VANGUARDIA: Mexicali, resistencia, coraje y dignidad

Francisco “Kiko” Vega, corruptor, privatizador, empresario neoliberal al servicio del capital trasnacional, representante de todo lo que está mal en el gobierno estatal y federal, cobarde y tirano actor político dispuesto a hipotecar el presente y el futuro de millones a cambio de enriquecerse con la venta del bien público que permite la vida: el agua.

Ivan Gutierrez / Foto de portada: La Crónica

«El otro mundo posible no surgirá mañana luego de la gran noche, sino que comienza aquí y allá y ahora, en estos rincones interticiales de la sociedad apropiados por los activistas» – Margarita Zárate, antropóloga de la Universidad Autónoma Metropolitana

Detrás y enfrente de Kiko Vega, el resto de las autoridades cómplices y corruptas: Miguel Osorio Chong, traidor; Enrique Peña Nieto, traidor; Francisco Rueda Gómez, traidor; Gustavo Sánchez Vásquez, traidor; Diputados locales, traidores. A sus órdenes se reprime, se golpea, se roba, se miente, se asesina, se encubre y se aprueban Leyes de Asociación Público-Privadas (APP’s).

Clase política falsa, ilegítima, usurpadora del poder público, fieles creyentes de que el negocio justifica los medios, sin importar que para ello se utilicen poderes e instituciones para “impartir justicia” a quienes les conviene, perdonando prediales a los compadres y privatizando recursos que nos les pertenecen.

Baja California es uno de los puntos preponderantes en la batalla de una lucha sociopolítica de mayor escala: la lucha global contra el capitalismo, sistema de explotación, saqueo y opresión masiva que hoy ha mutado en una bestia voraz de mil cabezas llamado neoliberalismo. Este sistema se manifiesta por todas partes para someter activistas, abogados, periodistas, campesinos, ciudadanos, obreros, funcionarios, autodefensas, estudiantes, empresarios y comunidades. Sus formas son diversas, unas mejor disfrazadas que otras.

En nuestro estado la bestia ha sido exhibida por el estruendo inesperado de un pueblo guerrero, agrupado bajo la voluntad colectiva del movimiento Mexicali Resiste, cuyos miembros han estado dispuestos a sacrificar tiempo, dinero, sudor y libertad a cambio de defender el agua. Constellation Brands, empresa trasnacional con influencias que llegan hasta Peña Nieto, es una de las cabezas neoliberales que hoy se asoman en Baja California; 20 millones de metros cúbicos de agua es el botín que la empresa busca, recursos que se traducen en cifras billonarias.

No hay que pecar de ingenuos: el monstruo neoliberal siempre ha estado aquí, pero la cultura de la frontera ha hecho bien su trabajo en materia de distracción, enajenación y alienación: Estados Unidos ha sabido inundarnos con vicios, modas, series, estilos de vida y sueños que ni siquiera son nuestros.

Hemos cambiado nuestra libertad de ser y pensar por vidas vacías, absurdas y rutinarias al servicio del capital, convirtiéndonos en seres incapaces de mirar más allá de nuestro propio sufrimiento, mucho menos hemos desarrollado la visión para sortear el sinsentido existencial y aterrizar la voluntad en una aspiración más trascendental, colectiva, social. Ejemplo de ello es la juventud, no dormida, sino anestesiada con los nuevos y viejos medios de comunicación, viciada con las nuevas y viejas drogas, una generación entera víctima de nacer en una era caracterizada por la falsa muerte de los ideales.

¿De qué hablo con todo esto? De que ayer sábado 22 de Julio fueron encarcelados 3 ciudadanos bajo las órdenes de un gobierno prepotente y déspota que actuó de manera ilegal, rompiendo en el acto la ley que le da legitimidad a nuestro estado de derecho, al ejectuar una orden emitiada para favorecer intereses privados que nos van a perjudicar a todos los bajacalifornianos.

Y de toda la atrocidad, del evento dictatorial, ¿quién dijo algo? ¿Quién se molestó en compartir lo sucedido o manifestarse en contra del asalto a la vida? ¿Quién se llenó de coraje y emprendió las acciones a su alcance para castigar las injusticias de los gobernantes? Pocos, demasiado pocos.

