A 23 AÑOS DEL TLC, MÉXICO CAMBIÓ PARA MAL…

A propósito de la re-negociación del TLC, que está realizando nuestro gobierno, el pasado 16 de agosto se publicó un artículo en el periódico El País” (España), por el periodista Ignacio Fariza, en el que hace un análisis de las secuelas del Tratado de Libre Comercio, firmado entre México, Estados Unidos y Canadá, hace 23 años.

Álvaro de Lachica y Bonilla* /A los 4 Vientos

Dice Fariza que “México ya no es el mismo país que en enero de 1994, cuando entró en vigor el  TLC,  ataría su devenir económico con el de Estados Unidos”. ¿Cambió para mejor o para peor? Y el analiza diferentes variables: 1.- el PIB per cápita,  2.-  salarios y  desempleo, 3.- la tasa de pobreza, 4.-  desigualdad y 5.- tipo de cambio.

1.- El PIB en México ha pasado de algo menos de 90 mil pesos anuales por persona en 1994 a casi 118 mil pesos a fines del año pasado. Puede parecer mucho, pero una tasa media de crecimiento ligeramente superior al 1% anual es bastante decepcionante para un país emergente que venía de expandirse a un ritmo del 3.4% por año entre 1960 y 1980, y la convierte en una de las economías más rezagadas de América Latina. «Si el TLC hubiese tenido éxito y hubiese restablecido la tasa de crecimiento de los años anteriores a 1980, México sería hoy un país de altos ingresos, significativamente por encima de Portugal o Grecia».

2.- Salarios y Desempleo.  «El diferencial salarial [con EE UU y Canadá] tenderá a cerrarse con el tiempo», auguraba en ese entonces el ex  secretario de Comercio mexicano, Jaime Serra Puche. 23 años después, los datos dan la espalda a este pronóstico. El salario medio real —ya descontada la inflación— apenas ha subido un 4% en el periodo y aunque en EE UU y Canadá el sueldo promedio ha crecido a una tasa inferior a la del conjunto de la economía, el diferencial con sus vecinos del norte se ha ampliado casi al diez por uno.  La contención salarial aplicada en México desde 1994 ha logrado su principal objetivo: atraer a empresas estadounidenses, sobre todo manufactureras, con costos laborales muy bajos, incluso por debajo de China. Y, ha provocado un calvario para millones de trabajadores mexicanos, especialmente para aquellos que cobran el  salario mínimo,  uno de los más bajos de Latinoamérica.

Imagen publicada en internet por el portal SinEmbargo el 11 de abril de 2017 ( http://www.sinembargo.mx/11-04-2017/3189699)

La evolución del desempleo en estos 23 años, arroja noticias un poco más alentadoras para México: el porcentaje de personas que buscan y no encuentran trabajo ha caído en dos décimas desde la entrada en vigor del tratado, aunque el subempleo está hoy en el 7.7%, por debajo de las cifras de principios la década pasada.

3.- La tasa de pobreza en México en el 2014 fue de 55.1%, un nivel mayor al de 1994, lo que quiere decir que en 23 años después de que se firmó el TLCAN, hay 20.5 millones de personas más que viven por debajo de la línea de pobreza.

4.- Desigualdad: México arrastra, desde mucho antes del TLC, un serio problema de inequidad entre sus ciudadanos, que sólo ha sido amortiguado en parte durante los 23 años de libre comercio con la primera potencia mundial. El coeficiente de Gini, un índice que mide el grado de concentración de la renta y en el que uno es la inequidad absoluta y cero es la igualdad total entre todos los miembros de la sociedad, ha pasado de 0,54 a 0,49. Un avance, pero inferior de lo que cabría esperar para un país como México: el 1% de la población, tiene hoy un tercio de la riqueza nacional.

5.-Tipo de Cambio.– La debilidad del peso frente al dólar ha sido la nota predominante en los 23 últimos años, la divisa mexicana ha pasado de cambiarse a cuatro pesos por dólar antes de la firma del pacto comercial norteamericano a 18 en la actualidad. La principal consecuencia de la depreciación ha sido un incremento de la competitividad de los productos mexicanos y del valor de las remesas, acompañado de una pérdida de poder adquisitivo de sus ciudadanos.

A nosotros nos vendieron la idea en 1994 (Salinas de Gortari), que el  principal objetivo del TLC  era mejorar las condiciones de comercio entre estos países, al eliminar los obstáculos al comercio y facilitar la circulación transfronteriza de bienes y servicios, además de promover condiciones de competencia justa, lo que llevaría a México a lograr el progreso económico que no le había sido posible alcanzar con las políticas proteccionistas que prevalecieron hasta su entrada en vigor.

Diversas organizaciones civiles, principalmente de campesinos, se manifestaron el miércoles 16 de agosto de 2017, por calles de Ciudad de México, en contra del TLCAN. Foto: José Méndez/ EFE

Ante la exigencia de Trump acerca de renegociar el TLC,  vale la pena preguntarse si no es la mejor opción para que México pueda reflexionar acerca de las ventajas y desventajas que le ha traído este acuerdo comercial. La dependencia económica, la poca capacidad de competencia y los pobres indicadores de la economía mexicana son focos rojos para todo aquel que quiera examinar con detenimiento este tratado que para algunos ha significado la modernización comercial del país, pero que para otros, nos ha relegado hasta el fondo de la región latinoamericana.

Imagen de portada: La desigualdad social se ha profundizado en México en las últimas tres décadas. Foto: internet/Grupo Sipse

ALVARO DE LACHICA* Álvaro de Lachica y Bonilla. Representante en Ensenada de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale94@gmail.com