Ya van 81% más asesinatos dolosos que los ocurridos en todo el año 2016 en Ensenada

El asesinato de un hombre de 59 años la mañana de hoy en el fraccionamiento Valle Dorado, rompió la cifra record mensual que tenía el municipio de Ensenada y elevó a 123 el número de homicidios dolosos reportados este año ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE); es decir 55 personas (81 por ciento) más que la cifra anual de 2016.

A los 4 Vientos

30 de agosto del 2017.- Gilberto Estrada Osuna era el nombre de occiso, quien quedó muerto a bordo de su automóvil estacionado en la calle Lago Tequesquitengo al recibir tres impactos de arma de fuego que ejecutó el asesino.

Su muerte se sumó a 20 asesinatos dolosos previos que se conocieron este mes en diversos puntos urbanos y rurales de Ensenada. Los tres precedentes ocurrieron la semana pasada en las delegaciones de San Quintín, El Rosario y Colonet e incluyen la muerte violenta de otra mujer.

Con Gilberto Estrada el número de muertes en agosto llegó a 21, cifra que supera por uno el número record de homicidios premeditados en Ensenada: 20 en el mes de junio pasado.

El fotoperiodista Enrique Botello Abarca fue detenido por elementos de la policía municipal cuando presuntamente violó el perímetro de seguridad que estableció el grupo de Homicidios de la PGJE en la calle Lago Tequesquitengo.

Los hechos los narró así el fotógrafo luego de ser liberado:

El policía municipal que detuvo al fotoperiodista en la escena del crimen, Ello por orden de un agente ministerial. Al fondo a la derecha, de color rojo, el vehículo donde quedó el cuerpo sin vida de Gilberto Estrada (Foto: Enrique Botello)

“Llego a la escena del crimen y hay una cinta amarilla colocada una cuadra antes de donde había otra en la que se encontraba una patrulla. La primera cinta la cruzaban todos los peatones y clientes del mercado, incluso estaban descargando carne en ese momento.

La cruzo y me acerco a la segunda línea amarilla y desde ahí hago un par de fotos (sin cruzarla). El oficial municipal me indica que no puedo tomar fotos y le cuestiono porqué la gente camina sin problemas por ahí. Tomo una tercera foto y empieza a gritar un ministerial, dejando de hacer la importante labor que tenía a su cargo y corre hasta donde estoy, me dice que no puedo estar ahí y le comento lo mismo respecto a la otra línea y al tránsito de gente. Le ordena al oficial municipal que me detenga y de parte a sus superiores de lo sucedido. Trato de explicar de nuevo e insiste en que me detengan. El municipal empieza a revisar mis pertenencias, como lo indica el protocolo, el pericial me pregunta (asunto que no le correspondía) si traía algo ilegal dentro de mi mochila, insinuando la posesión de drogas.

Finalmente me remitieron a la comandancia, el trato por parte de los agentes municipales fue bueno, debo aclarar que fui esposado durante todo el trayecto a la estación.

Hay muchas preguntas en el aire respecto a los protocolos de acordonamiento y al comportamiento de lo elemento de periciales. Ni siquiera llegué a la segunda línea amarilla, al fondo se puede ver el cordón rojo”.

El policía ministerial que presuntamente ordenó la detención de Botello fue identificado por periodistas locales como el jefe del grupo de Homicidios de la PGJE en Ensenada.