Automovilistas destruyen nidos y matan crías de aves migratorias en la Bahía de Ensenada

Las aves migratorias ante una amenaza: El humano y sus actividades «recreativas».

Liliana Ortíz Serrato* / Pro Esteros / A los 4 Vientos

El pasado miércoles 26 de julio, durante nuestro recorrido a la zona de anidación del Charrán mínimo (Sternula antillarum), vimos la triste realidad de su fragilidad como especie, sobre todo en esta etapa tan vulnerable ante un monstruo de metal que destruye todo a su paso.

Lo que vimos: dos pollos muertos, de no más de 2 días de nacidos, aplastados por las llantas de un vehículo que suponemos de turistas inconscientes. Fue triste ver a los dos pollos aplastados en su nido sobre la arena de la playa, pero más triste fue ver llegar a sus padres en busca de sus pequeños pollos recién nacidos y tratar de revivirlos, sin saber que estos nunca responderían a su llamado.

Los animales tienen memoria y seguramente estarán los próximos días regresando al nido en busca de sus dos pequeñas crías, hasta que su naturaleza les obligue a abandonar el nido aplastado.

No tenemos idea del gasto energético de esta pareja de charranes hicieron en viajar cientos de kilómetros desde sus sitios de invernación hasta la costa de nuestra ciudad, encontrar pareja, poner los huevos, empollarlos y alimentarlos el tiempo que estuvieron vivos, y todo esto para que alguien acabara con todo el esfuerzo, energía que fue en vano.

Los padres de los polluelos muertos regresaron al nido destruido. Duro golpe para ellos (Fotos: Cortesía)

Este año esta pareja no tuvo éxito reproductivo. Pero seguramente no es la única. Estamos seguros de que hay más casos tan tristes como este.

El Charrán mínimo es un ave migratoria que año con año viene desde Centroamérica durante el verano, a anidar a las costas de Baja California -hay una colonia en la punta de la barra arenosa del Estero de Punta Banda-, temporada que tristemente coincide con el período de vacacional y, por lo tanto, con el aumento del turismo.

Es una especie que se encuentra protegido por las normas mexicanas y es muy vulnerable ya que su nido no es más que un pequeño hueco en la arena.

Confirmamos lo que la teoría menciona: la principal amenaza para estas y muchas otras aves es el humano, ya que los nidos que están colocados sobre la arena corren el riesgo de ser aplastados con mucha facilidad por los vehículos que circulan en la playa y dunas sin ninguna regulación.

Es por eso que hacemos un llamado a toda la comunidad de Ensenada: ¡Por favor, no circules con vehículos sobre la playa y dunas de nuestra localidad y mucho menos en la playa del Estero de Punta Banda!

Ya no es solo el impacto al ecosistema, también es asunto de seguridad a los turistas que se recrean en la playa.

Generemos conciencia y responsabilidad ambiental. Para ti es solo diversión; a ellos les costó la vida.

Si ves algún vehículo sobre la playa puedes denunciarlo a la PROFEPA. Llama a los teléfonos (646) 176-5000 y (646) 172-4099.

*Bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Baja California. Actualmente se desempeña en Pro Esteros A.C, en el área de Comunicación y Difusión de la asociación, y en el área de Conocimiento. También colabora en las actividades de Educación Ambiental, donde tiene la oportunidad de transmitir su conocimiento y entusiasmo por el cuidado del ambiente, en especial de los humedales costeros de la región, a estudiantes y al público en general.