GATILLO: Novelo y Guadalupe Méndez, comprometidos con endeudar a Ensenada

Como bien sabemos quienes sospechamos que el dinero controla al gobierno desde que se inventó el capitalismo y el Estado, esta semana los ensenadenses recibimos la bella noticia de que el gobierno municipal decidió solicitar un nuevo crédito de 90 millones de pesos “para cubrir los gastos administrativos y financieros de diciembre pasado”, pasando así nuestra carga financiera a un monto de 831 millones de pesos.

Alberto Guerrero

Pero la buena nueva no termina ahí. Resulta que de esos 90 millones, 51 millones 808 mil 750 pesos serán utilizados para pagar… ¡sí, otro préstame bancario! En palabras de novelito, esta medida era necesaria para “tener un margen de operación para los próximos meses y estar en condiciones de cubrir las insuficiencias de liquidez temporal”.

Muchos ya sabíamos que la «reingeniería financiera» de nuestro presidente-empresario, contrario a las flores que se le han echado, ha sido un rotundo fracaso, y por el contrario, tal como lo publicara en su momento este medio, con Novelo ha crecido la deuda, el pasivo y la burocracia.

Es necesario apuntalar que esta crisis no es responsabilidad única del presidente municipal, pues en esta catástrofe hay otra persona que se ha encargado de hundir las finanzas de Ensenada: Guadalupe Méndez, quien en su momento fuera citada a declarar por la Sindicatura de Tijuana a la fiscalizadora municipal en torno a dos expedientes que la Dirección de Responsabilidades abrió en su contra por presuntos actos ilícitos que cometió en el XXI Ayuntamiento de Tijuana, en donde trabajaba.

A las decisiones que comprometen a Méndez hay que añadirles las cifras y datos de la investigación realizada por contadores independientes en marzo pasado:

“En la administración de Pablo Alejo López Núñez, y con la asesoría de la actual Tesorera, se contrató el préstamo de 206 millones 348 mil 944 pesos, el cual fue contratado a 20 años -o sea comprometido a 6.6 administraciones municipales-, con un importe de 192 millones 50 mil 936 pesos de intereses por pagar, dándonos un total de duda de 398 millones 399 mil 880 pesos.

“En la administración de Enrique Pelayo Torres gestionó otro préstamo al ayuntamiento, éste de 200 millones de pesos, lo cual incrementó la deuda y el pasivo, y de paso dio pie a todo los desvíos y la mala aplicación de los recursos federales provenientes de las participaciones federales, estatales y de recursos propios.

«Y en el arranque del gobierno de Marco Antonio Novelo, Méndez Maldonado gestionó y obtuvo un nuevo crédito con el Banco Interacciones, S. A., grupo financiero cuyo director general es el licenciado Carlos Hank González, por un monto de 77 millones 695 mil 900 pesos. Esto para cubrir las necesidades del ayuntamiento a corto plazo y con fecha de vencimiento al 30 de noviembre de 2017″.

Señor Novelo, con estas cifras parece que es evidente la incompetencia de su tesorera, al parecer comprometida únicamente con incrementar la deuda de Ensenada. Todo sea porque nuestra para ostentosa clase política pueda seguir robando de los impuestos; claro que sólo suficiente para disfrutar los lujos que las fiestas de la vendimia prepara cada año para la élite político-empresarial de la ciudad.  

Señor Novelo: ¿Por qué no comenzar a quitar a la gente mediocre de los puestos públicos para optimizar la administración de los bienes y servicios que a su gobierno le corresponde garantizarle a la población? ¿Por qué permitir más deuda y no proponer mejor que los sueldos de su gabinete se vean reducidos en un 50%, para que sientan la crisis como el resto de nosotros?

La respuesta a todas estas preguntas se estrellan contra una verdad indiscutible: nuestro presidente municipal, al igual que el resto de la clase política de México, parece pertenecer a la misma escuela de rapiña neoliberal también llamado “El Cartel del PRI”, más empresarios que políticos comprometidos con la gente.

El modus operando es el de siempre: conceder favores a las amistades (subiendo la tarifa del transporte público), permitir que funcionarios públicos incurran en actos que perjudican la economía popular (como darnos deuda de sobra para las futuras generaciones),  valerse de la demagogia para ganarse la jodida voluntad popular (prometiendo, por ejemplo, que los baches desaparecerían por arte de magia nomás iniciada su gestión), y en sí, valerse del poder público para hacer negocios privados y proteger intereses. ¿O acaso nos ha demostrado lo contrario, señor Novelo? Tenga cuidado, presidente, que esta deuda podría convertirse en una crisis que se le escape de las manos, ya los ciudadanos están acumulándole rencor:

Esta semana cerramos el gatillo con una buena noticia: ¡no habrá Museo de las carreras en Ensenada! Ello porque la iniciativa privada dijo no poder reunir los 130 millones de pesos necesarios para realizar la obra. Un golpe de suerte para la ciudadanía ensenadense. Claro, Score International parece aferrada a imponerle su cultura al porteño, y ahora plantea la posibilidad de abrir un «Salón de la Fama» en el Riviera. Así que no, queridos lectores, la defensa de la cultura no ha terminado; por el contrario, apenas inicia.