Defender a México de la amenaza Trumpista

De todos los mitos  neoliberales que se emplean a la hora de “defender a México” de Trump, tal vez ninguno sea tan sinvergüenza y desfachatado como el que se refiere a los sueldos de los trabajadores mexicanos en la re-negociación del TLC, que se llevará a cabo dentro de algunos días.

Álvaro de Lachica y Bonilla* / A los 4 Vientos

El güero Trump ha criticado a los mexicanos por quedarse con empleos estadounidenses. Ahora trata de conseguir que los trabajadores al sur de la frontera obtengan un aumento salarial. Trump quiere evitar que las empresas se trasladen a México, donde los trabajadores ganan mucho menos que sus pares en EU y cerrar esa brecha podría convencer a las firmas de quedarse en su país.

El plan original del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) era crear una clase media en México que pudiera pagar por los bienes importados de sus principales socios comerciales, pero en la práctica los bajos sueldos se volvieron una ventaja competitiva para México.

Una reforma laboral sobre los salarios promete ser uno de los temas más espinosos en la próxima renegociación del TLCAN. El gobierno de Estados Unidos buscará que los mexicanos sean mejor pagados, esto como parte de su objetivo de que menos empresas estadounidenses se muden a nuestro país

La mano de obra barata, que México dice que le da competitividad a toda la región, es uno de los motivos por el que muchas empresas apuestan a invertir en nuestro país. El déficit comercial entre EEUU y México, llega a los 64 mil millones de dólares a favor de nuestro país.

El salario de los trabajadores mexicanos se ha empobrecido dramáticamente de 1994 a la fecha. Hoy la mano de obra china es 43% más cara que la mexicana. En China los trabajadores cobran anualmente más de 10 mil dólares, mientras que en México el promedio es de  6 mil 700 dólares, según análisis de Banorte-IXE, con datos del Banco de México y La Secretaría de Trabajo y Previsión Social, así como de China Statistical Yearbook y China Labour Bulletin. Foto: Pedro Valtierra/Cuartoscuro

Es cuestión de hacer cuentas. Sí bien el sueldo mínimo en México ha crecido 424% en términos nominales desde que entró en vigor el TLCAN (1994), el movimiento es insuficiente para nivelar el piso frentea los trabajadores estadounidenses y canadienses. Si esto lo trasladamos a las maquiladores, el salario en México muestra una reducción de 14.7 %, en los últimos 10 años, en tanto que en los Estados Unidos, los sueldos en la industria manufacturera creció 18.4 %.

Caricatura publicada en www.ruizhealytimes.com.

No quisiera entrar en la discusión, un poco ociosa por el momento, de si las demandas norteamericanas son buenas o malas para México, prefiero comentar lo bien que nos están defendiendo nuestras autoridades en Economía, que en lugar de considerar los planteamientos americanos, están concentrados en contra-atacar a sus pares, argumentando que los contratos colectivos de trabajo de sindicatos mexicanos contienen una serie de prebendas que son superiores a las observadas en contratos de gremios estadounidenses. Entre las prestaciones que se pondrían en la mesa para incluirlas en los contratos de EU se encuentran el Reparto de Utilidades y conceptos de previsión social como aguinaldo, ayuda de despensa, comedor, transporte, uniformes, así como los niveles de las contribuciones a los sistemas de seguridad social… ¿Qué tal?

Eso se llama cinismo, nuestros gobernantes, no se han dado cuenta que cuando se aprobó el TLC, hace más de dos décadas, los bajos salarios de los trabajadores mexicanos, comparados con los obtenidos por sus homólogos norteamericanos y canadienses, fue uno de los atractivos más importantes para atraer inversión a México. Se suponía que ese diferencial se iría reduciendo a medida que la demanda de empleo calificado superara la oferta, y en la medida que el diferencial de ingreso de la población entre las tres naciones se redujera. Este efecto de “derrama económica” provocaría a su vez que la migración laboral mexicana se redujera a su mínima expresión, ya que no habría necesidad de buscar empleos bien remunerados fuera de México.

Como bien se ha documentado, ninguno de estos supuestos se cumplió. La migración no se contuvo con el TLC, mientras que la desigualdad salarial entre los países se profundizó

¿Qué tanto podrían aumentar los salarios en México sin reventar nuestro sistema económico? Es una respuesta que se definirá en poco tiempo. Lo que se vislumbra es que ¡México dejará de ser el protectorado de los sueldos de hambre, gracias al impulso de Trump!

Donsld Trump y Enrique Peña Nieto. Foto: W Radio.

No deja de ser una paradoja que la justicia salarial que tanto se ha demandado en nuestro país, podría llegar  ahora desde el exterior, de la mano del enemigo  número uno de los mexicanos

Imagen de portada:caricatura de horax publicada en labanderanoticias.com

ALVARO DE LACHICA* Álvaro de Lachica y Bonilla. Representante en Ensenada de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale94@gmail.com