A DOS DE TRES CAÍDAS: El vuelo de las mariposas de agua

En el aire, los sentimientos tomaron forma, los sueños antes terráqueos se metamorfosearon y adquirieron alas… ¡volaron!

Arturo Ruiz, el Súper Cívico* / A los 4 Vientos

Bajo el sol, miles de mariposas de agua danzando en grácil vuelo, se aglutinaron fusionándose y formaron lluvia.

Así, mi memoria te atrapa con su frágil red, como un recuerdo líquido y transparente.

Eres una mariposa de agua, eres lluvia. Agua inasible que se escapa de las manos pero que deja la sensación clara y fresca de un tiempo mejor.

Mariposas de agua atemporales, mariposas construidas de sueños y recuerdos de seres que aun sienten y aman.

Mariposas de agua que vuelan sin prisas, formando arcoíris, ellas caerán a tierra dando vida al fértil suelo.

Mariposas de agua creadoras de vida que huyen del encierro, que se aferran a la naturaleza y que huyen de la destrucción industrializadora de la materia.

Mariposas de agua transformadas en miles de serpientes líquidas que abren la tierra formando ríos, arroyos y silbantes cascadas.

Mariposas de agua contenidas en océanos, mares y lagos que en sus entrañas permiten la vida de la tierra. Mariposas de agua…

Imagen publicada en el blog Rincón del Tibet

Y así, hoy por hoy, en el ámbito mundial, las sociedades dependen del agua, de nada sirve ni el oro, ni el petróleo, ni el desarrollo tecnológico y tampoco sirve el contar con grandes extensiones de tierra. Todos saben que, sin agua, no hay nada.

Y, sin embargo, en la estúpida carrera hacia la autodestrucción humana, la visión obtusa y mercenaria de unos cuantos impera, sometiendo el “desarrollo civilizatorio” a golpes de industrialización de todo, a la producción de alimentos bajo el modelo de cultivos intensivos, y a una visión geopolítica y antropocéntrica de empoderamiento, a través de la retención del agua en presas gigantescas, acabando con ríos, deltas y lagunas.

La especie humana, cual bacteria en cultivo artificial, continúa creciendo sin ton ni son… acabando con todo, sin entender que terminara aniquilada por sus propios metabolitos, hundida en sus excrementos y desechos. ¿No hay conciencia?

Y no, no se trata de una visión catastrofista, ni tampoco de una voz contra la civilización, ni el avance científico y tecnológico. ¡No! Por el contrario, esta es una voz humanista que se suma al grito de la tierra, que nos pide hacer un alto y ponderar lo que estamos haciendo con nuestro entorno y con nosotros mismos.

Y en este sentido, en una región como la nuestra, en donde el agua escasea, por habitar una zona árida con escasas lluvias en invierno y en donde dependemos de un acuerdo internacional para obtener agua del Río Colorado,  no podemos, bajo ninguna circunstancia, permitir más desarrollos industriales que usen agua en grandes cantidades, cuando este recurso ya se dosifica y regatea en miles de hogares.

El Valle antes de Mexicali. Vista satelital del delta del río Colorado. (Foto: www.mirror.co.uk).

Claro que es también necesario, que el gobierno y los agricultores del Valle de Mexicali, establezcan acuerdos y tecnologías hídricas, para ya no seguir regando las tierras con el sistema de agua rodada, que por las condiciones edafológicas y climáticas de Mexicali, implica un gran gasto de agua, es más, implica un despilfarro de agua en esta región donde el agua es un recurso escaso y de gran importancia social, económica y ecológica.

Por tal razón, en mi lógica, es correcto rechazar la instalación de la planta cervecera de propiedad extranjera Constellation Brands, porque será un gran consumo de agua que hace falta para otros procesos e incluso para destinarla a las regiones de la costa del Baja California, en donde se carece de este recurso.

Pero que no nos engañen ni dividan, la sociedad debe rechazar esta planta cervecera, no solo por criterios ecológicos y en defensa del agua, debe rechazarla también, para sentar un precedente entre los gobernantes en turno, para evitar que se continúen autorizando proyectos a costa del patrimonio público, para impedir la práctica del nepotismo, del tráfico de influencias y del desprecio a las leyes ambientales.

Es decir, que no podemos aceptar ese proyecto cervecero, porque el gobierno vendió tierras propiedad del estado a esta empresa a precios bajísimos; porque la construcción del acueducto se entregó a empresas de socios del gobernador; porque la construcción de la planta la está realizando la empresa de un senador panista. Porque no existió nunca, un manifiesto de impacto ambiental y porque este desarrollo pretendió engañar al pueblo.

Es cierto, también hay que abrir la entidad a la inversión privada nacional e internacional, pero siempre y cuando se hagan las cosas bien, que no sean inversiones depredadoras ni del recurso humano ni de nuestros recursos naturales.

Por eso, inicie evocando a las mariposas de agua, porque si no las cuidamos, cuando ellas ya no vuelen, nuestro fin estará cerca.

Además de que todos sabemos que valen más el agua y la vida que las cuentas de banco de los industriales y gobernantes corruptos… y por supuesto que sabemos que el agua y la vida de nuestras comunidades, valen más que las cervezas de exportación… ¡O no?

P.D. En este caluroso verano bajacaliforniano: ¡Salud! con una cerveza artesanal producida en Baja California sin efectos de depredación ecológica.

Imagen de portada: Mariposa de agua. Foto: internet (ttps://www.fondosgratis.mx/items/fantasia/surrealistas/6434_mariposa-de-agua/full/2/)

* Jorge Arturo Ruiz Contreras. Biólogo. Ex subprocurador de Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada. Asesor político de grupos parlamentarios en el Poder Legislativo de Baja California