esferas, las clavas y sombreros se mantengan en el aire y bajen en el momento preciso durante el malabarismo? ¿O que los equilibristas mantengan posiciones solos o en pares? una palabra: física.

En el caso del malabarismo el movimiento parabólico entra en acción, reaccionando con la fuerza que el hombre con nariz de payaso en el escenario le deposita al objeto en cuestión: fuerza exacta en el momento exacto.

Cuando se trata de equilibrismo, poses donde uno o más artistas mantienen figuras corporales tanto increíbles como bellas, las ejecutantes usan la física a su antojo: ideal utilización del contra peso, conocer por automático su punto de equilibrio, su centro y línea de gravedad, logrando por inercia la combinación perfecta.

 

 

La física es la respuesta a todo fenómeno natural, eso no se puede negar, pero los fenómenos físicos llegan hasta el punto donde el talento, una práctica dedicada y la genética comienzan: la flexibilidad, la gracia de las manos, las sonrisas coquetas y una pantomima cómica son cosas que solo expertos y amantes de este arte pueden lograr.

Los circos ya no son lo que muchos nos acostumbramos a ver en nuestra infancia: domadores de leones, montadoras de elefantes y jinetes de caballos, perritos bailarines y exóticos camellos. Pero todo a resultado para un bien, no solo porque los animales ahora son libres, sino porque el verdadero talento puede salir a la luz. Donde artistas como los de EVAC hacen un desplante de física en un envoltorio digno de aplausos.

 

* Ana Paula Cortés Ruiz es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, actual practicante en 4vientos. Ganó tercer lugar en el concurso anual “El joven y el mar” en el 2010 y aspira a ser una escritor publicada. Ha colaborado en medios periodísticos como La Gaceta UABC y  escrito para Caracol: museo de ciencias y acuario cuentos inspirados tanto en la fauna y flora de la Baja California, como en la cultura y costumbres de la península.