El agua es de todos, y de todos es la responsabilidad de defenderla. El principio indiscutible de todo este movimiento es que el agua es un derecho humano universal e inalienable, no una mercancía.

Mexicali Resiste, y seguirá resistiendo porque tiene convicciones, principios, ideales, aquellas viejas y poderosas palabras que la posmodernidad ha tratado de enterrar con tal de sumirnos con mayor facilidad en el vacío, la nada, la soledad y la lógica mercantil del no-soñar, del no-pensar y del no-luchar: indiferencia y nihilismo total han sido las mejores armas del capitalismo hasta el momento.

La Resistencia debe ser de todos, a nivel micro y macro, pues no solo se trata de acudir a Mexicali para apoyar la movilización, sino de iniciar la propia organización en la colonia, en el barrio y el trabajo.

Los cambios se generan cuando un millón de pequeños esfuerzos y voluntades se articulan: ya lo vimos al iniciar el año cuando logramos revertir la aprobación de la Ley del Agua, gracias a marchas y concentraciones multitudinarias. Juntos podemos con lo que sea; aislados y encerrados estamos condenados a que nos chinguen por separado.

Es, pues, momento de asumir un compromiso individual y colectivo en defensa del futuro de todos nosotros. Tenemos medios con los que nunca soñaron los activistas y luchadores sociales del siglo pasado, tenemos conocimiento, información, ¡redes sociales y cámaras de video a nuestro alcance!

Pero todas estas herramientas son inútiles si no las encaminamos a un uso y sentido revolucionario, consciente, crítico y responsable. Cabe mencionar que la actitud de lucha no tiene por qué interpretarse como la participación en una marcha o una manifestación, pues en realidad ésta se experimenta en todos los frentes: a veces es contra la autoridad gubernamental, a veces en contra de la cultura a nuestro alrededor, a veces contra la autoridad familiar y a veces también contra uno mismo. Estar en desacuerdo con lo que hay, manifestarlo con sustento y actuar para cambiarlo progresivamente es cosa de todos los días.

Claro que tampoco podemos pecar de ingenuos, sino que hay que ver el contexto social con la mayor objetividad posible: Baja California es inmadura en cuestión de resistencia a los grandes capitales, a diferencia de otros pueblos y comunidades mexicanas que se han distinguido por emprender luchas encarnizadas para defender sus recursos del despojo neoliberal.

Aquí la resistencia apenas inicia, camina lenta pero segura. Eso sí, más vale acelerar el paso porque grandes acontecimientos se avecinan, entre ellos, la posible aprobación de la Ley de Seguridad Interior, martillo de la narco política para asesinar la protesta pacífica con la bota militar y así evitar que las elecciones de 2018 representan el cambio que todos queremos.

Lo que nuestros gobernantes no ven es que no tenemos miedo, porque nos asiste la razón, la voluntad y el ideal de que podemos y debemos cambiar, de que podemos y debemos ser mejores como humanidad. El sustento de la ley también está de nuestro lado, prueba de ello es la reciente cancelación del acueducto que el gobierno estatal pretendía construirle a la Constellation Brands.

Concluyo con una idea para muchos obvia: la revolución se da solo cuando los oprimidos se levantan y se organizan. Para ello hay que tener conciencia de que se está oprimido, es decir, comprender que la situación individual (nivel de calidad de vida) no depende únicamente del esfuerzo y las decisiones personales, sino que se complementa con las políticas públicas y las legislaciones / decisiones de los poderes políticos, hoy más enemigos que aliados.

Es un hecho que las élites políticas que nos gobiernan están alejadas del pueblo, no nos entienden, y por ende, no nos representan: se tienen que ir. A la par, tenemos que contagiarnos de la dignidad de Mexicali a nivel estatal y defender nuestros recursos como si se tratara de nuestro hogar. Nos han hecho creer que no poseemos nada, cuando en realidad lo tenemos todo. De neoliberalismo hemos tenido suficiente. El agua nos pertenece, la vida es nuestra, y no se vende, se protege y se defiende.

 

 

ENTREVISTA CON EL DR. DUARTE SOBRE ORGANIZACION SOCIAL Y PARTICIPACION POLITICA