La soledad laboral, sindicatos al servicio del patrón.

“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.” Milán Kundera

Parece no haber salida, o al menos así lo hace sentir el líder sindical del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Juan Díaz De La Torre.

José Luis Treviño Flores / A los 4 Vientos

“Hay que estar preparados ante lo que viene”, dijo, en artículo publicado por La Jornada el 13 de julio en un encuentro denominado Liderazgo para Transformar ante delegados seccionales de todo el país, con motivo del fin del curso 2016-2017, difundido en sus redes sociales.

Díaz De La Torre mencionó que los directivos: “Serán servidores públicos y como manejan recursos públicos no pueden ser sindicalizados ¿Cómo haremos para que nuestros compañeros supervisores y directivos permanezcan acá?: acercándonos a ellos, respetándolos, luchando por sus causas. Mantenerlos, si no lo hacen nos vamos a quedar solos, advirtió.

Entonces, el SNTE y sus agremiados, deben ceder, aceptar, ajustarse, preparase y permitir que la educación pública con el  principio de su lema: “Por la educación al servicio del pueblo” quede igual que todo su origen, sepultado.

El esquema educativo propuesto por la reforma, es exactamente el mismo principio mercantilista que cualquier empresa maquiladora tiene, con supervisores y directores enfocados no primero en la calidad, sino en la productividad y con la consigna de reproducir el modelo sin cuestionarlo.

Es decir, el magisterio ya se quedó solo desde el primer día que el sindicato aceptó sin contratiempos la reforma educativa, sin observar en ningún momento la enorme responsabilidad social que tenía para con su gremio y para con la sociedad.

Marcha de maestros en Chihuahua contra la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto. Foto. internet/ portal El Pueblo

Los ciudadanos, con el velo mediático de la “calidad” no vislumbran que la privatización los obligará a pagar mediante créditos a futuro la educación de sus hijos y con una participación que no irá mas allá que exigir que los mentores estén en las aulas, pensando que esa es la calidad. Mientras los maestros obnubilados con los concursos de oposición, permanencia y acceso a puestos directivos para convertirse, (solo en algunos casos), que llenen el perfil necesario requerido, no para transformar, sino para ejercer un puesto ganado que no se le debe a la estructura, por lo cual se separa de ésta y con la consigna de aplicar las leyes secundarias, amparados por artículos y fracciones fríos y poderosos que en manos de quienes sentirán que por haber pasado un examen, sin experiencia previa y sin empatía por los procesos educativos que tardan años en madurar para tener la autoridad tanto moral como de trayectoria y que estén dispuestos a convertir la mística del proceso de enseñanza-aprendizaje en un proceso induvidualista, que en la más pura y rampante ideología neoliberal, quita a la fuerza sindical toda participación, no solo en favor de los trabajadores, sino de las familias que siguen llevando a sus hijos a aulas desvencijadas y pagando cada centavo en su mantenimiento.

Mientras los líderes sindicales, domesticados y con mucha cola que les pisen, por haber accedido a prácticas corruptas con cada político igual de corrupto, ahora que es tiempo de la defensa de la dignidad profesional del magisterio, no tienen ni la capacidad, ni la solvencia moral para enarbolar una causa que ya no más, a los ojos de una sociedad enojada, engañada y maestros cansados y poco politizados, debiera ser justa, justa en cuanto a que la educación pública, no se paga, no se negocia y no se pone a consideración de un examen estandarizado y punitivo.

Y seguimos en la misma tónica global de afuera hacia dentro, cada exigencia que los mercaderes disponen, las seguimos a pie juntillas, pensando que nada se puede hacer. Y bueno, con el ‘triunfo’ de Alfredo Del Mazo, pese a todas las expectativas, desarman al más osado luchador social. Así como lo dice el flamante líder sindical Juan Díaz De La Torre: “Que la privatización y la mercantilización de la enseñanza en el mundo viene por dos vías: recortes presupuestales y desprofesionalización». Por ello, dijo, requerimos a los nuestros en los espacios donde se asignan los presupuestos abiertamente. Sin rubor. «No es para mis familiares ni para mis incondicionales. Serán los que tienen que ser, los representativos, pero hay que dar la pelea.”

Es decir: “estamos aquí, pero no estamos.” El sindicato no más será un guerrero social, un bastión digno de su enorme estructura; será un observador imparcial y un negociador conciliador, tibio y experto en ceder ante cualquier embestida del patrón contra sus agremiados.

Imagen de internet

Si los maestros malician un poquito y hacen consciente la fuerza que tendrían al no permitir ninguna negociación a sus espaldas, no habría posibilidad de madurar esta reforma, así, tan rápido como llegó y se aceptó, así de rápido puede retroceder. ¿Qué hace falta? Entender que ningún esfuerzo individual, asegurará el empleo, el día que cualquier maestro, y no por no reunir requisitos o perfiles, sino por capricho de cualquier directivo, ahora no sindicalizado, ni con moral enfocada en contratos colectivos, con dos yemas, pierde el empleo y sin poder cobrar indemnización alguna. Si se piensa como el esquema neoliberal nos oferta, que ‘tu solito, solita’, defiendes la permanencia, estás frito.

