REDES DE PODER: La historia enseña

En marzo de este año se cumplieron 23 años del magnicidio de Luis Donaldo Colosio.

En 23 años sin Colosio, México ha cambiado.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

El ambiente político de la época era épico. La confusión dentro de las filas priístas hizo declarar al presidente Salinas: «No se hagan bolas, el candidato es Colosio». ¿Por qué retomar un magnicidio como este cuando han pasado 23 años? Porque la única manera de no repetir errores es conocer la historia.

En youtube la plataforma mundial de videos, hay una transmisión de poco más de dos horas que sintetiza la crónica. Después del asesinato de Álvaro Obregón en el restaurante La Bombilla de la Ciudad de México, víctima de la bala de un fanático religioso, José de León Toral.

Diana Laura Riojas, con su esposo Luis Donaldo Colosio (Foto: internet)

-¿Por qué están tan asustados?, ¿un palo hace tanto daño?-, preguntó llorosa Diana Laura Riojas, la esposa de Colosio al llegar al hospital. A su esposa, se le dijo que el candidato había recibido el golpe de un palo en la cabeza. Federico Arreola, periodista y amigo de Colosio contestó a la viuda: No fue un palo, fue un balazo y vamos a echarle ganas. Diana Laura recordó que cuando estuvo enferma su médico personal la sacó adelante, –si a mí me sacó que estoy tan flaquita, pues a él con más ganas– le dijo llorosa a Arreola. La muerte de Colosio desplegó miles de interrogantes y provoco en el país la fuga de miles de millones de dólares ante el temor de los inversionistas de la crisis política, desplegada por el asesinato del candidato presidencial del PRI, el partido dominante en esa época.

El 8 de junio de 2012 el cineasta mexicano Carlos Bolado, presento «Colosio, el asesinato», una película que recrea los momentos finales de Luis Donaldo Colosio, el ambiente que vivía el país y aporta datos fríos respecto al asesinato de Colosio.

Desde el corto cinematográfico, la película invita a la reflexión. Verla despejó dudas, recordó momentos, removió historias.

La muerte de Colosio nos recuerda que el sistema político no ha cambiado de fondo.

Dos balas, una en sedal en el abdomen y otra en la cabeza a la altura del pabellón de la oreja provocaron muerte cerebral al candidato.

Algunos datos nos dan ideas de lo que podría ser una teoría válida.

La investigación del asesinato de Colosio fue dirigida por un procurador y cuatro subprocuradores.

Las líneas de investigación incluyeron hipótesis sobre la participación del crimen organizado, el sistema político y grupos empresariales. Las autoridades concluyeron que ninguna de éstas podía probarse.

15 personas que estuvieron relacionadas a los sucesos de Lomas Taurinas murieron en forma violenta en los meses siguientes… La PGR determinó que ninguna de esas muertes tuvo que ver con el caso Colosio.

50 versiones de personas que dicen haber tenido conocimiento previo del atentado fueron desechadas.

Mario Aburto, «el asesino solitario». Bajo la sospecha y el rumor entre la clase política y la ciudadanía de que fueron «dos Aburtos», uno el detenido momentos después del asesinato en el mítin de Lomas Taurinas, otro el presentado posteriormente ante los medios de comunicación formalmente preso y acusado de homicidio. (Foto: internet)

También se investigaron 35 alteraciones de evidencia, pero se consideró que ninguna de ellas fue lo suficientemente contundente  para alterar el resultado de la investigación.

Cuatro personas detenidas fueron absueltas por falta de pruebas.

El informe definitivo se publicó en el año 2000. La conclusión oficial:  Aburto actuó solo.

Desde 1994, la violencia en México, ha provocado más de 280,000 muertos, 3 millones de víctimas directas, 12 millones de víctimas indirectas.

Seguimos con interrogantes, pero lo que sabemos es suficiente para reconstruir una parte de nuestra historia que aún nos duele.

El histórico discurso del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, pronunciado el 6 de marzo de 1994, en el Monumento a la Revolución, a escasos 17 días de su asesinato en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California:

Imagen de portada: Ernesto Zedillo, quien había sido coordinador de campaña del candidato presidencial del PRI y se convirtió en candidato sustituto y presidente de México; el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari y el candidato Luis Donaldo Colosio, quien sería asesinado en plena campaña electoral. Foto: internet

alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la UABC. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA- Tijuana. Especialista en Derecho Constitucional y Amparo. Académico-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com