Un sindicato, no es un cúmulo de líderes corruptos, un sindicato asegura la dignidad de las personas que lo conforman, un sindicato es la única arma contra un patrón inhumano que sólo piensa en su beneficio sin considerar a los seres pensantes, sensibles y capaces de los cuales depende. Un sindicato no está para negociar migajas laborales ni reformas que generan el encono entre sus agremiados al pensar que pisando al otro, asciendes un puesto mejor. Un sindicato debe cuidar la experiencia y el profesionalismo antes que una meritocracia tecnócrata, insensible y fría; un sindicato no es botín del gobierno federal, un sindicato no permite que los empleos se pierdan, que los años prestados en servicio se arrebaten y dejen a familias desprotegidas.

Ni mencionar siquiera que el líder magisterial argumenta que: “El nuevo modelo educativo, que sí trae resultados, generará una ciudadanía crítica, pero también la autonomía de gestión”.

El modelo no puede funcionar con maestros amenazados, vigilados por todos los sectores, vilipendiados, señalados y culpados del fracaso educativo. Además, el modelo nunca permitirá a una ciudadanía crítica que exija a su gobierno una verdadera educación gratuita, hasta ahora los padres de familia y los maestros continúan solucionando cada contingencia escolar y si se atreven a exigir la completa dignificación de sus vidas en sociedad, entonces hablarán las leyes acomodadas a la conveniencia gubernamental y empresarial y el aparato represivo.

Por ningún ángulo que se observe, la reforma educativa es viable, sino todo lo contrario.

Para ellos, para los líderes corruptos,para el gobierno federal, para los empresarios y  la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), somos una masa que obstaculiza su permanencia, y esa sí la consideran una permanencia incuestionable, por ello negocian, para permanecer, nos quieren ahí a su servicio, para eso es la reforma. Y tu, mientras continúes pensando que un sindicato no sirve para nada, entonces la fuerza colectiva de la sociedad no será mas que el sueño del ave que cree que la jaula es el límite. En éste punto, es conveniente mencionar que vivimos una emulación.

La memoria colectiva y la colectividad se encuentran anestesiadas bajo el coctel mediático, represivo y aparentemente inamovibles por leyes creadas para someter los anhelos, los sueños de cada trabajador que muy en lo ahora profundo de su conciencia, sabe, que la única salida, ante tales injusticias, es la fuerza de la unidad y el derecho sagrado de huelga. Poner un letrero afuera de los planteles y trabajar bajo protesta, no es huelga, pensar que parar por completo las labores afecta a los alumnos, es lo mismo que pensar dejarlos a su suerte y permitir que junto con ellos y los padres de familia y los maestros mismos, pierdan toda posibilidad de tomar lo que por derecho corresponde, una educación pública como el lema del sindicato pregona.

Con cerca de un millón de docentes en todo el país, no hay ley, sistema, ni poder alguno, que frenara una marcha decidida por la emancipación de cada derecho ganado en la historia educativa y de cada trabajador. Por lo cual, no son los maestros quienes se quedarían solos, como dice Díaz de La Torre,  serían los dirigentes y el oficialismo cruel que saben bien, donde atacar para evitar que las fuerzas colectivas despierten y retomen su fuerza laboral.

Es vergonzoso observar a pequeños grupos de docentes que perdieron su plaza por un tecnicismo de las leyes secundarias o por negarse a ser ‘evaluados’ cual delincuentes pedagógicos, que después de más de una década de estar en el servicio, ahora deben pasar por la báscula infame del Servicio Profesional Docente. El punto aquí, es precisamente ese, tener en el aparador a maestros cesados para crear miedo en el resto y se ajusten a una ley que por cierto, no es retroactiva.

Solos, abandonados por su estructura, perseguidos y la mayoría de las veces puestos en situación de evaluación por los mismos funcionarios que antes ostentaban puestos sindicales, ahora convertidos en mercenarios, el sistema lo sabe bien, así ha funcionado siempre, es un acto de completa cobardía.

Al igual que el sindicato de electricistas, el de PEMEX, el de estibadores en los ochentas, el minero, y cada organización trabajadora, significa un peligro a los intereses extranjeros y nacionales. Masa, solo una masa estorbosa que se come los recursos, no padres, hijos, personas, masa que se debe moldear o reciclar para que no se tenga que sustentar. Para ello encontraron la fórmula mas sencilla: Sacar unas cuantas partículas de la masa, hacerlos sentir que son pan y ponerlos en contra de su origen, así nos observan y nos quieren convencidos de que es imposible luchar contra la revolvedora.

Desmembrados hasta los huesos, tanto, que no se percibe ya al de junto, aunque siga ahí.

Así es la ideología neoliberal: “Mientras no me pase a mí, no me importa lo que pase al otro”, sin atender que es una pieza más del efecto dominó.

“La educación, más que cualquier otro recurso de origen humano, es el gran igualador de las condiciones del hombre, el volante de la maquinaria social.” Horace Mann

Imagen de portada: Juan Díaz De La Torre, lider nacional del SNTE, cuando levantaba la mano a la cacique sindical del magisterio Elba Esther Gordillo. Foto: internet

Benito Juárez

* José Luis Treviño Flores, Coordinador Académico en el subsistema de secundarias.